AlmaNatura

Sigo soñando con atardeceres en septiembre

Este post es resultado de un año de trabajo personal y profesional desde alma natura, donde podemos hacer las cosas mejor escuchando a los que nos quieren y valoran.

En aquel verano esperábamos ansiosos las primeras lluvias de septiembre para que tiñeran de verde los campos de nuestra Sierra. Eran los comienzos de AlmaNatura y como si hubiesen abierto las puertas de un universo nuevo ansiábamos descubrir cada rincón del Parque Natura Sierra de Aracena y Picos de Aroche para mostrarlo a nuestros potenciales visitantes.

Haber leído la historia de Yvon Chouinard en su libro “Que mi gente vaya a hacer surf” de ediciones Desnivel también me ha dado un nuevo empujón para escribir este post después de la conversación que mantuve esta misma semana con @pazinguez en Barcelona. Y es que en ocasiones todo gira para coincidir en un punto, oscilaciones que me llevan a pensar, como hace un año, en el sentido y trayectoria de nuestra empresa y el trabajo realizado durante quince años ya.

El más profundo de los valores que nuestra compañía alma natura ha llevado consigo desde los comienzos, siempre ha estado vinculado con ofrecer otras realidades a las personas que se acercaban a la organización (empleados y/o participantes). Siempre hemos luchado por enriquecer personalmente a los que pasaron por aquí, incluso luchando por sus propios empleos y bajando nuestros propios sueldos para que el equipo continuase pese a las dificultades de esta última crisis. Hemos trabajado y trabajamos duro cada día por ofrecer nuevas posibilidades a esas personas que por sus condiciones o lugar geográfico se ven inmersas en una realidad que no les permite desarrollar más sus habilidades humanas.

Pese al esfuerzo e ímpetu de cuantos hemos trabajado en alma natura y lejos de buscar un reconocimiento, nos encontramos en ocasiones con personas que no entienden nuestra proactiva forma de entender el mundo. Comentarios del tipo “los jefes no pueden ser tan buenos” o “no sois la empresa social que tanto vendéis” llegan a nuestros corazones como el olor más putrefacto de una sociedad contaminada por el dinero y la envidia.

Cuando comenzamos con esta aventura y lejos de convertirnos en empresarios había una máxima que aún hoy perdura y es seguir viviendo #desdelorural y devolver al medio cuanto nos da a diario. Prueba de ello han sido los numerosos proyectos de acción social que sin remuneración alguna se han desarrollado desde hace más de diez años:

1.- Puesta en valor y reconocimiento de los molinos de agua de Arroyomolinos de León como bien de interés cultural.

2.- Organización de las XXI Jornadas del Patrimonio Serrano en Arroyomolinos de León. Anterior a las cuales nuestro pueblo se encontraba lejos (mentalmente) de pertenecer a la comarca de la Sierra de Huelva.

3.- Formación básica para asociaciones de la Sierra onubense.

4.- Acción Quercus. Acciones de empoderamiento ciudadano para jóvenes de ámbito rural con necesidades socioculturales.

5.- Programas de voluntariado ambiental, cultural, social, etc.

6.- No me cuentes historias. Recopilación y edición de leyendas serranas.

Destino Experiencia cap 9/10: Cala, Santa Olalla del Cala y Zufre from almanatura on Vimeo.

7.- Turismo de Conocimiento. Formación y puesta en valor de los recursos turísticos serranos mediante la grabación y difusión de diez vídeos de las localidades serranas.

 

No seguiré enumerando, pero más del doble de los mencionados han sido nuestra contribución a lo que hoy es la Sierra de Huelva. Cuando no había ni una sola alternativa de ocio juvenil, alma natura impulso las primeras experiencias de campamentos en 1997. Estamos orgullosos de ello como lo estamos de los esfuerzos de trabajadores y voluntarios que se implicaron en las iniciativas. Esta posiblemente haya sido la mejor de las contribuciones realizadas, haber sembrado de oportunidades una Sierra en la cual pocos jóvenes quieren vivir por miedo a no encontrar empleo y vida.

Después de los últimos acontecimientos económicos el esfuerzo desde nuestra pequeña empresa se ha incrementado, contar con un poco de presupuesto para acciones sociales se hace difícil, pero no por ello imposible y una buena muestra es el empeño desinteresado en la formación de empresarios y en el asesoramiento sin horas que han podido recibir tan sólo con solicitarlo y en materia de social media, coaching, PNL, etc.

Seguimos estando aquí, como el primer día. Luchamos por llevar nuestra esencia a las personas que asisten a nuestras multiples iniciativas de innovación social, colocándolas en el centro de nuestras intervenciones y predicando con el ejemplo allí adonde vamos.

Afortunadamente nuestro camino continúa, nada de lo expuesto hubiera ocurrido si tres jóvenes de la Sierra de Huelva hubieran volado a la ciudad en busca de un empleo. Ahora lo que toca es seguir respondiendo a los principios inmutables de nuestra esencia: “Ofrecer oportunidades, abrir nuevas puertas y utilizar este negocio para inspirar a otros a continuar abriendo caminos #desdelorural“.

 

En Arroyomolinos de León a 6 de julio de 2013.

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