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¿Las bicicletas son también para el invierno?

Durante la Semana de la Movilidad Sostenible hacemos una especial mención a la bicicleta como uno de los medios de transportes más saludables.

Sí, y también para el verano y para la primavera y por supuesto para el otoño. La movilidad sostenible no depende del clima sino del usuario. En alguno de mis viajes he visitado ciudades como Colonia, Paris, Ámsterdam o Berlín, y me he quedado maravillado de lo que gana una ciudad cuando se reduce considerablemente la presencia del tráfico de coches. La ciudad se embellece, los desplazamientos son sumamente rápidos, la ausencia del ruido apacigua los ánimos y la limpieza del aire sosiega el cuerpo y la mente. Pero hay algo más, surgen aires renovados que acercan a los ciudadanos a una sensación de armonía, de concordia, de cercanía con su ciudad o entorno rural. No nos engañemos si nuestros vecinos del Norte de Europa se desplazan bajo la nieve y con frías temperaturas, nosotros que tenemos un clima más suave ¿No deberíamos usar durante todo el año la bicicleta para acudir a nuestros puestos de trabajo?

No hay que olvidar que la dependencia del petróleo y la escasez de recursos fósiles en un futuro próximo, provocará que no tengamos energía para desplazarnos. Si no ahorramos mejorando la eficiencia de los medios de transporte y racionalizamos el uso del combustible, el imperio del automóvil y de todos los vehículos a motor tocarán a su fin.

Pero como suele ocurrir en la vida, los problemas más complejos suelen tener la solución más sencilla. Y esto pasa, sin duda alguna, por el uso habitual de la bicicleta en el panorama urbano y rural reactivando una nueva cultura a golpe de pedal acompañada por el uso de energías renovables.

La bicicleta motor de bienestar


La bicicleta no es sólo un medio de transporte eficaz, rápido y económico sino un mecanismo saludable, amigable y respetuoso con la naturaleza. Es un símbolo de cómo las cosas pueden hacerse de otra manera para conseguir un mundo más justo, una sociedad más unida y un planeta más sano.

En las distancias medias, la bicicleta es mucho más rápida que el coche y aventaja a la moto en que no contamina, no hace ruido y no gasta combustible. Además, el usuario asiduo de la bicicleta disfruta, por lo general, de una mejor salud física y mental.

En segundo lugar, y en parte condicionado por lo anterior, no existe una cultura del uso continuado de la bicicleta, pero los beneficios para la salud son incalculables. Si fuera recetada como antibióticos para curar la gripe crecería exponencialmente su uso. Además la tecnología ha influido muy positivo en mejorar las prestaciones de los accesorios de la bicicleta e incluso su eficiencia, ya que los nuevos modelos híbridos, combinando un motor eléctrico, ayudan a reducir el impacto de la fatiga en el usuario.

No busquemos excusas y apoyémonos en un medio saludable y con huella ecológica cero para empezar a movernos sin complejos por nuestras ciudades y pueblos.

La semana de la movilidad sostenible

Desde el día 16 hasta el 22 de Septiembre se celebra la Semana Europea de Movibilidad Sostenible. En todos los países de Europa se realizarán actividades y se llevarán a cabo programas de sensibilización entorno a este tema. ¿Qué es la movilidad sostenible?

“Es un conjunto de acciones orientadas a conseguir el objetivo final del uso racional de los medios de transporte por parte tanto de los particulares como de los profesionales”

De lo que se trata es de reducir el número de vehículos que circulan por las vías. Pero, por otro lado, de esta manera, también se consigue que la contaminación producida por los automóviles disminuya al igual que su ruido. Aún estamos a tiempo para colaborar a mejorar nuestra salud y la de nuestro planeta. Podemos empezar esta semana a utilizar la bicicleta, andar un poco más o usar nuestros transportes públicos. Todo un reto ¿eh?

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Foto principal: gratisography

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