Economía, RSE

Responsabilidad Social o la habilidad para responder

La Responsabilidad Social Corporativa es en esencia algo simple: la habilidad de las empresas para responder a las necesidades de la sociedad de forma rentable.

Esta es la forma en la que empiezo a explicar el concepto algo complejo de la RSC cada vez que debo contar a qué me dedico, porque me dedico a eso, a impulsar la RSC como una eficaz herramienta de gestión, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, y eso también tiene su razón de ser.

Cuando me embarqué en mi proyecto de desarrollo de personas y organizaciones con la RSC como palanca de cambio, partía de una ley fundamental: es imposible no comunicar. Por eso, el eje de mi trabajo, sea con personas o con organizaciones hechas con y para personas, siempre es el mismo: dotar de responsabilidad a esa comunicación inevitable, pero desde un enfoque distinto.

La diferencia radica en la significación que le damos a la palabra responsabilidad. Realmente no es una pesada carga que llevar como comúnmente la entendemos. Si nos fijamos en su raíz etimológica, la respon(H)abilidad es la habilidad para responder, ni más, ni menos, y de dominar esa habilidad depende nuestra fortaleza.

Desde este enfoque, ya resulta más fácil transmitir quiénes deben estar implicados en la RSC de una empresa, porque sólo hay que preguntarle al empresario con quién o quiénes cree que debe ser hábil su empresa comunicándose para obtener beneficios. Contestan rápido: con los clientes, con los empleados, con los proveedores. Y también, con las administraciones que te legislan, con los acreedores que te financian, con los accionistas si los tuviera, con la propiedad de la empresa… Con todos, porque todos influyen en la gestión y resultados de la empresa en mayor o menor medida.

grupos_de_interes_RSCAsí que ser hábil comunicándote con todos, esto es, usar la RSC como herramienta de gestión, potencia a cualquier organización por grande o pequeña que sea, y sea lo que sea a lo que se dedique. Eso sí, comunicándote desde valores sólidos y con honestidad con todos tus públicos. Esto también es ética empresarial, y cada vez está más vigilada por la ley. Otra razón más para apostar por la RSC.

Beneficios_RSC

Las ventajas de una buena gestión de la RSC

Cuando una empresa cuida la comunicación con sus empleados, trabaja la alineación en valores compartidos y hace una gestión de personas “responshábil”, atrae y retiene el talento, y aumenta la motivación de su gente, generando equipos interdependientes y de alto rendimiento. Esto se consigue aprendiendo de esos equipos, dando espacio a sus aportaciones, escuchándoles, algo que es fundamental con todos los públicos de la empresa. La escucha 360º te ayuda a algo muy importante en la gestión empresarial: adelantarte a los posibles problemas o conflictos y poder gestionar mejor los riesgos del negocio.

Escuchando y considerando a todos los públicos de interés, previendo y gestionando adecuadamente los riesgos, se consigue fidelizar clientes, y fidelizar proveedores, otro público de máxima importancia en cualquier empresa. Y además de los beneficios lógicos que se derivan de esto, hay otro muy productivo: la generación casi automática de nuevas ideas y oportunidades. Porque gestionar con criterios de respons(h)abilidad te invita a pensar distinto, a dar cabida a posibilidades y mejoras que emanan de tu gente, de tus clientes, de tus proveedores…

Plantilla, clientes, proveedores… Esto es ya mucha gente hablando bien de una empresa, sintiéndose identificada con una marca, generando una repercusión que en comunicación es oro puro: la buena reputación. Y sólo hay que mirar los estudios de tendencia de cómo está evolucionando el mercado mundial de consumidores de bienes y servicios para saber que la reputación influye cada vez en la rentabilidad de una empresa, y en algo casi más importante aún, su persistencia en el tiempo o su resistencia. Y aquí algunos datos cuantitativos que lo demuestran de la última encuesta hecha por Havas Worldwide a más de 10.000 personas en 28 países.

La RSC no es una certificación rápida o superficial, no es sólo imagen pública, no es sólo acción social. La RSC no es el destino, es el camino.

Ahora viene la gran pregunta de muchos empresarios con los que hablo: ¿y cómo lo hago? Porque ven los beneficios de la RSC y los quieren, y ven la evolución del mercado y de los modelos empresariales y quieren aprovecharlos, pero a la vez creen que la RSC es de grandes empresas, es cara, requiere mucho personal y mucho papeleo…. Todo falso.

Estamos los que apostamos por un modelo de RSC que sirve de guía práctica a las empresas para gestionarse, y con una singularidad añadida: el eje de la respons(H)abilidad en un propósito social con impacto local, que no es otra cosa que pensar sobre la pregunta inicial: ¿cuál va a ser mi respuesta a la sociedad? ¿Qué valor social voy a crear? Y esto además de servir de elemento de cohesión y comunicación “responshábil” con todos los públicos de la empresa, ni es caro, ni es sólo de grandes organizaciones, ni implica tanto papeleo ni mucho menos que se cambie drásticamente la estructura.

¿Y por qué mi objetivo es involucrar a las PYME en la RSC? Porque son, por mayoría, las que pueden cambiar el mundo.

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Foto principal: Pexels.com

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