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Aprendizajes del medio rural que te ayudan como emprendedor

Aplicar aprendizajes del medio rural para que los modelos de empresa sean sustentables en el tiempo. Crear empresas de forma pausada y lenta es otra forma de emprender.

Es verano, amanece en el pueblo y los sonidos de pájaros y gallos anuncian que el día está despertando. El murmullo y la mezcla de sonidos es ensordecedor y si es verdad, aquí no hay sonidos de fábricas y un tráfico aplastante, aquí hay sonidos de naturaleza viva. Tan simple y tan complejo, tan natural y tan difícil de mantener.

Son muchos y cada vez más los que comienzan a valorar la simplicidad del medio rural, ese ritmo pausado pero constante que te hace avanzar con paso firme, nada de prisas y modas que caen en el olvido al poco tiempo. El mundo rural es un mundo sin abalorios y sin excentricidades, el mundo rural ahonda en la esencia del ser humano, en la esencia de las relaciones personales y en la esencia de la honestidad de las personas.

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Alma Natura nació en el mundo rural, con paso firme y constante, sin excentricidades ni abalorios, con un firme propósito de devolver al entorno todo lo que nos daba,  esa tranquilidad y sosiego que nos permite dar lo mejor de nosotros en proyectos que desarrollamos por toda España. Nuestro pueblo de poco más de mil habitantes nos permite desconectar para estar más presentes y conectados al mundo. Llegar con energía limpia y sin contaminación, nos hace poder inspirar a otras personas y proyectos a que crean en sus ideas y que encuentren su propósito, a que busquen en lo más hondo de su ser lo que les mueve y que serían capaz de hacer toda la vida, sin que fuera un esfuerzo y que les compensará tanto a nivel personal como profesional.

Valores que hemos aprendido a incorporar a nuestro modelo de negocio

  • El silencio es la mayor lección de humildad para emprendedores y empresarios. Ser capaz de estar en silencio, dejar de escuchar ese discurso reiterativo y que poco a poco las piezas vayan encontrando su espacio. No es fácil cuando estamos siempre automatizados para contar nuestra idea o para aprovechar la más mínima oportunidad para vender nuestro producto.
  • La simplificación máxima para llegar a la esencia. A veces, nuestros discursos están llenos de frases y expresiones vacías que adornan nuestros productos o servicios y que sin embargo no aportan valor, crean ruido alrededor no permitiendo valorar si realmente el producto o servicio está cubriendo una necesidad real del mercado. Como dicen en mi pueblo “ve al grano, déjate de palabrejas raras y explícamelo como si fuera un niños de 2 años”.
  • Cree y defiende tu idea o modelo sin importar delante de quien estés. No importa quien seas y de donde vengas, lo realmente importante es que tu idea aporte un valor real y estés dispuesto a luchar por ella, son muchas las piedras del camino y solo si crees en tu idea podrás superarla.
  • Se coherente tanto a nivel personal como profesional. Es importante para tu discurso que exista coherencia tanto en el plano personal como en el plano profesional. Si ambos planos están alineados esto hace que tu modelo sea consistente y creíble. Que Alma Natura trabaje en fijación de población en el ámbito rural y que vivamos en un pueblo pequeño de la provincia de Huelva, hace cuanto menos que conozcamos la realidad de la pueblos pequeños y las dificultades a las que se enfrentan todos los días para que sus modelos como pueblos sean rentables y atractivos para que perduren en el tiempo y no queden en el olvido.
  • Respetuoso con el entorno. El medio rural te enseña a relacionarte con tu entorno respetando su singularidad y desarrollando tu actividad de una forma sostenible para que perdure en el tiempo. Un ejemplo claro de esto es el bosque mediterráneo, el hombre ha intervenido siempre extrayendo recursos de él, ha intervenido de una forma responsable y encontrando un punto de equilibrio para que perdure en el tiempo. Intenta que tu modelo de negocio sea sostenible y encuentra ese punto de equilibrio que te permita vivir de ello de una forma sostenible sin esquilmar caladeros, recursos fósiles o destrozando bosques. No solo es importante que tu negocio cubra una necesidad, también es importante cómo lo haces para crear ese producto o servicio.
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5 aprendizajes más…

  • Colabora y coopera. En el pueblo siempre se ha colaborado de una forma desinteresada ayudando al vecino en una matanza de cerdos o en mantener las lindes donde todos salen beneficiados. Colaborar con personas de tu sector y cooperar en mejoras hace que todos salgan ganando generando más demanda y por lo tanto más negocio. Competir con todos de una forma aislada y unipersonal no te va a permitir ser competitivo en tu sector.
  • Integra tu modelo en tu entorno social. Como emprendedor, como empresario y como persona es fundamental sentirte comprendido y apoyado por tu grupo de amigos, pareja, etc. Tu entorno social te ayudará a superar momentos complicados en tu modelo de negocio, vas a necesitar de ellos.
  • Desarrolla tu capacidad de observación. Abrir los sentidos y ser capaz de ver soluciones donde otros ven problemas, ser capaz de unir recursos y conectar servicios con necesidades del entorno son claves fundamentales para emprender en el ámbito social. En este aspecto el medio natural y las personas que viven en él son una fuente inagotable de estímulos. La voz de la experiencia de personas que se han relacionado desde siempre con el medio natural es una fuente de sabiduría que no debemos desaprovechar, es mucho lo que se aprende de una conversación en la plaza de un pueblo.
  • Dale tiempo a tu idea respetando sus tiempos. Nuestro mundo no tiene tiempo, todo va muy deprisa y los modelos de negocios tienen que ser rentables en 4 años, si esto no es así, no pierdas más el tiempo y busca otra idea. Sin duda todo tiene su proceso de maduración y hay que darle tiempo al tiempo. El mundo rural tiene mucho que enseñarnos sobre el paso del tiempo, una tomatera hasta que no se ha desarrollado y alcanza sus estatura no va a dar tomates, necesita su tiempo para dar el mejor tomate que jamás hayas probado. Cualquier alteración del tiempo hace que sea artificial y que los resultados no sean los mismos. Esto mismo le ocurre a los modelos de negocios, siempre podemos darles tiempo o buscar inversores que inyecten recursos y que hagan avanzar un modelo aunque no tengan la madurez suficiente para producir un buen producto o servicio.
  • Enfoca tú modelo al propósito no a la rentabilidad. Invierte los factores de tu negocio y pon en primera posición el propósito y en segundo posición la rentabilidad, esto hará que te centres en lo verdaderamente importante, en la necesidad que pretende solucionar tu modelo de emprendimiento social, evidentemente el modelo tiene que ser rentable pero no es el fin principal.

Aprendizajes y valores que hemos extraído del lugar donde vivimos y que nos hacen tener una base sólida para seguir avanzando cada día en pro de nuestro propósito como empresa social y como personas que vivimos en el mundo rural.

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