AlmaNatura, Innovación, Participación, Sociedad

¿Quieres ser un buen innovador social?

Os contamos las características que precisan los llamados innovadores sociales, personas con altas dosis de proactividad social que trabajan cada día por un mundo mejor.

Estamos convencidos que si no existiéramos todo seguiría igual excepto las oportunidades de empoderamiento y emancipación que durante años hemos podido ofrecer a miles de personas en nuestro territorio.

No hace falta hacer emocionante nuestro trabajo por que intrínsecamente siempre es un “chute” de energía trabajar con colectivos y personas que buscan una nueva oportunidad, una nueva forma de vivir o de reconducir sus necesidades como persona o colectivo. En estos momento y gracias a marcas de gran consumo podemos continuar haciendo nuestro trabajo, por que creemos que es ahora cuando la humanidad debe reinar por encima de todo. También por que creemos que otro tipo de publicidad es posible, más humana, sincera y cercana a las necesidades de las personas.

Nuestro trabajo como innovadores sociales va mucho más lejos de cumplir un horario, de seguir un patrón de comportamiento o de fijarnos a un guión que nos imponen entidades públicas o privadas.
Nuestro trabajo es sencillo y a la vez emocionante al ver los resultados del esfuerzo realizado cada día en cada uno de nuestras iniciativas. Por eso he pensado en enumerar las características que deben darse para realizar un buen trabajo como innovadores sociales:

1. Pensar en procesos a largo plazo

Esta es una de las grandes batallas del día a día. El populismo y la foto social han hecho mucho daño en los proyectos sociales de entidades públicas y privadas. Ceñirnos a objetivos a corto plazo sólo es tapar el problema con un poco de cal. Debemos ser conscientes de lo que queremos transformar contribuyendo con nuestro granito de arena a un nuevo ecosistema de oportunidades. Y si no, sinceramente a nosotros no nos interesa.

2. Escucha lo que dicen tus participantes

Sólo ellos viven su realidad, sólo ellos miran de frente a sus obstáculos diarios. Debemos entender que para innovar socialmente debemos partir de la realidad que impera. Atraer modelos que se desarrollan en otras zonas es un “copia y pega” que aunque podría funcionar, sin adaptación, los resultados siempre se verán mermados.

3. Innovación abierta o como construir un proyecto en contacto con la ciudadanía

Construir proyectos desde una oficina es como intentar cambiar el mundo sin levantarse de la cama. La acción necesita proactividad y contacto con círculos de participación. Creo que esto lo saben bien los dinamizadores sociales que viven cada día en la calle. La detección de necesidades fluyen sin pedirlo, es su estado más puro y debemos estar atentos.

4. Persistencia y concentración

El innovador social cree tanto en su idea que nunca la abandona y está dispuesto a entregarse a ella. Sin embargo, a veces ese foco ciega el intento por generar proyectos sostenibles en el tiempo, debemos persistir en el intento pero sin obviar oportunidades de desarrollo social que aparecen en nuestro día a día. Concentrarnos también es una cualidad importante para materializar las ideas.

5. Tener ambición

No se trata tanto de ganar dinero como de cambiar el mundo. El innovador es un idealista y una persona que si bien necesita dinero para vivir, una de sus grandes necesidades es saber que se encuentra vivo cambiando el mundo. Tener dos cuentas de resultados, una social y otra económica que ayude con la sostenibilidad del proyecto y consiga el máximo número de impactos positivos en los retos es posibles. Sin ambición no hay cambio, sin cambio no hay futuro.

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AcciónQuercus, otra forma de disfrutar del ocio en zonas rurales

Durante el año 2003 hicimos posible durante más de un año el proyecto acciónQuercus, empoderando a jóvenes amantes del teatro y la naturaleza que encontrándose en zonas rurales necesitaban otra forma de sentirse jóvenes. Ayudando a los demás jóvenes a descubrir que cada fin de semana hay formas más positivas de disfrutar del ocio nocturno que consumiendo alcohol.

Para ello desde alma natura, desarrollamos un proyecto enfocado a la acción donde nuestros jóvenes participantes de la Sierra de Huelva aprendían de metodologías de animación social a la vez que ponían en práctica una sesión nocturna de teatro participativo para los jóvenes del pueblo que nos daba cobijo. Una forma de entregar “cañas para pescar” en lugar de “pescado”, que tuvo una importante incidencia en la forma de disfrutar del ocio de comunidades rurales.

¿Te consideras innovador social? Cuéntanos que estas haciendo por tu comunidad.

Foto destacada del Pinterest de Maciek Jasik.

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