Desarrollo Rural

El verano del coronavirus en el pueblo

Ante todos los cambios que estamos viviendo debido a la pandemia global, ¿Cómo os imagináis este verano desde lo rural? Ante todo, responsabilidad personal.

Los pueblos siempre han sido lugar de encuentro para muchas personas durante los meses de verano. Aprovechando los días de vacaciones muchas familias vuelven a su pueblo de origen para reunirse con la familia y amigos, en busca de tranquilidad, contacto con la naturaleza y temperaturas más suaves. Por el contrario, hay otras personas que utilizan estos días de vacaciones para irse un poco más lejos y conocer nuevos lugares, viajes para los que necesitas más días.

Pero, ¿podremos decidir dónde queremos pasar las vacaciones este año? Según el Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad estos son los movimientos permitidos según la fase en la que se encuentre cada territorio: 

  • Fase I: se podrá realizar turismo activo y de naturaleza en grupos limitados de personas dentro de la misma provincia, así como realizar visitas en museos con un aforo limitado. En la Guía de la Fase 1 generada por el Ministerio de Sanidad podéis encontrar más información. 
  • Fase II: se permitirá el turismo activo y de naturaleza para grupos más amplios de personas y la visita a monumentos y otros equipamientos culturales (no actividades culturales) manteniendo un aforo limitado. Las visitas a segundas residencias dentro de la provincia en la que se ubica el domicilio habitual también estarán permitidas una vez alcanzada esta fase. 
  • Fase III: en esta etapa las actividades anteriores podrán pasar a un aforo mayor y se podrá realizar tanto turismo activo y de naturaleza como ir a la playa (manteniendo las condiciones de seguridad y distanciamiento). No se permitirá viajar a provincias diferentes a aquella en la que se resida, salvo por las causas justificadas.
  • Nueva Normalidad: Una vez alcancemos esta fase, se permitirá viajar a otras provincias siempre que esta se encuentre en la misma fase.

En mi opinión, ya sea porque no nos lo permitan o porque es un turismo más seguro estas vacaciones de verano una gran parte de la población optará por un turismo rural, ya sea volviendo a sus pueblos o visitando nuevos lugares rurales del área nacional.

Como bien comentaba mi compañero en el post anterior, esto es una gran oportunidad para el medio rural y sus negocios. Algo que sin duda va a ayudar a reactivar la economía y empezar con la recuperación lo antes posible. Pero también tiene sus inconvenientes. ¿Cómo vamos a gestionar los residentes de los pueblos esta llegada de familiares, amigos y turistas que habitualmente recibimos con los brazos abiertos todos los veranos? 

En la mayoría de los pueblos se ha respirado algo más de tranquilidad durante estos momentos de inseguridad mundial, puesto que el número de contagios han sido mucho menores que en núcleos de mayor población, incluso cero en una gran parte de estas zonas. Esto ha sido posible gracias al cumplimiento de las medidas de distanciamiento por parte de toda la población, pero también se ha visto influenciado por la baja población de estas zonas y su situación geográfica. 

Es por ello que no me ha extrañado escuchar, cuando he salido a la compra, comentar a algunos de mis vecinos sus inseguridades frente a la posibilidad de la libertad de movimiento y por tanto, a la llegada de personas que no viven en el municipio habitualmente. Tenemos miedo que esta situación atraiga al virus a nuestros pueblos, zonas donde gran parte de la población se encuentra en el grupo de riesgo. 

Pero este momento de “levantamiento de fronteras” va a llegar inevitablemente. Llegue en junio o en septiembre, nos tendremos que adaptarnos a movernos en esta nueva realidad, afrontando los miedos y combatiendo la inseguridad con información y medidas de protección. Creo que debemos prepararnos tanto psicológicamente como técnicamente para cuando llegue el momento de recibir a nuestros familiares, amigos y turistas. De esta manera nos sentiremos seguros para abrirles las puertas de nuestros municipios como siempre lo hemos hecho. 

¿Qué medidas podemos tomar para que el retorno a las segundas residencias y la apertura del turismo rural sea lo más segura posible?

A mí se me ocurren algunas: 

  • Test masivos a la población que quiera desplazarse.
  • Control de temperatura al entrar en los establecimientos públicos. 
  • No viajar si has estado en contacto con personas enfermas o tienes algún síntoma. Asegurate de estar sana antes de realizar cualquier viaje. 
  • Realizar unos días de confinamiento al llegar al lugar de destino. En algunos pueblos mantienen a las familias que se han desplazado a sus segundas residencias unos días en casa y un voluntario del municipio se encarga de hacerle las compras de necesidades básicas. Esta medida será obligatoria en nuestro país para personas viajen desde el extranjero.
  • Evitar el contacto cercano con personas que pertenezcan al grupo de riesgo
  • Cumplir las medidas de seguridad en todo momento: mantener la distancia de seguridad, lavarse las manos, el uso de mascarilla y guantes en aquellas actividades en las que es recomendable su uso. 
  • Preparar los negocios de hostelería y establecimientos públicos para que se cumplan las medidas de seguridad. Podéis coger ideas de la guía de buenas prácticas para los establecimientos y trabajadores del sector turístico que ha generado el Ministerio de Sanidad. 

Pero la medida más importante que tenemos que llevar a cabo es la responsabilidad social. Es la medida más efectiva y depende de cada uno de nosotros y nosotras. Depende de nuestra actitud el que paremos el contagio del virus, o al menos lo reduzcamos hasta que descubran la vacuna. 

Seguro que a vosotros también se os ocurren medidas que llevar a cabo para mantenernos sanos, puedes compartirlas con nosotros a través de los comentarios.

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Comentarios

Francisco Javier Ruiz Ruiz dice:

Muy acertadas tus palabras. Yo, que gestiono viviendas de uso turístico, sin duda seguiré las recomendaciones para el sector del turismo. Pero sí que he notado cierto recelo y preocupación por parte de los habitantes hacia la afluencia de gente de fuera. Esperemos que se normalice pronto todo, ya que dependemos económicamente de esos visitantes.

Elena García dice:

Muchas gracias por tus palabras Francisco. Es normal sentir inseguridad, creo que todos nos sentimos un poco así. Desde mi opinión, la clave está en conferir seguridad, tanto a los residentes como a los clientes, a través de la incorporación de todas las medidas de seguridad que estén a nuestro alcance. De esta manera, confió en que el público se sentirá seguro y optará por seguir apoyando el turismo rural.

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