¿Será sostenible el interés por el medio rural que ha generado la pandemia?

El medio rural tiene una nueva oportunidad ante una sociedad cada vez más concienciada.

Comenzamos el 2021 después de haber pasado un año cargado de grandes retos a nivel social, ambiental y, por supuesto, económico. Este virus ha puesto en jaque a toda la economía mundial y, sin duda, también nos pone a prueba como sociedad.

Estos grandes retos han dejado en cuarentena nuestra forma de vida basada en grandes aglomeraciones en centros comerciales, atascos a horas puntas o ciudades masificadas. Sin espacio de transición y apenas sin tiempo para pensarlo, hemos tenido que cambiar nuestros hábitos de vida cotidianos y adaptarnos a una nueva normalidad. Ante esta nueva situación, la sociedad en general ha identificado el medio rural como ese espacio que permite tener una vida más sostenible y segura.

Pero, ¿cuánto de convencimiento transformador o cuánto de capricho pasajero hay en este interés? La llegada de la vacuna —que sin duda es una excelente noticia— nos va a permitir vislumbrar muy pronto si la tentación de desarrollar un proyecto de vida en el entorno rural ha sido fruto de un proceso de toma de conciencia o un impulso puntual provocado por el miedo.

¿Aprovechará el medio rural esta oportunidad?

Son muchas las personas que han puesto el foco en los pueblos de toda España, y son muchas las personas que buscan en los pueblos un estilo de vida más sostenible. Para aprovechar esta oportunidad y hacerlo sostenible en el tiempo tendríamos que poner el foco en las siguientes cuestiones:

  1. Las ciudades deberían ver el pueblo como un aliado para mejorar su calidad de vida. Muchas ciudades europeas están virando y poniendo el foco en el consumo local, descentralizando su industria agroalimentaria en los lugares donde se produce el alimento y generando riqueza en esos entornos rurales.
  2. Los pueblos deben conservar los valores claves que mejoran la calidad de vida de las personas que en él viven. Alimentos sanos y de calidad, tranquilidad y paisajes bien conservados sin contaminación. En definitiva, calidad de vida sin renunciar al desarrollo económico y social del medio rural.
  3. Modernización en todos sus ámbitos, Internet de calidad, medios de transportes y buenas vías de comunicación, servicios básicos de calidad (salud, educación, bancarios, etc.) son claves para la fijación de población rural.
  4. Los jóvenes y el relevo generacional son imprescindibles. Después de todo lo que hemos vivido, son muchos jóvenes los que han vuelto a ver en los negocios familiares una buena oportunidad económica. Es necesario que exista un plan estratégico para asegurar la continuidad de esos negocios locales a través de jóvenes que incorporen innovación y consigan perdurar en el tiempo.
  5. Plan de vivienda que permita reconstruir viviendas abandonadas y poner en valor el parque de vivienda cerrada que existe en muchos pueblos de toda España. Debe existir la posibilidad de encontrar una vivienda de alquiler o en propiedad para poder consolidar a la población interesada en quedarse.

¿Qué aprendizajes como sociedad sacamos de todo lo vivido?

Como personas individuales y como sociedad hemos aprendido que:

  1. Vivimos en un mundo interconectado y global donde la colaboración va a ser clave para el desarrollo social y económico.
  2. La tecnología ha minimizado el desplome económico en muchos sectores. Por ello, la integración de la tecnología en nuestro día a día es fundamental para seguir avanzando como sociedad.
  3. Las administraciones públicas han recuperado la vocación de servicio centrándose en lo realmente importante, la salud y el empleo. Si a nivel estatal es más complicado de discernir, a nivel local hay multitud de ejemplos de una gobernanza responsable.
  4. Existe la posibilidad de desarrollar una educación online por multitud de canales gracias al desarrollo de plataformas e-learning. Como sociedad, debemos superar una educación basada en la presencialidad y deslocalizarla para enriquecer la educación y hacerla más transversal y accesible.
  5. La cultura ha sido y es una vía de escape y de enriquecimiento personal. La música, el teatro, la danza, etc., han sido una herramienta básica para preservar nuestra salud en época de confinamiento. Debemos potenciar y valorar todo lo que nos ha aportado en momentos de miedo y estrés social.

En resumen, todas estas propuestas y aprendizajes deberían traducirse en retos transversales que fueran apoyados por proyectos finalistas con asignación presupuestaria y que poco a poco se fueran implementando en el territorio. Si esto no ocurre, me temo, que una vez pasada está situación, volveremos a las aglomeraciones y la masificación de las grandes ciudades, olvidando de nuevo todo lo bueno que nos ofrece el medio rural para nuestras vidas.

Podemos desafiar las leyes humanas, pero no podemos resistir a las naturales” (Julio Verne).

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  1. Me gustaría conocer un poco mas las oportunidades de trabajo en entorno rural para promoción y conseguir revertir la despoblación

    El teletrabajo puede ser una de esas formas

    Soy Ingeniero Industrial y seria positivo crear una empresa en Gredos, don de hay muchos pueblos que están al borde de la desaparición

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