¿Ser o no ser un negocio sostenible?

Realizamos un sondeo en negocios rurales de España para conocer su opinión sobre el valor de los negocios sostenibles y las barreras de su implementación.

Aceleradas por la pandemia, las dimensiones de la sostenibilidad (económica, social y ambiental) repercuten fuertemente en la economía y los modelos de negocio. Durante el mes de marzo del 2021 realizamos un sondeo en un conjunto de negocios rurales de España, la mayoría de ellos de Andalucía. Los resultados muestran que, cerca del 80% quiere “aumentar su impacto positivo social y ambiental” y que la sostenibilidad permite “mantener activa la economía local y crea oportunidades de trabajo”. Sin embargo, 1 de cada 2 coincide que las dos barreras más importantes son “el mayor costo del modelo” y el “desconocimiento (sobre su diseño/implementación)”. En este espacio presentamos algunos de los beneficios de que un negocio sea sostenible en el medio rural y las principales limitaciones percibidas para serlo.

Si formas parte del ecosistema de los negocios (y más en el medio rural), esta es una de esas preguntas que cuando las ves, sabes que tienes que responder un rotundo “Sí” o al menos te gustaría hacerlo; si no te interesa, entonces Pepe Grillo (la voz de la conciencia) te cuenta que hay quienes ya están en un tren que puedes estar a punto de perder: ¿Ser o no ser un negocio sostenible?

En los últimos años, algo está pasando. El 2020 llegó con un nuevo cimbronazo que nos dejó ver la fragilidad de nuestros sistemas sociales, económicos y políticos y su interrelación con los sistemas naturales. La pandemia COVID19 ha puesto a prueba nuestra capacidad de resiliencia y adaptación al cambio. Lo que antes parecía imposible, tuvimos que hacerlo a tiempo récord.

Y los negocios que se crearon o rediseñaron con un propósito que supera la mera consecución de objetivos financieros, se esforzaron (y continúan haciéndolo) por mantener su “norte” y atravesar la tormenta. Saben que su misión ya no sólo contempla el “qué” y “cómo” lo hacen, sino el “para qué” avanzan. Y esa “razón de ser” organizacional es más fuerte que el COVID19, que la recesión económica y que el quebrantamiento de las bases de nuestra realidad. Estos negocios, que no son tal sin las personas que los conforman, conocen las ventajas de SER y HACER negocios sostenibles. 

Ahora bien, no todos/as sabemos o entendemos lo mismo y es quizás la necesidad de atender a esa diversidad la que nos dé pistas sobre cómo democratizar el mensaje y poner en valor la sostenibilidad en los modelos de negocio, estén donde estén. Pero en el medio rural, donde desde AlmaNatura llevamos más de 20 trabajando –nuestra razón de ser es crear y multiplicar oportunidades para un mundo rural mejor-, la sostenibilidad es una aliada estratégica para escalar el impacto positivo.

Por eso, buscando conocer para tomar decisiones más inteligentes, aplicamos una encuesta a negocios del medio rural de España. Participaron del sondeo más de 30 negocios (principalmente pequeños y medianos de Andalucía) y los resultados nos dejan ver que: 

  • El 82% define a un negocio sostenible como aquel cuyo “propósito es generar ingresos creando valor para las personas y el planeta, el impacto social y ambiental positivo es igual de importante que el retorno económico”. Sólo el 3% manifestó no saber qué significa ser un negocio sostenible. 
  • La “creación de una comunidad en torno al negocio” (61%) junto con el “aumento de la credibilidad y la confianza” (42%) son los dos beneficios más importantes de los modelos sostenibles. Entre un 20% y un 35% de los negocios añaden el “aumento de la motivación y el compromiso de quienes trabajan en él” y la “colaboración en términos de comunicación y el conocimiento del negocio”. Un dato a destacar es que el 16% asegura no conocer las ventajas de este tipo de negocios.
  • Casi el 80% afirma que los negocios sostenibles permiten en el medio rural “mantener activa la economía local y crear oportunidades de trabajo”. Entre un 35% y un 40% también señalan que “mejoran la calidad de vida” y “protegen el medio ambiente”. 
  • El 50% coincide que las dos barreras más importantes percibidas al momento de plantearse ser o no ser un negocio sostenible son “el mayor costo del modelo” y el “desconocimiento (sobre su diseño/implementación)”. Otras limitaciones mencionadas fueron: la “falta de apoyo externo” (42%) y la “falta de interés por parte de quienes hacen el negocio” (20%). 
  • Solo el 40% de la muestra asegura que sus negocios son sostenibles pero cerca del 80% quiere seguir mejorando su desempeño

A partir de estos datos podríamos inferir (al menos entre quienes participaron del sondeo) que hay un acuerdo respecto al concepto de negocio sostenible: es aquel que utiliza la fuerza del mercado para resolver problemas sociales y/o ambientales; además, en este tipo de negocio el retorno financiero es que uno de los pilares que dan cuenta del éxito organizacional, pero también los son (en igual medida) el impacto en la sociedad y en el medio ambiente. 

Además, si un negocio es sostenible en el medio rural, entonces: 

  • Mejora el bienestar social y protege el medio ambiente.
  • Contribuye a la reactivación económica y crea oportunidades laborales.
  • Su comunicación y visibilización fluyen naturalmente, sólo cuenta lo que hace. Porque lo que hace es por el bien común. 
  • Su propósito motiva, inspira, genera confianza y aumenta el compromiso y la reputación de la marca.
  • Crea y fortalece relaciones y comunidades generando espacios de trabajo colaborativo y sinergia. 
  • Atrae y retiene talento para crear equipos de trabajo resilientes y motivados. 

Más allá de los resultados, un dato no menor es que los negocios sostenibles atraen cada vez más fondos de inversiones de impacto que aportan capital con la intención de generar valor social, medioambiental y retorno financiero.

En síntesis, si tenemos claridad sobre estos beneficios, solo resta ampliar la voz y trabajar sobre las barreras manifestadas para demostrar que la sostenibilidad es un buen negocio y brindar herramientas para que más personas cuenten con las competencias necesarias que acompañen la transformación de sus negocios hacia la sostenibilidad y el triple impacto.


La evolución de la sostenibilidad. ¿Cuánto hemos avanzado?

El tema de la sostenibilidad surgió en los 60 en los sectores forestales y pesqueros planteando técnicas alternativas que permitieran respetar los ritmos de la naturaleza; pero recién en los años 80 el concepto adquirió popularidad y profundizó el debate sobre dos términos que parecían a simple vista contradictorios: “desarrollo” pero “sostenible”. En definitiva, se cuestionaba que el desarrollo se entendiera como un proceso esencialmente económico en detrimento de las dimensiones sociales y ambientales. 

Pocos años después, el “Informe Brundtland” de Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de Naciones Unidas (liderada por la primera mujer que alcanzó el cargo de Primer Ministro en Noruega: Gro Harlem Brundtland) puso de manifiesto los límites del planeta para absorber los impactos ambientales y produjo un cambio de significación: la naturaleza debía ser entendida como necesaria para lograr el crecimiento. Entonces, las dimensiones de la sostenibilidad eran tres (y con el mismo valor): económica, social y ambiental. 

El ímpetu logrado con el Informe Brundtland dio lugar a la creación de reconocidas iniciativas en relación al desarrollo sostenible, entre ellas: la Agenda 21; la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo; el Protocolo de Kioto; la Carta de la Tierra, los Objetivos del Desarrollo del Milenio…, y en 2015 la Agenda 2030 y los Objetivos del Desarrollo Sostenible. La lista sigue, pero la pregunta es la misma: ¿Cuánto hemos logrado entender? o mejor dicho ¿Cuánto hemos cambiado?

Y si ahora te encuentras una vez más frente a la pregunta, ¿Qué nos dices?… ¿Serás o no serás un negocio sostenible? ¿Te subes al tren? ¡Estás a tiempo! Ojalá nos digas que sí.
Por ti y por todos/as. 

*Un especial GRACIAS a cada una de las personas que se sumaron a un sondeo que más allá de visibilizar el valor de los negocios sostenibles, busca ser input para la toma de decisiones. Nuestras y ojalá de quienes están aquí leyendo el post.

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