Cómo puede un proyecto de conservación natural contribuir a la reactivación rural

La conservación del Patrimonio Natural y la Biodiversidad es una alternativa multifuncional e innovadora para fijar población e impulsar el desarrollo rural.

Por Asociación Acobija,

España acoge la población más importante de aves necrófagas de toda Europa, tanto en número de especies (están presentes las cuatro especies de buitres europeos), como en número de ejemplares. Las aves necrófagas se alimentan de cadáveres de otros animales. Cumplen un papel fundamental en el funcionamiento de las cadenas tróficas y el equilibrio de los ecosistemas participando en el control natural de los riesgos epidemiológicos.

Desde la mitad del s. XX, las poblaciones de estas aves han sufrido un severo retroceso en sus poblaciones debido a factores como la destrucción y la pérdida de sus hábitats de alimentación, la mecanización del campo y la desaparición de la ganadería extensiva, el uso de pesticidas y venenos aplicados a las prácticas agrícolas intensivas o la aparición de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles (EET).

Dos de las especies que más sufren este descenso en sus poblaciones son el milano real (Milvus milvus) y el alimoche común (Neophron percnopterus). España alberga las mayores poblaciones de ambas especies a nivel europeo y, por tanto, a nivel mundial.

Para frenar la recesión de las poblaciones de aves carroñeras y evitar su extinción, urge desarrollar e implementar iniciativas que aseguren el resurgir de estas aves y favorezcan su conservación.

El proyecto “ACOBIJA – Pequeñas aves necrófagas para la biodiversidad”

El proyecto Pequeñas Aves Necrófagas para la Biodiversidad (PANB) es una iniciativa desarrollada por la Asociación Aragonesa para la Conservación de la Biodiversidad desde el valle del río Jalón, ACOBIJA, para regenerar y mantener las poblaciones de milano real y alimoche común.

Cabe destacar que la Comunidad de Aragón alberga el mayor número de parejas reproductoras de alimoche común de Europa y la segunda mayor población de milano real invernante por detrás de Castilla-León.

Con la intención de recuperar estas dos especies, ACOBIJA diseña un proyecto de creación y puesta en marcha de un Punto de Alimentación Suplementario (PAS) gestionado para favorecer a estas dos especies ofreciendo alimento de calidad y trabajando paralelamente para restaurar sus hábitats naturales de alimentación.

Cimballa, un municipio ideal donde desarrollar proyectos de conservación

Cimballa es una pequeña localidad del Sistema Ibérico Zaragozano, perteneciente a la comarca de Calatayud, pero limítrofe con los pueblos castellano manchegos de la comarca de Molina de Aragón – Alto Tajo, una de las zonas más despobladas y difíciles del país.

Ostenta un relevante patrimonio artístico y cultural, además de un esplendoroso Patrimonio Natural. Pese a ello, la demografía del pueblo ha ido decreciendo. Hoy en día residen durante todo el año unas 40 personas y su densidad demográfica es de 3,57 hab. por km2, por debajo de lo considerado como “deshabitado” en los estándares europeos. Entendemos que es necesario aprovechar sus potencialidades naturalísticas y adaptarlas a las demandas sociales actuales.

Se escoge Cimballa por reunir el potencial natural excelente, por presentar una orografía y situación estratégica ideal para la actividad y por la necesidad de dinamizar al mundo rural en torno a actividades sostenibles a largo plazo, que consoliden el desarrollo ambiental a la par que se estimula el económico y social de zonas desfavorecidas.

¿Cuál es la relación entre conservación de la biodiversidad y desarrollo rural?

Invertir en la conservación y regeneración de la naturaleza es una forma sostenible de reactivar la economía y diversificar la oferta productiva a la vez que se cubren las demandas actuales de la sociedad para con el medioambiente. Unir el desarrollo rural con la conservación de especies en una zona geográfica concreta puede ser un dinamizador para pequeños municipios cada vez más despoblados.

España es el país europeo con mayor diversidad biológica, por lo que proteger sus especies y sus ecosistemas, buscando formas de producción sostenibles, son acciones necesarias no solo debido al imperativo ético de la protección de la biodiversidad, sino por el fuerte vínculo que existe con el territorio que nos otorga identidad cultural. Además, cabe destacar el beneficio económico que estas formas de producción generan, cada vez más demandadas por la sociedad.

¿Qué consigue un proyecto de conservación natural en una zona rural?

Con esta iniciativa se pretende potenciar un modelo de desarrollo económico, en un municipio concreto, ligado a la conservación de especies emblemáticas de la zona y en peligro de extinción. La instalación del Punto de Alimentación Suplementario pretende ser el primer paso para desencadenar una serie de actividades ligadas a la conservación de la naturaleza y el fomento de las potencialidades del entorno, consiguiendo:

  1. Generar puestos de trabajo y asentamiento poblacional en zonas cada vez más despobladas mediante la dinamización del medio natural. Concretamente, se pretende fomentar la creación y promoción de nuevos mercados, de producción y de turismo, ligados a la conservación de especies.
  2. Promover prácticas productivas beneficiosas para la naturaleza como la agricultura regenerativa o la ganadería extensiva. Ambas prácticas están vinculadas a la conservación de la biodiversidad al mismo tiempo que producen productos sostenibles de origen local. Concretamente, la ganadería extensiva está íntimamente relacionada con el bienestar de las especies necrófagas y con el mantenimiento de hábitats de interés comunitario. Por tanto, se pretende fomentar el uso de esta práctica, cada vez más abandonada, dada su amplia contribución con la multifuncionalidad de los montes.
  3. Fomentar la creación de empleo en el sector de los servicios mediante la creación de un flujo de visitantes vinculados al turismo sostenible, al sector educativo y al sector productivo y reducir así la estacionalidad de la zona.

De este modo, partiendo de un proyecto de conservación de especies amenazadas, se crea una red de colaboración e impulso social para empoderar el estilo de vida rural, hacerlo integrador y resiliente, mediante acciones de innovación sostenible que permitan una diversificación económica y una mejora en la calidad de vida del medio rural. ¿Te unes a nuestro propósito?

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  1. Me encanta esta iniciativa. En el caso de nuestra comarca (Sierra de Aracena y Picos de Aroche) con una población muy dispersa y con una riqueza natural confinada a espacios privados, sería interesantísima la implicación de la población en la conservación de la biodiversidad. Actualmente asistimos, tras la pandemia, a la ocupación de viviendas y a la demanda de arreglo de caminos rurales, que deben acompañarse por las consiguientes medidas preventivas de impacto ambiental. Por ejemplo la señalización de zonas de paso de anfibios, la protección de charcas de agua, el respeto a zonas de cría de especies vulnerables, la creación de espacios de recuperación de fauna silvestre, etc.

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