Cultura, Dinamización, Sociedad

¿Nos pone el teatro social cabeza abajo?

Teatro social para la transformación del ciudadano ¿Aspira el teatro a marcarnos o sólo pretende entretenernos?, por Carmen Valladolid.

Qué tal si nos preguntamos

Cuando vamos al teatro, ¿Vemos, miramos, sentimos…? ¿Captamos algo de nosotros mismos? ¿Pudiera ser que lo que allí sucede nos estuviera incitando, removiendo, abriéndonos la conciencia, la empatía, la ética…?
¿Tiene el teatro aspiraciones por dejarnos marcados o sólo pretende entretenernos? ¿Tenemos nosotros, como observadores expectantes alguna pretensión más allá de la mera diversión?
Y por último… ¿El teatro social nos llega o lo buscamos?
A todas estas preguntas he tratado de dar respuesta “bicheando” en los mundos virtuales, preguntando a actores comprometidos y documentándome sobre talleres, tendencias, cultura, educación y problemáticas sociales, entre otras muchas cuestiones enlazadas. En este primer post sobre el teatro social, dejaré sólo algunas de esas conclusiones. Las entrevistas irán en un post aparte.

Compartiendo y dando luz

El Teatro Social está implicado en la comunidad. Parte de ella y vuelve para afectarla positivamente. Es decir, debe promover su desarrollo y apoyar los procesos de empoderamiento de individuos y colectivos sobre los que se investiga previamente, tomando como eje principal de acción el Arte Dramático. Es en esta forma expresiva donde se reflejará la propia identidad del grupo y desde donde se puede promover la toma de conciencia para el cambio a través de un pensamiento crítico, con prácticas artísticas diversas y dinámicas que generen renovación de los vínculos culturales y sociales.
Es una forma de trabajar el teatro donde existe la posibilidad de crear relaciones entre el arte, la contemporaneidad, los colectivos y el individuo. Estos puentes hacen que la humanidad intrínseca del ser, sea valorada como tal y que se generen relaciones humanas comprometidas con su entorno. Si esto arraiga en un estrato de la sociedad sin duda se propagará como instrumento transformador. Desde la escuela, un barrio, una comunidad o colectivo… Desde cualquier lugar es posible trabajar un Teatro que nos haga sentir, reflexionar y actuar.

El teatro social es magnífico para generar cambios entre los distintos sectores de una comunidad. Para mejorar sus relaciones. Convierte el “yo” en un “nosotros” y nos muestra claramente algo que ya sabemos pero en lo que no reparamos a menudo. A veces, cuando vemos a un mendigo en un escenario, nos identificamos con él mucho más que cuando nos lo encontramos en la calle. Y esto sucede porque es importantísimo el foco, el enfoque. Estamos allí, sentados, esperando a que nos cuenten una historia y de repente alguien se queda sólo arriba del escenario con toda la luz para él y somos nosotros los que desde nuestra oscuridad le vemos. A raíz de eso, nuestra percepción ha cambiado. Ahí, cuando el mendigo nos pregunta, nos indaga…, no tenemos más remedio que VERLO y contestarle con total sinceridad. Esa respuesta es sólo nuestra pero existe gracias a que fuimos a ver esa obra de teatro y no otra. Ahí, en la toma de conciencia cruda, donde nada nos distrae, se convierte el “nosotros” en ese potente artefacto capaz de cambiar el mundo. La comunidad será capaz de generar esperanzas, mecanismos para transformar lo negativo mediante técnicas creativas, potenciará su imaginación e ingenio y lejos de sucumbir a la desidia y a la indiferencia, harán posible que toda la comunidad tenga sueños por los que luchar. Muchas manos, todo por hacer, caminos nuevos.

¿Y la energía para trans-formar-nos?

Quizás se genera así:
Soy + Estamos = Nosotros.
O lo que es lo mismo: Individuo+Grupo=Acción.

Me gustaría también, dejaros algunos puntos clave a tener en cuenta si un grupo quiere Transformar mediante el teatro social (son algunos de muchos que existen y otros que se pueden crear):

  • Debe investigar, reflexionar y actuar sobre una problemática que preocupe a toda la comunidad donde se quiere trabajar. O bien tratar temas conflictivos que puedan tener varios lugares comunes.
  • Que los propios miembros del grupo estén capacitados con recursos suficientes que les ayuden a tratar el tema y llegar a una propuesta común de partida.
  • Fomentar el espíritu crítico del grupo contrastando siempre con las realidades que viven tanto en su entorno como fuera de él
  • Mostrar sus análisis y propuestas a otros colectivos, grupos y comunidad, mediante la técnica del teatro social más adecuada al grupo.
  • Crear un grupo autónomo que pueda seguir trabajando sobre distintas áreas y colectivos, de forma que incluso lleguen a formar a su vez a otras personas que puedan seguir transformando socialmente como monitores a otros actores y al público. Expandirse y hacer partícipes a todos (Ejemplo: Teatro Foro de «Rueda ETC»).

Concluir no es terminar

La dimensión de este tipo de teatro es tanto personal, porque se potencia la identidad propia, como social, porque también se acrecienta nuestro compromiso con los otros. No podemos olvidar que hablamos de Teatro, que debe haber juego, improvisación, esfuerzo, pedagogía, psicología, técnicas de voz y vestuario… Actores, espacios… Música o ruidos. Es decir, hacer teatro social no tiene que ser un drama. Las obras que más nos hacen pensar pueden ser muy divertidas o tener un punto de humor negro, ya que el ser humano se caracteriza por sanar cuando consigue reírse de sí mismo y de sus problemas. Lo que no puede fallar es la Comunicación. Ni del que “cuenta” ni del que “escucha”. Una de las claves por las que el teatro social transforma a las personas que lo realizan es precisamente porque se hacen escuchar. Esa auto-afirmación nos cura y curados estamos preparados para sanar a otros.

Continuará…

Vuelvo a la pregunta… ¿El teatro social nos llega o lo buscamos?

Pienso que ambas cosas. Aquello que buscamos, nos busca y viceversa. Pero no hay que olvidar que para generar estos espacios de teatro social hacen falta escenarios, herramientas, dinero… pero sobre todo Personas conscientes de las posibilidades que tiene el teatro, trabajado desde dentro y con los propios afectados de cualquier conflicto social, para transformar su problemática en caminos nuevos. En sueños posibles que den al individuo su verdadera dimensión como Ser independiente y Capaz para modificar su entorno y el de otras personas que estén en situaciones desfavorecidas.
Tenemos pendientes (todos) una LIBERACIÓN con Mayúsculas y quizás vaya siendo hora de hacer algo y no sólo mirar. Pongamos creatividad, gestión del conocimiento, innovación social, teatro, personas, educación, nuevas tecnologías y una pizca de sentido común en la marmita. Removamos, esperemos a que hierva, soplemos un poco y…
Ummm… ¿El teatro transforma al ciudadano o es al revés…?

Enlaces donde disfrutar y aprender:

1.- Federico García Lorca. Conferencias. Charla sobre el Teatro
2.- Laboratorio: escena e imaginación social | Coordinado por Teatro Ojo
3.- Festival Internacional de Teatro Social. Taller de mujeres Valencia
4.- Teatro del Oprimido
5.- Videos varios: Fundación por la Justicia
6.- ¿Por qué teatro social? …Josep María Font i Font
7.- Curso de Teatro Social para la Solidaridad Intergeneracional – Letonia
8.- Web: ENCUENTRO A Desalambrar VERANO 2012. Video: Video talleres A desalambrar 2010
9.- Sociología teatral y acción promotora del teatro. Isabel Taquechel Larramendi
10.- “El secuestro de un barrio”, creada y escrita por vecinos y vecinas de las letras
11.- Y en clave de humor: Feria de Entidades 2012 – Spot TEATRO SOCIAL
12.- Teatro social para niños: TEATRO INFANTIL LA BOTIJA EL COCUYO Y LA MORA

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