Desarrollo Rural, Emprender

¿Es el coworking la solución al medio rural?

Mejor creemos espacios de innovación donde se fusionen emprendedores, empresas y asociaciones.

El movimiento coworking a nivel mundial ha creado y generado multitud de espacios de trabajo compartido donde emprendedores y empresas han interconectado generando nuevas oportunidades y nuevas sinergias. Sin duda es uno de los modelos a nivel mundial que más se ha replicado fundamentalmente en el medio urbano, grandes ciudades de todo el mundo tiene edificios públicos y privados destinados a ofrecer espacios de trabajo colaborativos. Ha sido una salida a todos esos edificios de oficinas cerrados debido a la última crisis económica y social que hemos sufrido.

Si buceamos por internet podemos encontrar espacios como : Rainmaking Loft (Londres, Reino Unido), Agora Colletive (Berlín, Alemania), Impact HUB (Madrid, España), Utopic_Us (Madrid, España), multitud de espacios de todo el mundo que ofrecen a sus usuarios espacio de trabajo a un precio asequible además de seminarios, píldoras y formación en general para que sus negocios sean más competitivos. Cada espacio tiene sus singularidades y cada espacio da un valor añadido a su comunidad. Sin duda para este tipo de espacios lo más importante es que la comunidad encuentre los recursos y el ambiente idóneo para desarrollar un modelo de emprendimiento exitoso y que perdure en el tiempo.

Pero, ¿que ocurriría si aplicásemos este modelo a pueblos del medio rural?

Debido a la influencia del modelo, es evidente que ya hay entidades de nivel local que están pensando en acondicionar edificios públicos y crear espacios de coworking tanto para empresa como para futuros empleados. Edificios principalmente de Ayuntamientos de toda la geografía española que se encuentran sin uso, hace años eran edificios que principalmente se le cedían a las asociaciones sin ánimo de lucro del pueblo o colectivos sociales, ahora y pensando dar oportunidades de empleo puede ser una buena iniciativa para implantar en el pueblo. Pero antes de iniciar la aventura del coworking y de hacer inversiones en acondicionar y amueblar espacios tendría en cuenta las siguientes cuestiones:

  • Población del municipio: Los espacios de coworking son interesantes para empresas y emprendedores, por las conexiones que se establecen con más usuarios de las mismas características, por lo tanto si no hay población suficiente interesada en el espacio mejor pensaría en otras opciones.
  • Análisis previo del público objetivo: Analizar las posibilidades del municipio y de la comarca para ver cuanta gente está interesada en acudir al espacio.
  • Programación de contenidos: A parte del espacio hay que ofrecer formación y red de contactos para que los usuarios puedan hacer negocio y establecer nuevas oportunidades gracias al espacio.
  • Líder del espacio: Al frente del espacio debe haber una persona cualificada que aparte de gestionar todo el espacio y sus necesidades también sea capaz de ofrecer recursos a la comunidad.

Es evidente que no podemos extrapolar el modelo de coworking de la ciudad sin adaptarlo a la realidad del mudo rural y es también evidente que esa adaptación lo va a convertir en espacios diferentes con otros servicios y otros usuarios, siempre adaptados a la realidad del medio rural. Imaginando, esos nuevos espacios podrían ser espacios de innovación y participación de todos los agentes del terrotorio (empresarios, emprendedores, colectivos sociales, colectivos profesionales, representante de entidades locales y comarcales, etc.), un conglomerado de entidades que encontrarían en estos espacios la solución a sus necesidades. Se podrían ofrecer los siguientes servicios:

  • Formación Innovadora: Monográficos formativos específicos basados en la demandada de la comunidad.
  • Asesoramiento empresarial y social: Un servicio transversal para todo tipo de entidades donde cubrir demanda empresarial y asociativa.
  • Asambleas de Participación: Reuniones sectoriales organizadas desde el espacio para tratar temas relacionados con las necesidades del pueblo, con las necesidades de los sectores productivos. Asambleas donde buscar soluciones conjuntas a retos u organizar nuevos proyectos.
  • Eventos de Innovación: Eventos donde toda la comunidad participe y donde se busque atraer ideas inspiradoras y modelos inspiradores para generar nuevas sinergias para los usuarios y el entorno.
  • Espacios de trabajo: Un lugar físico para aquellos colectivos anteriormente descritos que quieran tener un lugar de referencia para trabajar o para reunirse entre ellos.

Estos Espacios de Innovación y Participación serían lugares con un mayor sentido para el medio rural y que darían respuesta a tres necesidades urgentes que trabajar en el medio rural: generación de empleo, necesidades sociales no satisfechas para favorecer la integración de todos los colectivos en el día a día del pueblo y por último y no menos importante la necesidad de innovar para generar nuevas oportunidades gracias a los recursos endógenos.

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Comentarios

Está claro, el espíritu que impere en ese co-working será lo que determine su éxito o su fracaso. Exportar el modelo de espacio común, sin exportar un espíritu de comunidad adecuado no llevará a ningún sitio. En cambio, un co-working con un espíritu como el que vimos en el Hueco puede ser un motor importantísimo en zonas rurales. Ellos empezaron en una cochera aunque suene a empresa Silicon Valley…

Gracias Paco por compartir. Así es. Saludos!

Hola. En Argentina hay una iniciativa muy similar a lo que comentas. Dado que el Co- working sin masa crítica es difícil que funcione. Aquí se han abierto varios espacios que se les ha llamado clubes de emprendedores. Con eventos y capacitaciones contínuas. Es subsidiado por el mismo gobierno. Saludos

Muchas gracias Martín por compartir. ¿Nos das un enlace para descubrir la iniciativa?

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