Economía

¿Qué hace una comarca rural preocupada por su futuro?

Todo un reto la despoblación rural, cada día en más agendas incluso en provincias donde creíamos no pasaría.

El pasado martes 30 de Enero de 2018 tuvimos la ocasión de ser invitados por la Fundación Savia al Encuentro-Debate del Tejido Empresarial de la Sierra de Huelva con D. Antonio Ramírez de Arellano, Consejero de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía en las instalaciones del Museo de Aroche (Huelva).

Cuanto menos sorprendido por una cita que a veces se antoja extraordinaria por parte de nuestros responsables políticos pero que sinceramente me pareció un importante hito para reflexionar y comenzar a cambiar tendencias en la Sierra donde vivimos, ya que por desgracia al igual que otras comarcas rurales de España casi la totalidad de los 29 municipios que conforman esta zona rural se encuentran en perdida permanente de población principalmente por la falta de relevo generacional.

La Fundación Savia promueve el citado encuentro, atendiendo a sus fines sociales y con el objetivo específico de crear un foro abierto de debate en el que pueda analizarse y tratarse diversos aspectos de relevancia de nuestro entorno rural y en especial de aquellos factores que afectan de manera clara al desarrollo social y económico.

Por eso y dando respuesta a la pregunta que encabeza este artículo, ¿Qué hace una comarca rural preocupada por su futuro? Paso a enumerar algunas ideas clave con un foco principal, cuando una comarca está preocupada por su futuro se sienta a conversar, justo es eso lo que hemos comenzado a hacer en la Sierra de Huelva y bajo estos parámetros:

  1. Desahogarse contando todo lo que está ocurriendo en el territorio. Por bueno o malo que sea es necesario que los diferentes agentes expresen su sentir sobre la situación que se vive en la comarca. Es por ello que el primer encuentro debe ser para el desahogo de los administrados y un segundo encuentro con ideas concretas de mejora.
  2. Implementar una normas mínimas para generar conversaciones ricas en soluciones. Sobretodo para huir de la queja por la queja, donde todas las partes estemos de acuerdo y tengamos un hueco donde aportar las soluciones que vemos desde cada ámbito.
  3. Facilitar las reuniones con ayuda de personas que lideren la mesa. Tanto personas responsables en áreas específicas de actividad (Agrícola, Turismo, Ganadero, etc.) como responsables políticos con responsabilidad directa en la toma de decisiones que se plantee durante el proceso.
  4. Construir ideas de cambio mínimas. No vamos a resolver en una tarde todos los problemas de un territorio pero podemos buscar soluciones a retos comunes de una forma eficiente siempre que las respuestas sean concretas, sencillas y fácilmente aplicables.
  5. Creer en la comunidad por encima de todo. Si algo une a las personas que participan en mesas de trabajo es su propósito común. Siempre serán más las ventajas de estar juntos dando respuesta a un reto que las desventajas que origina el desencuentro.

Retos identificados en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche en Huelva

Perfectamente aplicables a otras zonas rurales, a continuación detallo algunos de los retos planteados por esta comarca para hacer frente en los próximos años:

  • La ganadería ha sufrido mucho por la falta de rentabilidad.
  • Falta de relevo generacional en nuestros municipios.
  • Presión burocrática y administrativa a los ganaderos y agricultores.
  • El territorio interior sin ganadería extensiva no puede vivir.
  • La seca y cambio climático uno de nuestras grandes dificultades.
  • Debemos contagiar el orgullo de ser lo que somos y de vivir donde vivimos.
  • La sobreexplotación es parte del problema de la seca.
  • La tuberculosis hace desaparecer el vacuno.
  • Hay que ilusionar de nuevo a nuestros jóvenes.
  • Huelva tiene complejos de inferioridad, necesita más confianza.
  • Cambiar la tendencia es responsabilidad de todos desde cada negocio u organización.
  • Los valores de la sostenibilidad son clave para el mantenimiento de los ecosistemas.
  • El mundo rural es clave para frenar el cambio climático.
  • No tenemos que tener miedo de pedir ayudas para el mundo rural.
  • El ocio clave para que una persona decida quedarse en el pueblo.
  • Hacen falta formaciones profesionales para la gestión forestal.
  • La mayoría de los/as jóvenes rurales no saben realizar laborales en el campo.

Reflexiones de una joven rural

A continuación comparto un video de la jornada en el que aparece Elena de Finca Montefrío expresando una gran verdad: “Valoremos a los ganaderos y agricultores, son ellos los que cada día salen al campo a ganarse el pan”. Además incluyo una pregunta que le lancé y que transcribo: ¿Qué les dirías a las personas jóvenes para que se acercaran al campo?

Acercarse a la tierra siempre ha sido algo llamativo para todos. Para los que hemos tenido la suerte de crecer en zonas rurales, los momentos en el campo han sido los pilares en numerosas ocasiones de nuestra formación, no sólo personal, sino también profesional. Es un contexto perfecto para disfrutar de la familia, para dejarse llevar, y para abrazar los pequeños detalles.

El medio natural nos proporciona una variedad infinita de pistas, que uno va relacionando mediante la observación y la intervención, muchas veces fallida, para sacar conclusiones que se quedan grabadas en nuestros corazones de por vida… Los enfoques pedagógicos más punteros tienen la misma estructura que el campo; descubrimiento guiado, aprendizaje basado en la experiencia,…

Creo que en la actualidad, de la mano de pequeños proyectos que llevan a cabo gente muy grande, el medio natural comienza a tomar relevancia nuevamente como aspecto fundamental en la generación de valores y aprendizajes significativos, y esto nos hace muy feliz.

Por eso, creo que tendríamos que pasear por la tierra, al menos una vez al mes, para reconectar con la naturaleza, y con nosotros mismos, para dejarnos sorprender, para descubrir pasiones nuevas… En cualquier caso, para sentir…

Si por otro lado hablásemos de la tierra como forma de vida, aquí me temo que callaría. El silencio del campo es algo magistral, y deja el espacio suficiente como para que cada persona sea capaz de escuchar su propio ritmo, y saber si su felicidad se encuentra ligada a las raíces de un suelo en constante cambio, y con tonalidades diversas.

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