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¿Criar a tus hijos en un pueblo?

La baja tasa de natalidad en las zonas rurales es un dato alarmante. ¿Tantas desventajas tiene criar a tus hijos en un pueblo? Exploremos ventajas e inconvenientes.

Con este post quiero llamar a la reflexión sobre las ventajas y las desventajas de que los niños crezcan en el pueblo. Entre los motivos que llevan a una familia a vivir en un pueblo están la tranquilidad, el contacto con la naturaleza y la economía, sin embargo, en los pueblos escasea el ocio y las oportunidades. Por tanto, no todo son ventajas, pero tampoco desventajas. Veamos un poco más detalladamente los pros y los contras de formar una familia en el pueblo. 

Ventajas de criar a los niños en el pueblo

Como todo en la vida, vivir en un pueblo puede tener grandes ventajas, lo cual es necesario considerar para que puedas decidir dónde vivirás mejor con tu familia. La vida en los pueblos es una vida rural, llena de naturaleza y bienestar, más natural y saludable que la vida en la ciudad que puede ser más contaminante.

  • Autonomía, seguridad y libertad. Crecer en un pueblo nos permite crear profundos lazos de unión con las personas que habitan en él, así como vínculos con el entorno. La relación es de tú a tú y todo el mundo se conoce. Esta presencia de conocidos aporta tanto a los niños como a los padres seguridad y libertad. Los padres sienten tranquilidad al saber que hay alguien cerca que los puede ayudar y los niños pueden jugar en libertad explorando de forma autónoma el pueblo, montando en bicicleta o revolcándose por el pasto. 
  • Contacto con la naturaleza. Al vivir en un pueblo, los niños se relacionan con un entorno natural, a escasos metros tienen senderos por el campo, área recreativas o simplemente fincas con animales ya sean perros, vacas, cabras, caballos… con los que crear un vínculo. Además, podrán experimentar con la naturaleza y aprender directamente de ella.
  • Ciclos de la vida. Desde el pueblo se viven de forma más directa los ciclos de la vida. Las estaciones son más pronunciadas, habiendo más diferencia en el paisaje entre una y otra. Si se está a cargo de una huerta o animales de una granja, este ciclo es aún más característico.
  • Aire libre y tranquilidad. En el mundo rural es más fácil estar al aire libre de forma relajada (si se tiene tiempo) que en las ciudades. Se vive de forma más sencilla y los niños podrán jugar más tiempo al aire libre sin los peligros que existen en las ciudades. Gracias a esa sencillez y a la paz que existe en los pueblos, se crean oportunidades de reflexión y desarrollo mental, vitales para la madurez de los niños.
  • Salud. En las zonas rurales se respira un aire más puro que en las ciudades. La abundancia de vegetación, a parte de limpiar ese aire, permite que haya un ambiente y unos hábitos de vida más saludables. Existen estudios científicos que aseguran que frecuentar lugares verdes reduce el estrés, mejora la salud y hace que estemos menos expuestos a sufrir depresión. 

Como ves, los pueblos tienen muchas ventajas a nivel de calidad de vida, ya que al estar más conectados con la naturaleza los pequeños pueden disfrutar de ella y de sus beneficios.

Desventajas de criar a los niños en el pueblo

Hasta aquí todo parece optimista, pero no es realmente así. Vivir en un pueblo también puede tener grandes carencias en los siguientes aspectos: 

  • Diversidad. Como ya decía al principio del artículo, en los pueblos suele haber más personas mayores y menos niños que en las ciudades, por lo que éstos últimos siempre se relacionan con los mismos niños de su edad. Además, al vivir en un pueblo los niños no están acostumbrados a estar rodeados por grupos grandes de personas, lo que puede suponer un inconveniente en su futuro si tienen que desplazarse a la ciudad.
  • Educación.  En las ciudades existe más oferta educativa que en los pueblos, los padres pueden elegir a qué centro llevar a sus hijos y apuntarlos a clases específicas por las tardes, mientras que en los pueblos hay un número muy limitado de centros. No todos los pueblos cuentan con un centro educativo, los estudiantes deben desplazarse a poblaciones cercanas para recibir la educación obligatoria.
  • Ocio. Las actividades de ocio son muy reducidas en los pueblos, no hay cine, teatro o salas de conciertos, por lo que para este tipo de actividades hay que desplazarse a la ciudad. 
  • Vida privada. En el pueblo todos saben lo que haces tú y tus hijos. Por lo que te tienes que acostumbrar a tener menos vida privada, lo cual puede ser un problema, sobretodo para los adolescentes, quienes necesitan tener cierta privacidad.
  • Tradiciones. Puede ser que haya tradiciones muy arraigadas o que no compartas y no quieras transmitir a tus hijos.
  • Oportunidades. Si crías a tus hijos en el pueblo y quieren estudiar una carrera universitaria o un curso específico debes saber que tendrán que desplazarse a la ciudad, porque no lo encontrarán en el pueblo. Una vez acabados los estudios, las oportunidades laborales son limitadas. 

En conclusión, es necesario sopesar ventajas y desventajas, y además de todo lo comentado más arriba, hay otros factores en juego, como la cercanía de la familia o el precio de la vivienda que es más bajo en el pueblo.
Tampoco se puede generalizar, si quieres vivir en un pueblo, es necesario informarse bien sobre el mismo pueblo y las personas que lo habitan, la educación que ofrecen sus escuelas, las actividades que se realizan, los servicios con lo que cuenta… Así pues deberás reflexionar para saber si vivir en un pueblo es lo que estás buscando. Recuerda que lo importante para que tus hijos crezcan felices, aparte del entorno, es lo que reciban dentro de casa.

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