Desarrollo Rural

Grupos de Consumo Agroecológicos

Iniciativas que apuestan por una manera de consumir alternativa, creando alianzas entre el campo y la ciudad y construyendo espacios de solidaridad mutua en las urbes.

Cada vez somos más las personas preocupadas por el origen de los alimentos y los productos que consumimos. Nos cuestionamos el origen de los ingredientes, los embalajes, el modo de producción, qué distancia recorren hasta llegar a nosotros o si emplean a personas de forma digna y justa en sus procesos industriales o agrícolas.

En esta preocupación podemos englobar varios movimientos sociales y económicos como el comercio justo, el movimiento slow food, la economía solidaria y los grupos de consumo agroecológico. Quiero resaltar la importancia de estos últimos en la creación de alianzas entre el campo y la ciudad, entre lo rural y lo urbano.

¿Qué son los grupos de consumo agroecológicos?

Son experiencias de auto-organización social que promueven modelos de consumo alternativos a los convencionales, donde se apuesta por un consumo más cercano, ecológico, de temporada, de mayor calidad que el convencional, basado en criterios de justicia social, estableciendo una relación directa entre consumidores y productores.

No nos debería sorprender el crecimiento de este tipo de experiencias en los últimos años, adoptando diferentes formas: cooperativas, grupos vecinales o asociaciones. Las primeras experiencias de este tipo en España surgieron a principios de los años 90, sobre todo en Andalucía y Cataluña. A partir del año 2000 comenzaron a crecer por todo el territorio coincidiendo con los escándalos alimentarios y el auge de los supermercados que desplazaban al pequeño comercio.

También encontramos distintos modelos de organización: algunos grupos están integrados por consumidores y campesinos que planifican la producción agrícola y se prestan a colaborar en las tareas del campo. Otros prefieren cultivar en común un terreno y repartir la cosecha planificada con antelación. Las experiencias más numerosas se basan en grupos de consumidores que establecen una relación directa con los productores para organizar los pedidos y los repartos.

En definitiva, los grupos y cooperativas de consumo agroecológico tratan de devolver a las personas la capacidad de decidir sobre aquello que comemos, rechazando el actual sistema agrícola y alimentario monopolizado por la agroindustria que anteponen sus intereses particulares a las necesidades alimentarias de las personas y el respeto hacia el ecosistema.

¿Qué significan estos experiencias para los productores y agricultores?

En el otro lado de estas experiencias encontramos a los agricultores, productores y artesanos que elaboran una gran diversidad de productos con materia prima propia, personas que mantienen oficios antiguos de los que seguimos dependiendo a día de hoy pero con una forma de producción que responde a los tiempos y a los criterios demandados por estos grupos de consumo. En muchos casos son explotaciones tradicionales que han aprovechado la demanda de estos grupos para ampliar sus posibilidades de venta. Otras iniciativas han supuesto una posibilidad de emprendimiento y una oportunidad de comenzar una nueva vida en un nuevo entorno. Esta agricultura de pequeñas explotaciones o autoproducción es un sector que atrae especialmente a jóvenes y mujeres hacia el entorno rural, lo que favorece que este sea más vivo y completo gracias a la interacción con la ciudad en la que encuentran salida una gran parte de estos productos.

Como ejemplo de este tipo de experiencia agroecológica, en una aldea de la localidad onubense de Galaroza, dos familias integran el proyecto Tierras del Múrtiga, cultivando y comercializando sus productos directamente al consumidor. Se trata de un modelo de negocio basado en la confianza y el compromiso.

Recursos sobre grupos de consumo agroecológicos

Estas experiencias se han ido convirtiendo en realidad y manteniéndose a lo largo del tiempo, tomamos conciencia del aumento de estos modelos de producción y consumo, en los que importa más el valor que el precio. Creo que este cambio de perspectiva sería la motivación principal para que estas experiencias dejen de ser sólo alternativas para avanzar hacia un mundo más sostenible, verdadero y sano.

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