Innovación

Creatividad y entorno rural, un tándem perfecto

Los pueblos como lugares potenciadores de la creatividad y la creatividad como respuesta a los problemas de los pueblos

La creatividad es una cualidad humana directamente vinculada con la innovación, y ésta última es uno de los elementos esenciales en los que se debe fundamentar el emprendimiento.

José Antonio Marina, define la creatividad como una capacidad, una competencia que nos permite la producción intencionada de nuevas ideas destinadas a la solución de un determinado problema. Por lo tanto, esas ideas nos ayudan a buscar soluciones innovadoras a problemáticas reales y cotidianas. En nuestro blog, hemos hablado largo y tendido sobre las dificultades y retos a los que se enfrenta cada día la población rural y es que los contextos con mayores limitaciones de recursos son entornos perfectos para incentivar la creatividad.

La realidad rural, en la que el nivel de rentas suele ser inferior al área urbana, la densidad de población muy baja, y los problemas sociales más acuciantes (envejecimiento de la población, poca natalidad, etc.), se debe convertir así en la promotora de la búsqueda de nuevas fórmulas que apoyen el desarrollo de la zona. Es más, un estudio realizado hace unos meses en varios pueblos de España, determinó que la creatividad es ya un factor de desarrollo en el medio rural. Buscando soluciones creativas e innovadoras a los problemas de las personas y el medio rural, es como podremos conseguir el mantenimiento del mismo ya que, como bien dijo Albert Einstein: “Si quieres resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo”.

¿Cómo pueden los entornos rurales incentivar la creatividad?

Esta pregunta realmente no tiene una respuesta fácil de encontrar, principalmente debido a que la creatividad es un proceso mental bastante desconocido aún y difícil de analizar y mucho menos en su conexión con el entorno rural. Sin embargo, intentaremos abordar la relación existente entre estos dos elementos a partir de ejemplos reales que han provocado soluciones innovadoras y que conocemos muy bien.

Como bien sabéis si nos leéis a menudo, una de las mayores limitaciones en el desarrollo de la sociedad rural es la escasez del empleo, así como el olvido de los oficios tradicionales que provocan el abandono del campo. Para solucionar este problema, nace precisamente en Arroyomolinos de León (Huelva) un proyecto que ya es muy conocido por todas las personas que nos leen, Tomates Felices, que además le da una vuelta de tuerca más a la inclusión laboral, siendo un proyecto destinado a personas con enfermedad mental, generando oportunidades de empleo a este colectivo en entornos rurales.

Otro proyecto innovador que además se relaciona íntimamente con la creatividad en su rama más artística, convierte los pueblos en santuarios de creación artística, reuniendo a creadores y artistas de todo el mundo en lugares casi despoblados, para inspirarse. Pueblos en Arte ofrece residencias artísticas, formación, talleres y demás actividades culturales en los pueblos, añadiendo así un gran valor a las zonas rurales. Convirtiendo la necesidad de creación y consumo de cultura, en una oportunidad que impulsa los territorios donde menos personas quedan.

¿Qué factores identificativos de las zonas rurales pueden incentivar la creatividad?

1. Identidad única: Uno de los problemas de las zonas urbanas es la pérdida de la identidad y sentido de pertenencia a las comunidades de habitantes debido a la despersonalización de los edificios, tradiciones foráneas, consumo, actividades económicas y culturales. Es cierto que las ciudades son lugares donde se ponen en contacto mayor número de culturas, pero a su vez es donde más difícil se hace conservarlas y ponerlas en valor. No obstante, una persona rural encuentra en su educación, origen y tradiciones un factor diferenciador que le puede aportar una perspectiva única sobre realidades cotidianas.

2. Aprovechamiento de las características naturales y contacto con el entorno: Aunque es cierto que, como he comentado más arriba, las infraestructuras se encuentran más ausentes en las zonas rurales; los recursos naturales suelen estar mucho más presentes en estos entornos que en las ciudades. El contacto con un entorno natural y la naturaleza fomenta el desarrollo cognitivo de los y las más pequeñas, lo que implica también el desarrollo de la creatividad y la resolución de problemas en esa edad, manteniéndose en el tiempo, creando jóvenes y adultos con mayores capacidades y apertura a la innovación.

3. Redes humanas más intensas y colaborativas: Las comunidades rurales, aunque suelen entenderse como más cerradas y endogámicas, presentan precisamente en estas características también una gran potencialidad. La colaboración y la cooperación entre personas, suele darse en mayor medida en los pueblos, en los que todos y todas se conocen y las relaciones son más estrechas. Esto necesariamente provocará que, la puesta en marcha de un nuevo proyecto innovador, tenga un efecto multiplicador que beneficie además a más personas, pues termina implicando a gran parte de la población del lugar.

4. La importancia de la tranquilidad y el silencio: La oportunidad que ofrece el entorno rural de vivir sin las obligaciones que una ciudad impone por el simple hecho de vivir en ella, como pueden ser las prisas o el ruido, necesariamente ayudará a facilitar el desarrollo de la creatividad de las personas. El propio silencio ayuda a tener una mente más despejada, a generar decisiones más propias y menos impuestas, lo que impulsa el estímulo interior más creativo.

Las zonas rurales nos prestan infinidad de herramientas para trabajar nuestra creatividad, siendo esta la cualidad humana más valorada actualmente, pues nos permite innovar y destacar en este mundo tan competitivo. Además, es la herramienta que más nos va a ayudar a mantener vivos los pueblos, permitiéndonos buscar soluciones diferentes a tan grave problema.

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