Participación

La participación juvenil, esa asignatura pendiente para la administración local

El colectivo de jóvenes como el mayor recurso que los pueblos y el medio rural tienen para su desarrollo

Casi todos los días escucho, sobre todo en los pueblos y las zonas rurales, que la participación e implicación de las personas jóvenes en prácticamente cualquier acción que se realice, suele dejar mucho que desear. La participación juvenil es una asignatura pendiente para la administración local (y más si cabe cuando el evento o actividad a realizar no tiene nada que ver con el ocio y el tiempo libre) y, a su vez el recurso de mayor importancia para mantener vivo el pueblo.

Afortunadamente, la realidad que nos hemos encontrado nosotros en el Proyecto “Red de Agentes de Cambio Ambiental” está siendo muy diferente. Desde que comenzamos a finales del pasado año, no hemos parado de sorprendernos de las ganas, la motivación y la visión de los y las 25 jóvenes con quienes contamos en el proyecto. Durante estos meses, están siendo los y las jóvenes Agentes de Cambio quienes están poniendo sobre la mesa las problemáticas medioambientales y la importancia de proteger el medio, dando a conocer aún más la figura del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche (Huelva). A través de diferentes sesiones de sensibilización que ellos y ellas mismas han diseñado, están detectando las necesidades que diferentes colectivos de la comarca tienen con respecto al Parque Natural, hablando con otras personas jóvenes, asociaciones, empresas e incluso sus propios profesores y profesoras.

Motivos de la falta de participación juvenil

  • Esta experiencia nos está demostrando que, las personas jóvenes son, aún hoy día, uno de nuestros mayores recursos sin descubrir. ¿Por qué ocurre esto? Me atrevería a decir en primer lugar que, sobre todo en lo rural, existe una desconexión bastante grande entre la juventud y el entorno más cercano. Los y las jóvenes no tienen los mismos referentes que las personas adultas, ni valoran o dan importancia a los mismos elementos, lo que hace que necesariamente la distancia entre un colectivo y otro sea tan grande.
  • Destacaría también como asunto importante la desconfianza que la gente joven suele tener en las instituciones. Precisamente esa desconexión de la que hablábamos antes es la causante de esta realidad. Para las personas jóvenes los Ayuntamientos y demás entidades locales o comarcales, son entes extraños que simplemente existen, que no cuentan con su voz o su voto ni siquiera en asuntos que les concierne, por lo que tampoco ellas se preocuparán por estas. En muchos pueblos, las personas jóvenes son consideradas sujetos pasivos del mismo, no dotándoles de espacios donde participar de una manera más activa, esto aviva la desconexión y la desvinculación con el lugar, provocando así el deseo de escapar, de salir del pueblo como única salida.
  • Teniendo todo esto en cuenta, cada vez tengo más claro que hay que dedicar mucho tiempo y mimo a esta cuestión, hay que trabajar por mejorar los vínculos que los y las jóvenes tienen con el medio rural, pero no sólo por ellos y ellas, sino por todas las personas que viven en los pueblos y por el futuro de los mismos. Como comentaba antes, los y las jóvenes son el mayor recurso que tenemos y es de vital importancia para el futuro de los pueblos su implicación en ellos.

¿Por qué es tan importante que los y las jóvenes se impliquen?

  1. Mayor potencial de creatividad e innovación: Aunque podemos entender que “la experiencia es un grado”, el campo de acción que la supuesta inexperiencia de las personas jóvenes nos deja es mucho mayor. Las iniciativas lideradas por jóvenes están más basadas en la experimentación, probando y testando ideas que las personas más mayores podrían descartar. Cuando las personas más jóvenes se enfrentan a nuevos problemas, tienden a ser mucho más creativas, por ello implicarles en la búsqueda de soluciones a los problemas del pueblo o del entorno, nos dará una visión diferente que deberíamos intentar.
  2. Efecto multiplicador: A la hora de lanzar un mensaje que queremos que cale en el colectivo joven, difícilmente les llegará como no sea a través de personas con las que puedan identificarse. Las propias personas jóvenes son la clave para acercarse al resto de esa generación, con mensajes que entiendan, contenidos que les apetezcan y a través de canales a los que estén más acostumbradas a comunicarse. El implicar a un pequeño grupo de jóvenes para organizar por ejemplo una pequeña actividad en el pueblo, asegurará un efecto multiplicador, pues llegará sus amigos y amigas, a través de un canal con el que se sienten cómodas e identificadas.
  3. Asegurar un futuro: Cuando una persona ha tenido un espacio cómodo, que siente como propio para desarrollarse, es difícil que quiera abandonar ese espacio en el futuro. Si se implica a las personas jóvenes, se sentirán parte de algo y esa pertenencia puede ser la clave para frenar el abandono de pueblos por parte de este colectivo, los pueblos pueden pasar así de ser “el lugar donde me crié”, al “lugar donde desarrollar mi proyecto de vida”. Como ejemplo básico, si pensamos en un joven que estudia una carrera y después quiere emprender, si se ha sentido parte de la comunidad o del pueblo y ve lo positivo de ella, será más probable que intente el emprendimiento en su pueblo que en la ciudad, ya que el vínculo es más fuerte.
  4. Punto de conexión con el exterior: El que la gente joven suele estar más conectada con su tiempo es una realidad, no sólo sabe qué se mueve a su alrededor, sino que también conoce qué está pasando a lo largo y ancho del planeta agracias a las nuevas tecnologías. Los y las jóvenes pueden ser el punto de conexión entre el pueblo y el mundo exterior, pues tienen unas redes de contacto más amplias y acceden con mayor facilidad a los nuevos canales de comunicación. El papel de los y las jóvenes en el pueblo puede ser de altavoces de lo que está ocurriendo, permitiendo que lo que está sucediendo en el pueblo, llegue mucho más allá que incluso la comarca o la provincia.

Las iniciativas en las que participan las personas jóvenes, suelen tener un impacto aún más positivo en sus comunidades. A través de los muchos años de experiencia de AlmaNatura en los que no hemos dejado de trabajar con, por y para las personas jóvenes, tenemos muy claro que el papel que desempeñan en su entorno es uno de los más importantes, sobre todo en los pueblos y zonas rurales con tantos problemas de despoblación. Contar con estas personas no solo como participantes de las iniciativas locales, sino como verdaderas lideresas o socias estratégicas de las mismas, además de facilitar el éxito, asegurará el futuro de nuestros pueblos.

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