Desde hace unos meses vengo trabajando junto a Ence en la puesta en valor de un yacimiento arqueológico de la Beturia Céltica situado en la Finca “Los Barrancos” propiedad de Ence en la aldea de Castañuelo y perteneciente al termino municipal de Aracena en Huelva.

Ence es una empresa de energía y celulosa que trabaja en el entorno natural donde cultiva sus materias primas: madera y biomasa para producir dos productos básicos indispensables para la sociedad. Tiene una estrecha relación con el medio rural evidenciado en los 11.000 empleos que dependen en España de su actividad, de los cuales casi el 60% están relacionados con la gestión forestal y residen en el ámbito rural. Pero la empresa apuesta por una Responsabilidad social mucho más consecuente, y así la política forestal de Ence engloba mucho más que la simple mejora, cultivo y cosecha de madera y biomasa, porque su incidencia en el medio rural va también mucho más allá de la gestión en la Península de más de 85.000 hectáreas de patrimonio.

Uno de los objetivos de la empresa dentro de su Responsabilidad social, es fomentar la conservación del patrimonio natural y patrimonial de los montes gestionados y transmitir dichos valores a la sociedad. En montes de especial relevancia en el marco de estos valores, como “Los Barrancos” (Huelva), donde se ha diseñado un modelo específico de gestión consistente en la creación de corredores ecológicos mediante la fragmentación de las superficies plantadas, la conservación de vaguadas y barrancos y su conexión con manchas de vegetación autóctona. Asimismo, se respetan áreas de protección en torno a nidos de especies protegidas y se colabora en la puesta en valor de bienes patrimoniales como es el caso del yacimiento arqueológico celta de Castañuelo.

Todo ello se complementa con la necesaria divulgación a la sociedad y la implicación de las comunidades locales del entorno. Y de esto es de lo que quería hablaros hoy. No existe implicación local sin escucha activa, sin retroalimentación flexible y sin la importancia de que las partes encuentren puntos en común.

Asociacion_de_mujeres_Los_Molinos

El trabajo realizado me ha llevado a conocer a la Asociación de Mujeres “Los Molinos” de Castañuelo, un grupo de mujeres de heterogénea edad que avanza desde lo local en miras de su pueblo. Me esperaban junto a la mesa de la Asociación, dispuestas a escuchar cuanto les contaba de la iniciativa y con el propósito de hacer todo lo que estuviera en sus manos. Siempre he creído firmemente en las personas buenas que viven de forma sencilla en los pequeños pueblos de nuestra sierra, pero con este colectivo las expectativas se han superado firmemente.

Por lo expuesto me aparece la siguiente pregunta ¿Es posible la implicación de las comunidades locales con su entorno? Y respondiendo con afirmación rotunda enumero tres reflexiones llevadas a cabo durante el proceso de activación de la comunidad rural:

1. Profecías autocumplidas.

Cuando en el colegio a un niño se le dice que no vale, llega a casa y sus padres continúan con las misma cantinela, ese niño acaba no valiendo. Ha interiorizado tanto el discurso que las palabras han labrado su mente. Impidiendo cualquier respuesta proactiva. Sería un buen ejemplo de lo que muchos colectivos tienen que escuchar y soportar en esta sociedad reactiva. ¿Ponemos el parche antes de que salga el grano? o ¿Dejamos crecer y evolucionar las iniciativas locales? Por mi experiencia debo añadir que muchos son los representantes locales que afirman saber lo que los colectivos quieren. Sin dejarles voz en las iniciativas que incumben al bien común. Casi siempre alegando falta de coordinación, irresponsabilidad, etc.

2. Asertividad y escucha activa.

En ocasiones la participación se diluye por temor a no ser escuchado o no poder exponer las ideas que uno mismo atesora. Es el claro ejemplo de que sólo tres trabajen por un bien común. Generalmente son esos tres los que no escuchan otra forma de hacer las cosas y por eso acaban haciéndolas ellos mismos. La asertividad no sólo es escuchar con respeto una opinión diferente si no entender lo que la otra persona nos quiere decir. ¿Trabajamos con asertividad y escucha activa en las comunidades? Sólo así serán conscientes de la necesidad de trabajar por lo suyo.

3. Flexibilidad y cambios de paradigmas.

Nuestra forma de ver lo que nos rodea es nuestra, depende de infinidad de factores y acaba siendo un microsistema encapsulado. Cuando trabajamos con la implicación y la participación social debemos suavizar los objetivos propios y ensanchar miras por los objetivos comunes. Pero no es cuestión de objetivos o de estrategias más bien es cuestión de transparencia, empatía y humanidad en los procesos. Ser uno mismo, adaptarse a los paradigmas que acampan en cada colectivo local y seguir una línea de acción permanente son funciones básicas para obtener resultados.
Y así llegamos al 23 de octubre con una comunidad local implicada a sabiendas que poner en valor su patrimonio más preciado es base fundamental para el futuro de las personas que viven en Castañuelo. Para ello, durante este día, celebraremos un evento dentro del cual hacemos una importante reflexión a cerca del yacimiento arqueológico, ofrecemos una exposición que podrá ser gestionada por la propia Asociación y damos el “pistoletazo de salida” a la puesta en valor, reconocimiento y disfrute de un entorno realmente único al que aún acontecerán numerosos descubrimientos y del que deben sentirse orgullosos los lugareños de Castañuelo.

La fotografía con la que presentamos este post ha sido realizada por @ajcerda de la empresa 3Pixeles.

¿Te gustaría ver más fotos? En la página de almanatura flickr puedes disfrutar de ellas.

"El propósito de la vida es una vida con propósito". Esta frase la he podido leer en un libro que estos días tengo entre las manos [El monje que vendió su Ferrari de Robín Sharma]. Me inspira y me ayuda a focalizar cuando el ritmo de los días se hace impenetrable y acabas hermético sólo haciendo el trabajo que te imponen los clientes.

Creo que ha llegado el momento de hacer algo diferente en el mundo rural, así lo siento y así me gustaría que fuese el camino que emprende #desdelorural. Un encuentro de personas, emprendedores y empresas que tiene como objetivo fomentar y facilitar el aprendizaje innovador en el ámbito rural y sus entornos de influencia. Para conseguirlo se organizarán eventos temáticos bajo una metodología propia creada por Alma Natura, donde puedan compartir conocimiento y experiencias motivadoras que faciliten la cultura emprendedora de una forma práctica e inspiradora.

El primero de estos encuentros se organizará en la Mezquita de Almonaster la Real el próximo 1 de Diciembre de 2012 y girará en torno al turismo y las novedades que harán que tu negocio sea más competitivo y diferente. Puedes inscribirte a través de ticketea mediante este formulario.

Pero lejos de todas estas cuestiones me gustaría reflexionar a cerca de mi propósito profesional. No podemos querer acertar en la diana sin saber sí realmente eso es lo que nos mueve, nos emociona y entusiasma hacer. Después de años de trabajo, aprendizaje y reflexión debo añadir que uno de mis propósitos profesionales (y cada vez más, también personales) es poder acercar ideas a lo rural que mezclándose con el paradigma local nos ofrezca un nuevo prisma de colores con los que crear nuevas realidades que ayuden a las personas que viven es estos espacios.

No sé si voy a conseguirlo, si sé que mi energía va a estar puesta en superar este reto que observo se replica en diferentes zonas rurales de España, y por las que merece la pena trabajar. Un ejemplo de superación y trabajo es Esperanza Díaz, una "almonastereña" que ha creado su propio Restaurante Isabel II en la bella localidad serrana  de Almonaster la Real y de la cual se sienten bien orgullosas sus tres hijas. Os dejo un video para conocerla un poco más.

Pero, ¿A qué aspiramos?

1. Inspirar.
Inspirar a las personas con ejemplos reales de quienes están llevando a cabo cambios desde la comunidad rural. Conseguir visualizar “proyectos tractores” con capacidad de liderazgo para motivar y hacer más viable emprender en lo rural.

2. Encontrarnos.
A través de encuentros informales en espacios singulares, donde primen los valores de cooperación real y donde el aprendizaje se alimente del conocimiento de los asistentes. Nos vemos para trabajar, también para despejarnos.

3. Ofrecer herramientas.
Materializar soluciones aportando herramientas que ofrezcan un desarrollo profesional real y planteen soluciones innovadoras a procesos de emprendizaje rural.

4. Utilizar la tecnología.
Apoyarnos en las “nuevas” tecnologías, las redes sociales y las comunidades on-line, para crear un antes y después en las iniciativas planteadas. Conseguir feed-back de los asistentes e incrementar el conocimiento generado mediante el uso de wikis, páginas en facebook, blogs, etc.

5. Comunicar.
Que otro mundo es posible. Que podemos seguir disfrutando de una vida digna desde un pequeño pueblo, donde el trabajo sigue siendo parte de nuestra vida diaria, sin miedos a los cambios y a la situación económica que impera.

6. A ser sostenibles.
No hacen falta grandes espacios para tener un punto de encuentro, tampoco grandes cenas o regalos del evento. Tan sólo ganas e ilusión por compartir y aprender.

 

Hace un momento paseaba por una zona de huertas cercana a nuestras oficinas, cerca de ellas había molinos que abandonados con el paso del tiempo han quedado relegados a basureros incontrolados. No es una cuestión de sentir lástima, tampoco si es el Ayuntamiento el que debe conservarlos, lo realmente lamentable es ver como dejamos destruir nuestro futuro, sin hacer algo que verdaderamente alimente nuestro presente.

Debemos actuar, planificar acciones y buscar personas que apoyen causas como esta. No podemos salir de esta crisis sin aprender nada, porque si no el mundo rural quedará relegado a unos cuantos espacios con las características de un parque de atracciones, mientras grandes moles de cemento aglutinan a la población mundial.

"El propósito de la vida es una vida con propósito". Esta frase la he podido leer en un libro que estos días tengo entre las manos [El monje que vendió su Ferrari de Robín Sharma]. Me inspira y me ayuda a focalizar cuando el ritmo de los días se hace impenetrable y acabas hermético sólo haciendo el trabajo que te imponen los clientes.
Creo que ha llegado el momento de hacer algo diferente en el mundo rural, así lo siento y así me gustaría que fuese el camino que emprende #desdelorural. Un encuentro de personas, emprendedores y empresas que tiene como objetivo fomentar y facilitar el aprendizaje innovador en el ámbito rural y sus entornos de influencia. Para conseguirlo se organizarán eventos temáticos bajo una metodología propia creada por Alma Natura, donde puedan compartir conocimiento y experiencias motivadoras que faciliten la cultura emprendedora de una forma práctica e inspiradora.
El primero de estos encuentros se organizará en la Mezquita de Almonaster la Real el próximo 1 de Diciembre de 2012 y girará en torno al turismo y las novedades que harán que tu negocio sea más competitivo y diferente. Puedes inscribirte a través de ticketea mediante este formulario.
Pero lejos de todas estas cuestiones me gustaría reflexionar a cerca de mi propósito profesional. No podemos querer acertar en la diana sin saber sí realmente eso es lo que nos mueve, nos emociona y entusiasma hacer. Después de años de trabajo, aprendizaje y reflexión debo añadir que uno de mis propósitos profesionales (y cada vez más, también personales) es poder acercar ideas a lo rural que mezclándose con el paradigma local nos ofrezca un nuevo prisma de colores con los que crear nuevas realidades que ayuden a las personas que viven es estos espacios.
No sé si voy a conseguirlo, si sé que mi energía va a estar puesta en superar este reto que observo se replica en diferentes zonas rurales de España, y por las que merece la pena trabajar. Un ejemplo de superación y trabajo es Esperanza Díaz, una "almonastereña" que ha creado su propio Restaurante Isabel II en la bella localidad serrana  de Almonaster la Real y de la cual se sienten bien orgullosas sus tres hijas. Os dejo un video para conocerla un poco más.

Pero, ¿A qué aspiramos?

1. Inspirar.
Inspirar a las personas con ejemplos reales de quienes están llevando a cabo cambios desde la comunidad rural. Conseguir visualizar “proyectos tractores” con capacidad de liderazgo para motivar y hacer más viable emprender en lo rural.
2. Encontrarnos.
A través de encuentros informales en espacios singulares, donde primen los valores de cooperación real y donde el aprendizaje se alimente del conocimiento de los asistentes. Nos vemos para trabajar, también para despejarnos.
3. Ofrecer herramientas.
Materializar soluciones aportando herramientas que ofrezcan un desarrollo profesional real y planteen soluciones innovadoras a procesos de emprendizaje rural.
4. Utilizar la tecnología.
Apoyarnos en las “nuevas” tecnologías, las redes sociales y las comunidades on-line, para crear un antes y después en las iniciativas planteadas. Conseguir feed-back de los asistentes e incrementar el conocimiento generado mediante el uso de wikis, páginas en facebook, blogs, etc.
5. Comunicar.
Que otro mundo es posible. Que podemos seguir disfrutando de una vida digna desde un pequeño pueblo, donde el trabajo sigue siendo parte de nuestra vida diaria, sin miedos a los cambios y a la situación económica que impera.
6. A ser sostenibles.
No hacen falta grandes espacios para tener un punto de encuentro, tampoco grandes cenas o regalos del evento. Tan sólo ganas e ilusión por compartir y aprender.
 
Hace un momento paseaba por una zona de huertas cercana a nuestras oficinas, cerca de ellas había molinos que abandonados con el paso del tiempo han quedado relegados a basureros incontrolados. No es una cuestión de sentir lástima, tampoco si es el Ayuntamiento el que debe conservarlos, lo realmente lamentable es ver como dejamos destruir nuestro futuro, sin hacer algo que verdaderamente alimente nuestro presente.
Debemos actuar, planificar acciones y buscar personas que apoyen causas como esta. No podemos salir de esta crisis sin aprender nada, porque si no el mundo rural quedará relegado a unos cuantos espacios con las características de un parque de atracciones, mientras grandes moles de cemento aglutinan a la población mundial.

“El ser humano es social por naturaleza” ya lo decía Aristóteles. En comparación con cualquier ser vivo del planeta, el ser humano es más social porque es el único animal que tiene palabra, que puede expresar sensaciones, pensamientos y emociones y que puede manifestar lo conveniente y lo perjudicial, lo justo y lo injusto porque solo él le da sentido a los valores y a la participación comunitaria.

¿Tanto nos necesitamos los unos a los otros? El sentido de relación con el grupo es tan natural y necesario como cualquier impulso por sobrevivir y cubrir las necesidades básicas de comer y beber. En menor o mayor medida, establecemos relaciones que nos conectan los unos con los otros formando estructuras sociales y redes que permiten la difusión de sentimientos además de ejercer una influencia determinante en nuestras elecciones, acciones, pensamientos, sentimientos y deseos.

“El cerebro evolucionó para permitirnos organizar las relaciones con los demás” Robin Dunbar.

¿Cómo nos organizamos? Consciente o inconscientemente nos asociamos a personas que se parecen a nosotros, que tienen intereses comunes o maneras muy parecidas de pensar, es lo que denominamos comunidad: comunidad de vecinos, amigos, empresa, etc. Hoy en día esta forma de organización ha adquirido cierta importancia porque en ella se produce la transmisión de conocimiento que puede significar una ventaja competitiva para las empresas.

En la nueva sociedad del conocimiento, el principal activo de las empresas lo constituyen el conocimiento de los empleados pero para que la empresa se pueda beneficiar de él en el futuro, debe de estar bien estructurada y debe de cumplir una serie de características que facilitarán la generación e implementación de ideas innovadoras, permitiendo la creación de estructuras en red donde fluyen la información y el conocimiento.

De aquí surge la comunidad de prácticas (CoPs): “Grupo de personas que comparten una inquietud, un problema o una pasión sobre algo que saben como hacer y que interactúan regularmente para aprender como hacerlo mejor”. (Definición extraída de Team Academy Euskadi)

Según Wenger, uno de los autores del libro “Cultivating Communities of Practice”, para que se pueda desarrollar una CoPs en la organización, es necesario que se compartan experiencias pero sobre todo el aprendizaje mutuo entre sus integrantes mediante la transmisión de conocimiento y la participación activa.

Lo fundamental de las CoPs es la práctica reiterativa de esta metodología de aprendizaje grupal para mejorar las capacidades de sus miembros y con ello sus resultados. Las CoPs aplicadas a la organización interna de las empresas, pueden tener las siguientes funciones:

¿Cómo crear las CoPs?

Para la constitución de una comunidad de prácticas, sólo hace falta un grupo de personas que conviertan sus saberes personales en valores colectivos que se traducen en prácticas. Para ello, el grupo de aprendizaje debe tener en cuenta una serie de premisas que facilitarán el aprendizaje individual y organizativo:

1.- Los miembros de las CoPs deben compartir valores, formas de hacer y comunicarse. En resumen, tienen que tener cosas en común para facilitar el entendimiento.
2.- Las comunidades no se pueden crear deben surgir mediante la ayuda de un facilitador, dinamizador o coach.
3.- Los miembros deben tener pasión por los asuntos que se plantean para así facilitar la comunicación y la participación y generar progreso en los conocimientos colectivos.
4.- Deben estar abiertos para ofrecer y aceptar información y conocimiento.
5.- Es necesario cambiar de pensamiento individual a sistémico donde todos están interconectados y el resultado final es lo que cuenta.
6.- Establecer un ritmo para la comunidad que permitan establecer relaciones duraderas entre sus miembros. La comunidad evolucionará y por ello en cada etapa habría que encontrar el ritmo adecuado ya que éste será el máximo indicador de su vitalidad.
7.- La dinámica de la comunidad necesita que cada uno de sus miembros desarrolle sus propios criterios para la propuesta de alternativas personalizadas y así facilitar la variedad de soluciones a los determinados problemas planteados.

Resumen:

La comunidad de prácticas es el marco adecuado donde se facilita el dialogo mediante el intercambio de experiencias y conocimientos compartido para reflexionar y favorece el aprendizaje colectivo. Para ello, la práctica entre los miembros de la comunidad resulta relevante ya que aprendemos mejor con aquello que conocemos y hemos experimentado.
Podemos tener cierta reticencias a estas comunidades de aprendizajes por el carácter informal y sobre todo por la dificultad de facilitar el encuentro de aquellas personas interesadas y apasionadas por el tema en cuestión pero las CoPs se presentan como un nuevo desafío que las nuevas organizaciones deben afrontar para la búsqueda de soluciones  innovadoras que impliquen a los miembros integrantes de su equipo.

Ahora te toca a ti dar el primer paso ¿cuál será la meta a plantear en tu comunidad de prácticas? ¿A quién elegirías para compartir y aprender de sus experiencias? Muchas son las preguntas que seguro que rondan en tu cabeza pero como bien hemos leído la mejor manera de aprender de ellas, es ponerla en práctica.

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