Paciencia y chispa serían las palabras que definen nuestro año en AlmaNatura, estamos contentos, muy contentos del alcance conseguido gracias a nuestras intervenciones de reactivación rural. Concretamente hemos conseguido llegar a 3150 personas de las cuales 2634 están ligadas a los bloques que nos permiten mejorar la Fijación de Población Rural: Empleo, tecnología, salud y educación.

Ha sido un año intenso y de descubrimiento, consiguiendo aumentar el número de municipios donde actuamos, en este año 90 pueblos se han beneficiado de nuestras intervenciones de empoderamiento de la comunidad rural, 34 pueblos más que durante el año 2015. Nos fascina la riqueza del mundo rural, el potencial futuro, y nos entristece la poca atención que a veces obtienen. Durante este año hemos estado en diferentes comunidades rurales de las provincias de Huesca, Murcia, Zaragoza, Teruel, Huelva, Málaga y Sevilla. ¿Entendéis ahora cuando os decimos que nuestros años son realmente intensos?

Otro de los grandes logros de nuestro año ha sido aumentar la plantilla de trabajadores pasando de 4 personas a 16 personas. Un logro del que nos sentimos realmente orgullosos por los valores e integridad de un equipo humano altamente motivado con el propósito compartido de Fijar Población Rural. Las dificultades también han formado parte de nuestro año, coordinar este número de trabajadores esparcidos en entornos rurales de España no ha sido fácil, han sido necesarios cambios continuos para mejorar el impacto y el número de personas que se benefician de nuestras intervenciones. Así durante 2016, AlmaNatura se ha convertido en una de las mejores empresas para el mundo según la última puntuación de 128 puntos sobre 200 obtenida en la certificación B Corporation.

Lo expuesto sería imposible sin nombrar a los nuevos clientes y colaboradores que han hecho suyo nuestro propósito de reactivación rural. Gracias, gracias, gracias por un intenso 2016 lleno de oportunidades para las comunidades rurales donde hemos intervenido.

Proyectos destacados. ¿De donde salen las cifras?

A continuación destacaré algunas de nuestras propuestas para ayudar en la Fijación de Población Rural y que nos han permitido conseguir la preciada triple cuenta de resultados (Sociales, Ambientales y Económicos):

Informe de resultados AlmaNatura 2016

Gracias a estos resultados y con el compromiso de ayudar a emprendedores rurales hacemos nuestra primera donación al Proyecto Tomates Felices como puedes ver en el certificado de donación que otorga la Fundación Goteo.

Propuestas de mejora para 2017

Analizando los resultados de cambio atribuibles a propósito, vemos claramente en la infografía como el trabajo de empoderamiento en los sectores de educación y salud debemos aumentarlos en los próximos años. Hemos realizado un importante esfuerzo en el empoderamiento de los habitantes rurales con el uso de tecnología y a través de sesiones de empleabilidad, y ahora debemos seguir avanzando hacia un modelo más equilibrado donde la salud y la educación cuenten con mayor presencia.

Aumentar el tiempo libre de las personas que trabajan en AlmaNatura también es nuestra prioridad, para ello estamos automatizando tareas de recogida de datos de participantes de forma online así como buscando mayor flexibilidad horaria para trabajar desde casa.

La reducción de las emisiones de CO2 también es una de nuestras prioridades, para ello en Enero de 2017 estrenaremos nuevo vehículo híbrido e invitamos a nuestros colaboradores y trabajadores a que comiencen a utilizar este tipo de tecnología gracias a descuentos con el concesionario de automóviles con el que trabajamos.

 

Ahora, disfrutaremos de los últimos días de este chispeante año y recargaremos pilas para comenzar llenos de energía en los retos rurales de 2017. ¡Feliz 2017! ;D

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Cuando hace poco comencé a trabajar con Almanatura, nunca me imaginé que las primeras personas con las que trataría, serían un fiel reflejo de la situación que tantos años llevo viviendo.
Como bien sabréis, durante este último mes hemos estado trabajando con jóvenes de la Mancomunidad Subbética Cordobesa, llevando a cabo el programa de formación en empleabilidad y emprendimiento ¿Qué vas a hacer con tu vida?. Que continuaremos durante todo el próximo mes de enero.

Como joven de pueblo que soy, que hace algunos años que salió a la ciudad a formarse y a buscar oportunidades, he podido disfrutar mucho del intercambio de experiencias con jóvenes que viven en la misma situación que he estado “sufriendo” hasta hace poco menos de un mes. Jóvenes que hemos salido del pueblo, hemos viajado, hemos estudiado y, al fin y al cabo, hemos llenado nuestra mochila de experiencias vitales que podrían ser invertidas en el pueblo, para crear esas alternativas que las zonas rurales necesitan para que podamos quedarnos.

Pero por desgracia, en vez de ver esas alternativas, los jóvenes entramos en una situación de espera constante: esperar a que el Ayuntamiento saque una plaza de algo a lo que podamos optar, esperar a que llegue la estación en la que podamos trabajar de temporeros, esperar a que nos llamen de alguna entrevista de las cientos de páginas de colocación a las que nos inscribimos, esperar a que alguna administración se invente algún programa de empleabilidad juvenil, esperar, esperar, esperar… Lo que provoca la entrada en una espiral de desesperación y desidia de la que es muy difícil salir y que, día tras día, nos absorbe más y más.
Los años que he pasado en el pueblo desde que volví, los he pasado en gran parte dando vueltas en esa espiral, hasta que decidí ponerme las pilas, dejar de esperar las oportunidades y empezar a creármelas yo. No existen fórmulas magistrales, realmente está en ti que realmente quieras cambiar tu situación y, por qué no, la de los jóvenes que se encuentran en esta misma espiral en tu pueblo. Os dejo algunos consejos útiles que yo mismo puse en práctica para salir de esa situación y que realmente me sirvieron:

1. No estés quieto

No te permitas perder el tiempo, actúa. Desde el sofá difícilmente conseguirás salir de la espiral que te absorbe. Participa en alguna asociación del pueblo y, si no existe ninguna que te interese, créala; implícate en la vida social del pueblo; emprende algún proyecto personal; crea un blog sobre algún tema que te guste; apúntate al aula de música o a clases de pintura… Lo ideal es que nunca pares de meter cosas en tu mochila, ¡no tiene por qué tener fondo y nunca sabes cuándo lo necesitarás!

2. Sé tú el cambio

En la mayoría de los pueblos por los que hemos realizado ya el programa ¿Qué vas a hacer con tu vida?, cuando analizábamos las debilidades que los participantes percibían en su comarca, existía un pensamiento común: la “mentalidad” del pueblo. Seguramente tú mismo habrás culpado a lo que tienes a tu alrededor de que las cosas nunca cambian, que el pueblo “es así” y no hay nada que hacerle. Pero también formas parte del pueblo, también tienes el poder de cambiar las cosas, y quizá seas tú quien tenga que empezar para que el resto de tus vecinos te sigan. Como bien dijo Tólstoi en Guerra y Paz “todo el mundo piensa en cambiar la humanidad, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”.

3. Busca las oportunidades

Seguramente, mientras estás con tus amigos tomando algo en un bar, habréis comentado “aquí en el pueblo lo que hace falta es…”, pero esa conversación se quedó en eso, en un simple comentario y no te planteaste que quizá es una idea genial. Las oportunidades están ahí, muchas veces serán muy difíciles de ver, pero otras veces no es más que conectar de una manera creativa algunas ideas descabelladas. Si ves que no existe la oportunidad que estás buscando, simplemente créala. Te sorprenderás al ver la de acciones que puedes hacer en el pueblo y lo que puedes aprender de ellas. Piensa que además tienes una mochila cargada de conocimientos, habilidades, y experiencias vitales que no muchas más personas en tu localidad tendrán, y precisamente eso es lo que te ofrecerá las oportunidades que otros quizá no puedan ver.

4. No tengas miedo

Muchas veces, pensamos que todo nos va a salir mal, antes incluso de ponernos a hacerlo. En el pueblo el miedo al fracaso y al ridículo se intensifica, piensas que todo el mundo te conoce y, si haces algo mal, hablarán de ti y de lo malas que son tus ideas. ¿Realmente eso es lo peor que te puede pasar? Dale la vuelta a esa negatividad que te frena. Piensa siempre en positivo, y en la inspiración que podrás ser entre tus vecinos simplemente por haberlo intentado. Como mi compañera Lola escribía la semana pasada, tienes que frenar los pensamientos que te impiden hacer cosas, cámbialos por aquellos que te inspiran.

5. Implica a los tuyos

Una de las mejores cosas que tiene el pueblo es, que tienes a tu familia y a tus amigos de toda la vida muy cerca, y seguramente tus amigos se sentirán igual que tú. Trabajad juntos, emprended juntos esos proyectos y cambios que queréis. No sólo cuatro ojos ven más que dos, y dos cabezas pensarán más que una, también, dos mochilas cargadas os darán muchos más recursos que una. Además, si alguno se deja llevar de nuevo por la espiral, siempre estarán los demás para tirar del carro.

La vuelta al pueblo después de las vivencias en una gran ciudad puede ser realmente dura, pero realmente está en tí el convertir el pueblo en un lugar del que no quieras salir.

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Hay que dejar de ser el Homero que uno fue para convertirse en el Ulises que uno puede llegar a ser. […] Una mínima moral por la que replantearse nuestra relación con el mundo, la sociedad, la historia y la naturaleza desde los retos que impone un presente que nos ha colocado en la intemperie, acaso la más extraña y libre de las patrias.

Iván de la nuez, El mapa de sal

La Asamblea General de Naciones Unidas, en su 70º período de sesiones, designó 2017 como Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo. En el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), cuyo alcance es universal, el Año Internacional quiere impulsar un cambio en las políticas, las prácticas empresariales y los comportamientos de los consumidores en aras de un turismo más sostenible que contribuya a los ODS.

Estos objetivos, que son diecisiete, se gestaron en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en Río de Janeiro en 2012. Su propósito fue crear un conjunto de objetivos mundiales relacionados con los desafíos ambientales, políticos y económicos a los que se enfrenta nuestro mundo.

En palabras del propio secretario general de la Organización Mundial del Turismo (UNWTO), Taleb Rifai, este año supone «una oportunidad única para ampliar la contribución del sector turístico a los tres pilares de la sostenibilidad: económico, social y ambiental».

El turismo como motor socioeconómico de primer orden

La propia declaración de la ONU refleja la importancia del sector del turismo como motor socioeconómico de primera envergadura y crecimiento en la actualidad, y constata que el turismo puede crear empleo decente y oportunidades empresariales, además de ayudar a millones de personas a salir de la pobreza y mejorar sus medios de vida. Pero, para ello, se han de aplicar unas políticas adecuadas y se contribuya así:

Oportunidades para España en el año de la Declaración

Exceltur prevé que este año 2016 lo cerremos con más de 75 millones de turistas que hayan venido a España. Algunos analistas consideran que nuestro país lleva viviendo desde hace algunos años una especie de «burbuja turística» debido a la mala situación sociopolítica de destinos competidores del nuestro (fundamentalmente los países del norte de África y Turquía), por lo que debemos aprovechar la coyuntura actual para fidelizar a un turista que nos ha elegido ante la dificultad o falta de seguridad de ir a los otros destinos citados. Por ello se hace cada vez más imperiosa la necesidad de vincular paulatinamente un sector turístico de masas hacia un turismo responsable según los parámetros de sostenibilidad y eficiencia.

De hecho, numerosos estudios están comprobando que los viajeros cada vez están valorando más los destinos que se gestionan de forma sostenible, decantándose por países que aplican políticas de respeto medioambiental y de cuidado al patrimonio. En el caso de España, que es un destino de tanto éxito turístico, y que bate récords cada año en lo referente a recepción de turistas, dichas cifras de vértigo no nos deben hacer olvidar que una masificación y sobreexplotación del destino turístico sin una adecuada adaptación hacia el turismo sostenible, nos conducirá a una sobrecarga de visitantes que alejará al turista concienciado, responsable y que anhela una experiencia viajera alejada de multitudes. Es una gran oportunidad para abandonar objetivos de éxito cortoplacistas y mirar más allá de nuestras pingües estadísticas, dirigiéndonos hacia parámetros de sostenibilidad en un sector en continuo crecimiento.

También este año puede ser la ocasión para que los núcleos pequeños, y alejados de los circuitos turísticos más conocidos, pero que superan a veces su límite de carga y se hacen más sensibles al flujo de turistas, puedan estar más protegidos a la sobreexposición turística. Es su propia identidad la que los hace únicos y atractivos a un viajero más concienciado por el patrimonio y la naturaleza, por lo que esa fortaleza ha de ser potenciada y reforzada sin detrimento del valor intrínseco que poseen. Cuidar y mantener esos recursos y su atractivo es responsabilidad de sus habitantes y las administraciones que los gestionan.

Objetivos y deseos

El próximo 18 de enero de 2017 se inaugurará oficialmente en la ciudad de Madrid (sede de la Organización Internacional de Turismo) el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo.

No es una fecha más en el calendario, no se trata de una celebración que debemos añadir sin más a nuestras agendas, sino que estamos ante una excepcional oportunidad de sensibilizar, tanto a proveedores como a consumidores, para que unidos participemos a la hora de perfilar un camino de respeto, de entendimiento mutuo, y en donde la actitud y comportamiento responsable de cada uno de nosotros fomenten un turismo diferente, amable, colaborativo y sostenible.

Todos deseamos, y hemos de responsabilizarnos en nuestra pequeña zona de actuación, por mínima que esta sea, para que esta declaración llena de buenas intenciones sirva para otorgar relevancia y notoriedad a un tipo de turismo respetuoso con la naturaleza, la cultura y, fundamentalmente, las personas.

Unirse a la celebración

Para todos aquellos interesados, el propio organismo ha facilitado en su página electrónica un formulario para rellenar y compartir la iniciativa que propongamos.
Dicha iniciativa puede ser desde la creación de una campaña de promoción, premios, concursos…, hasta la creación de talleres, publicaciones, etc.

La iniciativa aparecerá en las celebraciones del mapa y en el calendario creado al afecto, así como en el Informe del Año Internacional a la Asamblea General de las Naciones Unidas. Tal y como nos animan en su web, «este es un año para que compartas tus experiencias, tus ideas, tu contribución a la construcción de un sector turístico más sostenible».

Por un año, en definitiva, en el que digamos al concluirlo: «El año que vivimos sosteniblemente».

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Foto Destacada: pexels.com

Las palabras son esos sonidos con los que construimos nuestros pensamientos. Los verbos son esas palabras o sonidos con las que expresamos nuestras acciones. Fíjate qué importante. En las conferencias y talleres en los que comparto mi visión sobre la todopoderosa comunicación, me suelo referir a tres verbos muy concretos: pensar, sentir y hacer, y a la capacidad de esos tres verbos para albergar todas las acciones humanas e influir en ellas. En todas.

Las acciones de esos tres verbos están íntimamente relacionadas y se repercuten mútuamente. Quiere decir que nuestros pensamientos influyen directamente en nuestros sentimientos y éstos condicionan nuestras acciones, o sea, nuestras conductas.
Dicho de otra forma, pensar es la creencia o pensamiento que genera la actitud o predisposición con la que afrontamos las cosas; sentir es la emoción agradable o desagradable que impulsa en nosotros unas conductas u otras; y hacer es la conducta que elegimos.

El proceso emocional

La neurociencia ha establecido que lo primero que experimentamos ante un estímulo concreto es una emoción básica, y que a medida que racionalizamos esa emoción buscando más datos e información almacenada en nuestro cerebro, construimos el sentimiento. Esto lo expresa bien una fórmula útil pero poco matemática: emoción más sentimiento es igual a sentimiento.


Esta fórmula nos brinda, entre otras muchísimas cosas, una preciada brújula para estar alertas ante los pensamientos con los que construimos nuestros sentimientos, porque esos sentimientos van a definir la actitud con la que afrontamos todas y cada una de las situaciones de la vida.

Pensamiento y actitud

Así que todo pensamiento provoca un sentimiento y una actitud que mueve nuestras conductas. Podemos identificar esta secuencia lógica en nuestro día a día. Por ejemplo: si pensamos que no hay suficiente empleo para todos, un sentimiento que seguramente me va a provocar es miedo a que los demás estén más preparados que yo, y por tanto me limite a inscribirme en las ofertas de trabajo que se ajustan cien por cien a mi perfil. Otro ejemplo: si pensamos que es muy difícil montar tu propia empresa, posiblemente el sentimiento que te genere sea miedo y algo de frustración o pereza, impulsando actitudes poco resolutivas de cara a emprender.

Parece lógico que modificar actitudes se base en modificar pensamientos. Eso es lo más rápido. Aunque también ocurre que cambiando conductas terminemos cambiando determinados pensamientos. Es algo más lento y seguramente con un coste emocional más alto.
Pensadlo. Se me viene a la cabeza el ejemplo de una persona con miedo a hablar en público. Habría dos caminos para afrontar ese cambio cuando lo necesite: uno trabajar en las ideas que se le vienen a la cabeza cuando va a hablar en público y terminan bloqueándola, para cambiar esos pensamientos. La otra es simplemente hablar en público cuantas más veces mejor. Esto también terminará cambiando esas ideas que la bloqueaban, aunque lo pasará bastante mal al principio.
Yo personalmente creo que depende de cada persona, y que casi siempre resulta interesante empezar a trabajar en paralelo ambos caminos.

Evitar los pensamientos que no nos apoyan

Es una obviedad importante de recordar que una de las aplicaciones más importantes de identificar los pensamientos que condicionan nuestras conductas es apartar o evitar los que no nos apoyan. Y digo que es importante de recordar por muy obvio que parezca porque se nos olvida muy a menudo.
De hecho, los pensamientos se automatizan, se convierten en hábitos y saltan como resortes sin que podamos controlarlos, a no ser que tomemos conciencia de ellos.
Y además de los pensamientos propios, están los colectivos, que son casi tan potentes condicionando nuestras conductas como los primeros: los lunes son horribles, ya se acabó lo bueno con el verano, sin dinero no puedes hacer nada, la cosa está muy mala... ¿Te suenan?
Lo malo de todo esto es que no hay actitudes neutras: o son positivas o son negativas. De hecho, en cuestión de pensamientos, o estás a favor o estás en contra, y eso provoca en ti emociones agradables o desagradables que condicionan tus conductas bien o mal. Así que todos los pensamientos te afectan, ¿te has parado a mirar cuáles son?

Ejercicio de autoconocimiento

Te propongo un ejercicio muy simple y práctico para identificar los pensamientos que no te apoyan o incluso que te limitan. Coge papel y lápiz, y durante una semana o dos, dedícate a identificar cada noche al terminar el día situaciones de ese día en las que no te sentiste bien con lo que hiciste. Déjate llevar e identifica al menos una o dos situaciones cada día apuntando de cada una de ellas: qué pensaste, qué sentiste, qué hiciste. Por separado, y en ese orden.
Seguro que a la vuelta de dos semanas, simplemente con mirar tu lista, lograrás conclusiones propias muy edificantes. ¡Suerte!

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Durante estas últimas semanas del año, he estado conociendo a jóvenes de la Mancomunidad Subbética Cordobesa concretamente a jóvenes de Almedinilla, Carcabuey y Fuente - Tójar, a través del programa formativo "¿Que vas a hacer con tu vida?" [Mira aquí la experiencia del año pasado] donde estamos trabajando en empleabilidad para jóvenes de un total de 14 municipios Cordobeses. Durante estas semanas nos hemos encontrado jóvenes de perfiles muy distintos, por un lado jóvenes que han estudiado secundaria obligatoria y están desempleados en el pueblo y por otro lado jóvenes con grados universitarios que al no encontrar empleo en la ciudad han vuelto al pueblo sin más remedio y muy a su pesar.

Sin duda, ir al territorio y conocer de primera mano sus historias y sus realidades nos hace pensar que algo está pasando en el medio rural y en la sociedad en general para que ni los no formados ni los formados tengan un alternativa real en los municipios que los vieron nacer. Evitar la pérdida de población sin incorporar jóvenes a la actividad productiva del municipio es muy complicado e incluso dudo que evitemos que el fenómeno de la despoblación de nuestros municipios se pare.

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Son muchas las entidades que trabajan para atraer nuevos pobladores con el gancho de una casa para vivir y un empleo en alguna entidad o empresa local,  y si buscásemos fórmulas para que nuestros hijos nacidos y criados en el pueblo vean el pueblo como un lugar prometedor para emprender o encontrar empleo y para asegurar el relevo generacional de las explotaciones familiares.

¿Qué factores inciden en la fijación de los jóvenes en el medio rural?

Los niños y jóvenes de nuestros pueblos están creciendo en un contexto muy diferente al de nuestros antepasados donde las redes sociales, la conexión a internet y la programación entre otras herramientas hacen que desde el medio rural puedas pertenecer a comunidades globales donde desarrollar conocimiento compartido. Como muestra de esto que os estoy comentando, comparto con vosotros la experiencia de Antonio García Vicente un niño de 8 años del Villanubla (municipio de 2500 hab. de la provincia de Valladolid) que está demostrando su capacidad de aprender a programar desde su pueblo con la única inquietud de aprender jugando y jugar aprendiendo.

El medio rural se encuentra en una encrucijada histórica, si es capaz de aprovechar los avances tecnológicos del momento para generar riqueza, la población no marchará del medio rural ya que la sociedad actual cada vez valora más la calidad de vida que ofrece el medio rural por encima del consumismo desenfrenado e insostenible que ofrece el medio urbano.

[Tweet "La creatividad simplemente consiste en conectar las cosas. Steve Jobs #jovenes #emprendimientosocial "]

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A menudo hay personas que me preguntan sobre si nuestro modelo (AlmaNatura) es una Asociación o una empresa. Y es verdad que nacimos como Asociación, pero mucho ha llovido desde entonces. La respuesta es fácil, AlmaNatura cuenta con lo mejor de una ONG y lo mejor de una empresa.

Ser una empresa social es lo que tiene, tener la capacidad de hibridar en la dirección que proponga un cambio de mentalidad a la vez que se ofrecen soluciones y modelos escalables y sostenibles. Para mi lo mejor de una ONG es su capacidad de dar respuestas a problemáticas concretas y de buscar soluciones efectivas a necesidades que no encuentran una solución en los servicios públicos. Las ONGs cuentan con una sensibilidad especial con los más vulnerables y las causas más justas pues es el sentido como tal de estas organizaciones.

Por otro lado, está el mundo de la empresa, con claroscuros pero donde lo mejor radica justamente en la flexibilidad e innovación que promueven. La capacidad de superar obstáculos y llegar donde difícilmente llegan Administraciones y ONGs es un ingrediente mayúsculo que les permite a muchas de ellas cumplir más de cien años de forma responsable.

Por tanto una empresa social es algo más que una empresa tradicional y algo más que una ONG. No mejor, aunque si posee una importante ventaja competitiva donde todos ganamos (sociedad - clientes - proveedores - trabajadores).

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No es lo mismo empresa social que empresa tradicional

Efectivamente, la empresa social persigue el objetivo de dar una solución ambiental o social a una problemática concreta, por tanto, es capaz de dar respuestas tangibles del impacto generado y como consecuencia obtener una remuneración económica.

La empresa social existe con un propósito, cuya misión "no es vender pena", ni victimizar a sus clientes/usuarios, si no que ofrece el máximo valor por sus servicios al mejor precio posible. La diferencia respecto a una empresa tradicional es que su foco no está en ofrecer máxima rentabilidad económica a su accionariado si no ofrecer el mayor impacto positivo gracias a su propósito de constitución. AlmaNatura, donde trabajo, es un ejemplo claro, se centra en la Fijación de Población Rural, reactivando zonas rurales de España.

Y es que está sutil-gran diferencia hace estragos positivos a la hora de gestionar una empresa, pues no es lo mismo mejorar la calidad de trabajo de tus colaboradores que escatimar cada dieta, uso de material o nómina. Centrarnos en lo importante como empresa social es justo hacer las cosas bien de una vez por todas.

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Y esto, ¿No es marketing social?

Haber modificado las escrituras e incluido el propósito como tangible de constitución, no realizar repartos de dividendos e invertir en propósito cada excedente o tener nóminas muy cercanas entre un directivo y un gestor de proyectos es algo tangible fácil de demostrar. Esto no es marketing social, es una realidad compartida que gracias a la certificación B Corporation lo que decimos que hacemos es justo lo que hacemos en AlmaNatura.

Esto no sale de una estrategia de marketing, esto sale de las tripas de sus fundadores que ven como algunos empresarios/as cuentan en foros que en el mundo de los negocios sólo uno puede ser el ganador o que siguen invirtiendo en negocios turbios para conseguir una buena facturación. ¿Y si con las mejores prácticas empresariales consiguiéramos una buena facturación a la vez que resolvemos algunos de los grandes retos de nuestro tiempo? Llamadme loco, pero si somos capaces de conseguirlo, alguno/a se cambiará de carril y entonces habrá valido la pena todo este esfuerzo.

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El objetivo principal de Almanatura, como empresa social, es Fijar Población al entorno Rural. Nuestra razón de existir es impulsar oportunidades. Sin embargo somos conscientes de las barreras que un emprendedor puede encontrar en un entorno tan específico y peculiar como es el rural. Enumeramos hoy algunas de ellas y una pequeña reflexión sobre cómo es posible salvarlas:

1.- Enfoque global desde tu pueblo

Poseer una mentalidad tradicional, entendida como la estima o admiración por la cultura y las tradiciones de la propia localidad o región no debe ser contrario a un enfoque global. Y nos preguntamos, ¿Las ideas emprendedoras deben basarse exclusivamente en los recursos propios del medio rural o, por el contrario, han de buscarse en entornos de fuera del medio rural? ¿Las ideas innovadoras de emprendimiento no deben modificar radicalmente la “fisonomía” del medio rural?
O dicho de otro modo, ¿nos debemos quedar en lo que siempre se ha hecho, en los modelos de negocio de siempre? ¿Debemos “montar todos” un bar o una tienda?

Creemos que se pueden emprender acciones en el medio rural que no necesariamente se desarrollen allí donde vivimos. Podemos utilizar los recursos de nuestro entorno sí, pero también podemos dar un enfoque más global a nuestra iniciativa, proyectarla desde el medio rural hacia otros entornos, rurales o no.

2.- Tecnología social

En el medio rural puede producirse un bucle, un entorno aislado está condenado a estar aún más aislado, principalmente por la falta de infraestructuras.
En la época tecnológica en que vivimos esto cada vez es más difícil, es decir, es cierto que el mundo rural ha estado hasta ahora encerrado en sí mismo, aislado del resto; pero, y a pesar de la falta de infraestructuras, cada vez es más fácil estar comunicado con todo el mundo, ya sea de manera física o virtual. Las nuevas tecnologías llegan ya a todas partes, aunque es cierto que no con la misma calidad.

3.- Cooperación sin "postureo"

Un estereotipo muy extendido sobre el habitante rural es su individualismo, que puede perjudicar al emprendedor, por lo que la cooperación y la conectividad, aún en forma de redes apoyadas en las tecnologías de la información, adquiere gran relevancia para hacer frente a esta barrera.
O lo que es lo mismo, la mente de un emprendedor ha de ser abierta, no dejarse llevar por estereotipos de ninguna clase y menos por aquellos que le coartarán en su realización y la de su proyecto. De una vez por todas los habitantes del mundo rural debemos pensarnos como ciudadanos de primera iguales a los urbanos, no somos menos, no somos peores, sólo tenemos la suerte de vivir en un entorno privilegiado que debemos conservar y para ello debemos encontrar formas de quedarnos y poder vivir de él.

4.- Valora con información

Falta de información o desconocimiento tanto del mundo rural en sí visto desde fuera, como del producto o servicio que pueda tener mejor salida en el medio urbano procedente del mundo rural.

Querer y no saber puede suponer un bloqueo.
Puedes querer quedarte en tu pueblo, emprender desde ahí y así poder vivir donde siempre has querido estar; pero necesitas saber qué puede funcionar, si tu producto tendrá mercado dentro y fuera de tu entorno, porque posiblemente no sea suficiente el mercado que se abre a tu alrededor, o sí, deberás estudiarlo.

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Foto: Tomates Felices

5.- Huye de la rutina mental

Los entornos rurales pueden mostrar también cierta pereza o cerrazón mental hacia ideas innovadoras y repetir emprendimientos que ya han tenido éxito en otras zonas.
Es decir, debemos dejar de pensar sólo en “lo de siempre”, tenemos que abrir nuestra mente a otros modelos, a otras posibilidades, o otros mercados, productos y tipos de negocio. Es necesario informarse, buscar asesoramiento, mirar hacia fuera para poder crecer y llegar a ser.

6.- Escala del proyecto

Existe la idea de que una actividad emprendedora en el medio rural ha de ser, por necesidad, de escala reducida; ya sea por la potencial demanda, que se supone reducida, ya sea por los costes de distribución. Hay ciertos proyectos emprendedores  que no pueden planearse en el medio rural desde una estricta lógica de mercado y de rentabilidad de una actividad.
Puede que sea momento de enfrentarse a la realidad desde otro enfoque; pensar que el mercado de demanda no ha de ser el entorno más próximo únicamente, por ejemplo, o reducir costes compartiendo infraestructuras también podría ser otra opción a considerar.

7.- Entender los recursos financieros

Que pueden ser comunes al emprendedor rural y urbano. El primero, al que nos referimos aquí, para subsanar esta dificultad, además de acudir a las fuente tradicionales y oficiales, puede siempre hacer un planteamiento basado en sus propios recursos o los de su entorno más próximo, minimizando los costes todo lo posible y basando su idea de negocio en la riqueza del entorno por ejemplo. En estos momentos, Tomates Felices, uno de los proyectos que mentorizamos está buscando financiación gracias a esta campaña de crowdfunding.

8.- Cultura de riesgo

Factores como el miedo al fracaso o a dañar la propia imagen se agudizan en las pequeñas comunidades rurales donde el “qué dirán” tiene un peso mayor.
Sin embargo una característica fundamental del emprendedor ha de ser la valentía; el miedo al fracaso no puede coartar nuestras ganas de hacer. Es cierto que, en un pueblo, donde todos te conocen, donde es fácil vincularte a una familia, a un grupo determinado, a una actividad, etc; es fácil también tener estos miedos que señalamos más arriba; tu imagen, la que tus vecinos tienen de ti, va a ir por delante siempre, y además está aquello de que “nadie es profeta en su tierra”; pero puede que llegado el momento de emprender tu negocio, el modo de vida que te mantendrá viviendo allí donde vives, debas correr el riesgo de que “la gente te mire de otro modo”. Puede que incluso tu imagen salga reforzada y con ella tu actividad empresarial.

Resumiendo

En definitiva, la base del éxito de un proyecto empresarial en el ámbito rural no es la idea, ni siquiera el capital, la base es siempre el emprendedor. El secreto está en desarrollar una idea y convertirla en una empresa que funcione, de ser capaz de darle al proyecto originalidad, y eso depende de la persona que lo lleve a cabo, del emprendedor.
Y la base, el principio de esta aventura, siempre estará en querer quedarte en tu entorno, en tu pueblo, en querer vivir en un entorno rural; si estas ganas están será mucho más fácil salvar cualquier barrera posible. Si además le unimos nuestro enfoque hacia las necesidades que tiene la comunidad rural las posibilidades aumentan claramente.

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