Ya estamos manos a la obra con el nuevo espacio que se inaugurará en Octubre de 2017 en Arroyomolinos de León (Huelva). Se trata de nuestra aportación para la revalorización de la vida de pueblo. Un espacio sin complejos en el que además de espacio de trabajo para nuestro equipo, pretendemos que se transforme en un lugar de encuentro para las personas de la comarca interesadas por el desarrollo rural sostenible desde un punto de vista económico y social. Se trata de una oportunidad única para contagiar a más personas de que en los pueblos también contamos con oportunidades.

La renovación de las dos plantas está corriendo a cargo de GÓmez & GOrshkova un estudio de arquitectura ubicado en Galaroza (Huelva) y que gracias a sus soluciones buscamos la integración de las diferentes dimensiones para las que se concibe el espacio.

Ya contamos con el dossier de interiorismo que modificará los espacios actuales convirtiéndolos en un espacio más polivalente y sostenible. Para ello contaremos con paneles de OSD reciclado, suelo de linóleo, sistema de calefacción mediante calderas de biomasa, etc. Un paso más para convertir nuestras instalaciones en un espacio sano y sostenible donde generar cero emisiones y externalidades negativas. A continuación comparto algunas imágenes de los estudios iniciales.

¿Qué ofrecerá el espacio AlmaNatura?

  1. Formación consciente. Poder formarte en un enclave único como es el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche en Huelva, reserva de la Biosfera y uno de los enclaves menos contaminados de Andalucía es todo un privilegio. Contamos con una sala de 60 metros cuadrados, cocina propia y materiales específicos para el desarrollo satisfactorio de las sesiones que podrá albergar grupos de hasta 30 personas. La formación que se impartirá abarcará cursos de desarrollo personal, emprendimiento social, medio ambiente y todos aquellos temas que influyen sobre la realidad rural. ¡Quiero más información!
  2. Eventos. Las personas que habitamos en un pequeño pueblo también tenemos derecho a poder disfrutar de la cultura y las manifestaciones culturales de cualquier índole. En ocasiones se habla de que en los pueblos no ocurre nada, nuestra propuesta de espacio atiende también a esta necesidad. Teatro, música y arte se darán cita de forma puntual para ofrecer una alternativa de ocio a los habitantes de la comarca. Una forma de ayudar a la fijación de población rural auto-gestionada por aquellas personas interesadas en mejorar su vida en el pueblo y las de sus vecinos/as.
  3. Coaching emocional. Sin pretender solucionar todos los problemas pero si facilitar soluciones, ofreceremos un servicio de coaching bajo una metodología práctica para personas con necesidad de revisar sus creencias, valores, deseos, sueños, metas y emociones. Trabajaremos para la toma de conciencia y elaboración de un plan personalizado de acción. Un servicio que dificilmente encontramos en zonas rurales y que sin ser terapia psicológica si pretende ofrecer una alternativa a las frustraciones del día a día de las personas que habitan el ámbito rural. Contamos para ello con personal cualificado y pretendemos investigar como la mejora emocional está ligada al desarrollo sostenible de los territorios rurales. ¡Quiero más información!
  4. Coworking Rural. Entendemos coworking como un lugar donde profesionales de diferentes sectores, autónomos, emprendedores y empresarios comparten el mismo espacio físico para trabajar en sus propios proyectos. Pero sobretodo, la idea es romper con el aislamiento rural, perteneciendo a una comunidad de personas que están abiertos a intercambiar ideas, proyectos, conocimiento, y lo más importante, están dispuestos a colaborar. Ofreceremos estancias reducidas y permanentes para aquellas personas que les gustaría emprender desde lo rural con garantías. Disponemos de conexión a internet, expertos en dirección financiera, conexiones con otras redes de coworking mundial, red social online interna para todos los miembros, salas de reunión, contenidos paralelos, etc. ¡Quiero más información!

Y hasta aquí os puedo contar, tendrás más información a lo largo de septiembre de 2017 en tu email, si estás subscrito a nuestro boletín de noticias. Recordaros que del 7 al 31 de Agosto vamos a tomarnos unos días de descanso y no estaremos operativos al teléfono pero si en nuestros emails habituales. Serán unos días para descansar y disfrutar de los pequeños placeres de la vida. Si quieres puedes seguirnos en instagram con #anverano17. ¡Nos leemos en septiembre! ;D

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Diseño silla — LEBLUME (leblume.es) + Granada Barrero (granadabarrero.com)
Foto princial — Marianamluna (marinamluna.com)

Con esta frase viral encontrada algunas veces en mis paseos por las redes sociales, terminaba este domingo mi artículo semanal en el diario Huelva Información “La proactividad, eje indispensable de la Responsabilidad Social”. Escribía sobre la relación biunívoca que existe entre Responsabilidad Social y proactividad desde la mismísima definición de estos dos conceptos fundamentales para el futuro de nuestro mundo.

La proactividad es la cualidad de los individuos u organizaciones que "toman activamente el control y deciden qué hacer en cada momento, anticipándose a los acontecimientos". Eso dice la Real Academia Española. ¿Acaso no es eso lo que consiguen las empresas que deciden escuchar a su entorno y tener en cuenta las necesidades de sus públicos de interés para generar rentabilidad y resistencia para sus negocios garantizando la sostenibilidad global? Esto es Responsabilidad Social Corporativa.

Así es que la proactividad es el eje de la Responsabilidad Social, y la responsabilidad lo es de la proactividad. Y me refiero a la responsabilidad desde su sentido más básico.

¿Diferenciamos responsabilidad de culpabilidad?

Responsable no es culpable, a pesar de que a fuerza de usar la palabra responsable con ese sentido hayamos deformado el significado del término. La responsabilidad no es esa pesada carga que lleva sobre los hombros el que la tiene. La responsabilidad es simplemente la capacidad de decidir qué hacer en cada situación a la que nos enfrentamos, y hacerlo bien, de forma adaptativa que se denomina, o lo que es lo mismo, de forma que sirva para mejorar o sobrevivir.

La responsabilidad está tan relacionada con la proactividad, que sin la segunda la primera se descafeína. Pongamos un ejemplo práctico para verlo, y ambientemos ese ejemplo en el entorno rural, al fin y al cabo este post se publica en la web de una empresa con una Responsabilidad Social muy clara y muy necesaria: evitar el abandono de los pueblos, evitar el abandono del medio rural.

Imagina por favor que vas por el campo, dando un paseo de domingo, tú que normalmente vives en el entorno urbano, o tú que decidiste quedarte en el pueblo. Da igual. Vas por el campo paseando y ves al borde del camino una botella de cristal. Está así como gastada, se nota que lleva mucho tiempo ahí, sometida a días y días de sol y lluvia. Ya no tiene etiquetas que la identifiquen, se ha convertido en su desecho anónimo e inequívocamente humano que no sirve para nada, para nada más que para hacer efecto lupa y provocar un incendio.

Párate en tu imaginación delante de la botella, o en tu recuerdo -que seguro que alguna vez has visto alguna- y hazte esta pregunta, ¿quién es el responsable de que la botella esté ahí?

Lo que emocionalmente nos sale en primera instancia es responder que el responsable es la persona o personas que la dejaron ahí. Pero no es verdad. Podríamos pensar también que la responsable es la falta de educación, o la falta de sensibilización ambiental de la sociedad, o el desconocimiento general de las consecuencias que una inocente botella de cristal puede provocar en nuestro valioso y vital entorno natural. Tampoco esto es cierto. Si seguimos buscando responsables desde ese punto de vista, podríamos incluso llegar a considerar responsable a la ineficacia de las políticas de mantenimiento y limpieza forestal o de la prevención contra incendios. Y seguirá siendo una equivocación. Porque todas las posibilidades descritas hasta ahora se derivan de considerar la responsabilidad como culpabilidad.

Seguramente en este punto del post, en una web como ésta, seguida por personas normalmente con un mayor nivel de conciencia global y más sensibilizadas con la sostenibilidad, ya muchos lectores habrán concluido quién es el verdadero responsable de que la botella esté ahí. El responsable soy yo, eres tú, si no te acercas y la recoges para tirarla donde sea tratada como lo que es, un residuo de cristal que hasta podría llegar a servir de nuevo.

Por eso la proactividad es el motor de la responsabilidad. Y por eso la frase que da título a este post tiene sentido. Porque no somos culpables de que las cosas sean como son, pero sí somos responsables del cambio.

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Durante el mes de Julio como responsable de recursos humanos en AlmaNatura, he estado inmerso en un proceso de selección para incorporar a partir de Septiembre una nueva persona al área de gestión de proyectos. Un mes intenso en el que se han presentado 80 personas de perfiles y puntos geográficos nacionales e internacionales muy distintos. Toda una oportunidad de seleccionar la mejor persona y toda una responsabilidad hacerlo de la forma más justa para todos los condidatos/as.

Llevar 20 años en AlmaNatura seleccionando a personas que den lo mejor de ellos a tu organización no es fácil y no siempre se acierta, hay personas muy hábiles en mostrar o enseñar el perfil que estás buscando aunque eso no concuerde con su realidad.

Tener presente lo que he vivido este mes es lo que ha motivado a escribir este post, un post que pretende arrojar luz para aquellas personas que estén inmersas en algún proceso de selección. Noto una mejora considerable en la elaboración de los currículums en los últimos años, se nota que los orientadores laborales han influido positivamente fundamentalmente en el orden de los contenidos, en mostrar lo mejor del candidato, en la elaboración de las cartas de presentación y en mostrar parte de habilidades y destrezas adquiridas a lo largo del tiempo.

Hasta aquí todo según lo previsto, currículo bien organizado, títulos bien cumplimentados y experiencia demostrables para trabajar en una empresa tradicional, pero ¿qué ocurre si la empresa es una empresa social con propósito? ¿Qué ocurre si la empresa en vez de preguntar por títulos te pregunta por tu propósito personal? ¿Y si además te hace grabar un video para presentarte?

Si esto ocurre, no hay más remedio que salirse del guión e intentar ser tu mismo/a, el currículo ya no es importante e incluso la experiencia profesional tan solo te servirá para apoyar tu discurso con ejemplos concretos. Es el momento de poner encima de la mesa tu valores, tus motivaciones personales y lo que de verdad importa, aún con el riesgo de que quizás tu valores personales no encajen con los valores de la empresa. Si esto ocurre, créeme que es una buena noticia, no habrás perdido el tiempo ni tu ni la empresa en fraguar una relación profesional sin futuro.

Aspectos a tener en cuenta como candidato/a en empresas sociales

Es importante remarcar que son muchas las circunstancias personales que se dan en un proceso de selección y que ninguno de los aprendizajes se pueden generalizar. Propongo extraer de mis conclusiones el aprendizaje y adaptarlo a la realidad y tipo de empresa concreta. A continuación identifico aquellos aspectos que empresas sociales como AlmaNatura tienen en cuenta en la conformación de sus equipos de trabajo:

1.- No pienses solo en los títulos no son tan importantes, lo importante es la aplicación de contenidos. Aplica con sentido todo lo que has aprendido en tu educación formal, pon tus conocimientos al servicio del proyecto y hazlo crecer en base a tu experiencia personal y profesional.

2.- Se autodidacta, demuestra tu capacidad de aprender por ti solo. En un mundo donde los retos son cada vez mayores y donde todo o casi todo está escrito y presente en las redes ser capaz de aprender y organizar todo ello te hará ser más autónomo y productivo.

3.- No te presentes a todo, reúnas o no el perfil. En empresas con propósito es muy importante que compartáis el mismo lenguaje y que haya una comunicación fluida. En está fase de la selección donde aún no hay confianza tener temas de los que hablar y experiencias alineadas con el propósito es un plus en la selección final.

4.- Empleado o desempleados tienen las mismas opciones. En este tipo de empresas lo importante es que tengas claro que es lo que aportas a la resolución del propósito, tu situación laboral puntual no va a sumar ni restar en el proceso.

5.- Evidencia a lo largo del proceso hechos demostrables. Para las empresas en muy importante que las palabras se puedan comprobar con hechos y con testimonios reales, desde contactos de otras empresas hasta webs o blog con trabajos realizados.

6.- Define tu propósito personal. Un buen análisis de tu propósito personal marca el camino de tu futuro profesional. El propósito te permitirá identificar que empresas están alineadas y como consecuencia donde hay oportunidades reales de colaboración.

7.- Se coherente. Se tu mismo y no intentes construir un personaje que no tiene nada que ver contigo por el simple echo de encajar. Se coherente tanto en el plano personal como profesional.

Son muchos los estudios que dicen que tan solo el 20% de los trabajadores son felices en sus trabajos, y esto es por que tan solo buscamos en el trabajo un salario que nos compense. A un trabajo y a las empresas no solo hay que pedirles dinero también hay que pedirles proyectos que nos llenen como personas y condiciones flexibles que nos permitan dar lo mejor de nosotros tanto en la empresa como en nuestra vida. Os dejo algunos estudios que miden de la felicidad en el trabajo.

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Desde siempre las administraciones públicas se han dedicado a diseñar e implantar diferentes políticas, planes y programas para mejorar la vida de la población, empeño al que hace un tiempo también se unieron diferentes entidades sociales, como asociaciones y ONG, y más recientemente las empresas a través del auge de la Responsabilidad Social Corporativa. Pero a pesar de tener tantos benefactores de la población y el medio, el desempleo sigue siendo acuciante, el fracaso escolar aumenta, la violencia de género no disminuye, el cambio climático lo vamos sintiendo cada año más y más. En definitiva, parece que las intervenciones de tales actores no terminan de cuajar y plantear soluciones efectivas y duraderas a las problemáticas sociales y ambientales a las que nos enfrentamos día a día. Si bien es cierto que no es un trabajo fácil, y tenemos buena prueba de ello, y cuando se consiguen resultados nunca parecen ser suficientes para cambiar esa realidad que queremos mejorar.

Pero entonces, ¿cómo podemos saber si un programa, política o proyecto funciona?, ¿cómo podemos planificar mejores acciones futuras partiendo de acciones presentes y pasadas? A través de una tarea nada sencilla pero si muy efectiva, la evaluación de impacto.

Es muy común ver cómo cuando finaliza la aplicación de una política, o un programa o proyecto, la evaluación que se lleva a cabo de la misma se suele basar simplemente en una contabilización de inputs (o entradas), que serían los recursos empleados para la ejecución de la acción; así como de outputs (o salidas), que se basa básicamente en determinar cuánta participación ha habido y cuantas actividades se han realizado. Pongamos un ejemplo de un taller de prevención de drogodependencia para jóvenes que realice un Ayuntamiento. Que haya por ejemplo 25 jóvenes que hayan recibido una formación de 10 horas sobre los peligros que conlleva acercarse a las drogas, poco nos dice de si esos chicos y chicas van a consumir o no el siguiente fin de semana en alguna fiesta. E incluso tampoco nos diría demasiado si midiéramos parte de los resultados a corto plazo, si por ejemplo el fin de semana siguiente al taller, tuviéramos pruebas de que se ha reducido el consumo de drogas entre los jóvenes, no tendríamos manera de saber si ha sido gracias a la intervención realizada con esas personas.

A través de la evaluación del impacto de una acción, no sólo se buscará ver si la problemática a tratar tiende a mejorar o a empeorar, sino también determinar en qué medida esa acción concreta ha sido la responsable de ese cambio; siguiendo con el ejemplo anterior, sería ver si la reducción del consumo de drogas en la localidad, puede ser o no atribuido a la intervención del Ayuntamiento.

En AlmaNatura siempre hacemos lo posible por medir el impacto que provocamos en los proyectos que llevamos a cabo, e incluso mi compañero Juanjo Manzano hace unos meses os contaba por aquí ¿Cómo medir el impacto positivo que generan los proyectos sociales?. Precisamente por eso, sabemos que la evaluación del impacto de cualquier acción es una labor bastante complicada, pero la información que aporta es la más valiosa para determinar realmente si, lo que estamos haciendo, lo estamos haciendo bien o, si por el contrario, estamos desperdiciando tiempo y recursos.

Se trata de una evaluación de los efectos que, una política, programa o proyecto provoca en la realidad que quiere cambiar, realizada siempre bastante tiempo después de haber finalizado la aplicación de los mismos, normalmente un año. Aunque como comentábamos anteriormente, las dificultades que acarrea el evaluar el impacto no son pocas, tampoco tienen por qué ser pocas las soluciones a las mismas:

  1. Implicación de factores externos: El largo plazo dificulta mucho poder determinar realmente si los cambios acaecidos en una realidad, son resultado de la acción o de otros factores que han ido interviniendo durante el tiempo transcurrido hasta la recogida de datos. Pero realmente midiendo el impacto no sólo de un proyecto, sino también de las réplicas que se hagan en el mismo u otro contexto, podremos al menos delimitar una tendencia que, claramente, podremos achacar en gran medida a las intervenciones realizadas.
  2. Dificultades técnicas: Cuando el tiempo transcurre, se va convirtiendo en mucho más difícil contactar con los actores implicados en la acción a evaluar, lo que complica bastante la medición del impacto de la misma. Además no sólo implica medir al final, sino también tener en cuenta qué impacto buscamos en la población destinataria mientras estamos planificando, ya que debemos buscar coherencia entre los objetivos del proyecto o programa, y el impacto deseado, por lo que la dificultad comenzará desde el momento en que empezamos a pensar en el proyecto.
  3. Problemas de costes: Muy pocas veces, sobre todo en programas públicos, nos encontramos con presupuesto destinado específicamente a comprobar la efectividad del mismo. Entendemos perfectamente que, destinar una partida a evaluar después de un tiempo, poca rentabilidad parece que se le va a sacar, pero entonces me pregunto: ¿no serán los futuros proyectos más eficientes si sabemos el grado de efectividad que tienen? Cuando un programa o proyecto pasa sin pena ni gloria, pero se tiende a repetir una y otra vez, el dinero que se va en el mismo se desperdicia. Cuando medimos el impacto, comprobamos que algo está funcionando o no, y podremos entonces ahorrar en el futuro seleccionando mejor esas medidas que realmente tienen efectividad.
  4. Poca representatividad: Quizá para mí sea uno de los principales problemas, ya que cuando se evalúa el impacto de alguna acción, nunca se van a tener recursos ni tiempo suficiente para comprobar si ha tenido efecto o no en toda la población destinataria. En cambio, a título personal, me parece mucho más rico conocer de primera mano la experiencia real de las personas destinatarias del proyecto, de realizar una evaluación más puramente cualitativa. Pero sólo así podremos de verdad saber hasta qué punto estamos ayudando a mejorar las vidas de las personas.

Aunque la evaluación de impacto es una asignatura pendiente de muchas entidades, tanto públicas como privadas, es la mejor herramienta que tenemos para saber si, lo que hacemos, lo estamos haciendo bien. Y por eso precisamente, cada vez van sumándose más adeptos que quieren cambiar para mejor la realidad en la que viven sus destinatarios o destinatarias.

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Límites del gasto público y cómo nos afecta

Éstas últimas semanas los medios nos han inundado de noticias sobre déficit, deuda, techo de gastos, presupuestos y demás temas de vital importancia que, por su complejidad y manera de tratarlo en los medios, se nos escapa de la comprensión a la mayoría de gente de a pie. Sin embargo, dentro de todo ello, hay una noticia que me ha llamado la atención especialmente. La Junta de Andalucía recibirá 1.237 millones de euros como parte de la liquidación de 2015, pero debido a la existencia del “techo de gasto”, unos 637 millones se encuentran totalmente bloqueados. En esencia, esto significa que todo ingreso extra de cualquier administración pública, se destinará prioritariamente al pago de la deuda pública, antes incluso que invertir en aumentar los servicios a la población o la calidad de los mismos.

Políticas de desarrollo rural

Como resultado, gobiernos como el andaluz o el castellano-manchego están poniendo el grito en el cielo porque se ven maniatados para poner en marcha programas y políticas regionales necesarias. No olvidemos que las competencias en políticas de desarrollo rural, la cual nos afecta mucho a las personas que vivimos en pueblos pequeños y zonas rurales, son autonómicas; administraciones cuyos presupuestos han sido de los más recortados desde que se inició la crisis, a pesar de representar las zonas más pobres y despobladas del territorio. Eso me lleva a reflexionar sobre lo que están planteando algunas voces de Aragón y Castilla-La Mancha: ¿Puede usarse la fiscalidad como herramienta de lucha contra la despoblación rural?

Como ya mencioné en un post anterior hay tres servicios públicos clave los cuales afectan directamente a la calidad de vida de la población rural y son detonantes del éxodo de las personas hacia las ciudades: la falta de colegio, centros médicos y los servicios de dependencia. Es indiscutible la necesidad de que esos servicios existan y además que sean de gestión pública para asegurar su universalidad, gratuidad y no discriminación. Pero lo que no es justo es que, si se nos priva de esos servicios y los que se prestan son de menor calidad que los que pueda recibir una persona en una ciudad, no deberíamos tener la misma presión fiscal que se da en las zonas urbanas.

Un ejemplo muy significativo es el transporte público. El Ayuntamiento de Arroyomolinos de León (Huelva), el pueblo que vio nacer a AlmaNatura, ha iniciado junto a otros Ayuntamientos de la comarca una campaña de change.org para solicitar una red de transporte público digno. Y es que la privación de servicios básicos como el transporte cuando no se tienen otros servicios en las localidades más pequeñas, supone un atentado contra los derechos fundamentales de dichas poblaciones, ciudadanos y ciudadanas que contribuyen a la Hacienda pública como cualquier otro.

Medidas fiscales para luchar contra la despoblación rural

Por otro lado, el establecimiento de medidas fiscales para las poblaciones rurales no solo beneficiaría a las personas  que viven en ellas al luchar por un sistema tributario más justo y progresivo (recordemos que coinciden con las zonas con mayor riesgo de pobreza del país) sino que servirían de incentivo para la población de dichas zonas. Así que proponemos, sin querer ser gurús del tema, algunas medidas fiscales que fomentarían la fijación de la población rural:

1) Bonificaciones cuota de autónomos rurales. Una persona que decide establecerse como autónomo en una pequeña localidad tiene que asumir costes extras como el mayor coste de transporte, infraestructuras, comunicación, menor disponibilidad de materias primas, mano de obra cualificada, y otras dificultades inherentes al entorno a las que una ayuda directa a la cuota obligatoria de autónomos no vendría nada mal.

2) Bonificaciones para la contratación en Pymes de entornos rurales. Esto es un clásico como medida fiscal pero cobra vital importancia en las zonas rurales si se quiere retener talento o traerlo de fuera así como para motivar el crecimiento de las Pymes. Sabemos precisamente de algunos casos como el Ayuntamiento de Aracena, que lleva a cabo programas de ayuda a la contratación de jóvenes de la localidad, subvencionando a esas empresas que los llevan a cabo, medida muy aclamada y con cada vez más beneficiarios en el pueblo, y que ayuda principalmente a que los y las jóvenes, no tengan que emigrar para encontrar un trabajo digno; así como a las empresas para crecer y mejorar su competitividad.

3) Deducciones de la cuota íntegra del IRPF para personas empadronadas en zonas rurales. El Impuesto de la Renta de Personas Físicas es uno de los impuestos más importantes para el sostenimiento del a Hacienda Pública y su carácter progresivo se pone en entredicho ya que no tiene en cuenta circunstancias personales que sufren las personas que viven en pequeños municipios. Tener que llevar a tus hijos a colegios e institutos lejanos, recorrer kilómetros y kilómetros para visitar a un médico especialista, la dificultad de encontrar empleo y demás circunstancias que hacen que realmente la renta disponible de esas personas sea mucho menor, además de la menor disponibilidad de los servicios públicos financiados por el impuesto distan mucho de lograr un “sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad” (que no lo digo yo, que lo dice la Constitución en su artículo 31).

4) Incentivos fiscales en impuestos locales como pueden ser el de Actividades Económicas, Bienes Inmuebles, Vehículos de Tracción Mecánica o las tasas de basuras. A pesar de suponer una de las fuentes principales de ingresos de los Ayuntamientos, los servicios de recogidas de basura o el uso de vehículos en pequeños pueblos no suponen la complejidad e impacto que tienen en ciudades grandes, por lo tanto sus habitantes deberían pagar menores tributos o estar parcialmente financiados por mayores transferencias del Estado o Comunidades Autónomas para compensar esas diferencia en el uso del servicio.

En conclusión, como siempre dijo mi abuela, “en situaciones difíciles, toda ayuda es poca”. Y es que no podemos olvidar que a día de hoy siguen existiendo ciudadanos y ciudadanas a los que la vida se nos plantea un tanto más difícil por querer quedarnos a vivir donde nacimos. Al fin y al cabo, las políticas públicas deben buscar satisfacer el interés general, al cual concierne la situación tan crítica que están pasando el 80% de los municipios de nuestro país, y las políticas fiscales no dejan de ser unas medidas tan válidas como otras para luchar contra este problema social tan grave.

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Si eres joven, vives en un pueblo y es verano estoy seguro que dispones de bastante tiempo para dedicar a todos tus hobbies. Muchos dicen que el verano es para descansar, desconectar, relajarse y olvidarse de todo y para ello es fundamental hacer cosas diferentes que te motiven y que te aporten diversión. Nadie quiere pasar un verano en el que no pase nada interesante, de la piscina a casa y salir por la noches con los amigos y no hacer nada.

Si te sientes identificado con está pequeña radiografía, tienes que saber que en el pueblo en verano hay mucho que hacer y sobre todo mucho donde ayudar. Ayudar desde un punto de vista social y desde un punto de vista ambiental. Estoy seguro que tienes infinidad de inquietudes que no te atreves a hacer por el simple hecho de no dar el paso. Por eso este post va dirigido a esos jóvenes / adolescentes y a sus padres que no saben que hacer con ellos y con su tiempo libre. ¿Y si dedicas el tiempo a pasarlo bien ayudando a los demás? Estoy seguro que lo vas a pasar bien y además vas ayudar a causas sociales y ambientales que tan solo necesitan una pequeña ayuda para que salga adelante su acción.

Por tanto os planteo, que abráis bien los ojos a vuestro alrededor y estéis predispuestos a colaborar en alguna iniciativa solidaria. Si aún así no se os ocurre ninguna o no están próximas, os hago una lista de ideas que os pueden servir de inspiración:

Hace un mes el equipo de Empleados de Canal Sur se pasó por nuestras oficinas para conocer de primera mano nuestra labor en el afán por reactivar la vida rural en España. Y es que después de 20 años podemos decir que nuestro propósito da sentido a muchas más personas que alejadas del ruido quieren construir una vida próspera en un pueblo. Hemos dejado de ser "los raritos" para convertirnos en modelo de empresa innovadora que bajo el propósito de Fijar Población Rural inspiramos a muchos otros/as en la decisión clara de que los pueblos no pueden morir. A continuación comparto el reportaje que nos han hecho en Canal Sur, espero que lo disfrutes tanto como nosotros, y algunas reflexiones en nuestra relación con la administración pública, las marcas y nuestro presente.

AlmaNatura y la Administración Pública

La administración pública trabaja a diario por sacar de la precariedad, en muchos casos, a miles de personas que por una u otra circunstancia no han conseguido un puesto de trabajo. Nuestra labor junto a la administración consiste justamente en generar alianzas que permitan potenciar el trabajo de lo público multiplicando recursos y resultados. Una fórmula, que si bien no es nueva, en ocasiones se ha infravalorado pensando que lo privado sólo ponía el foco en los presupuestos económicos y no en los resultados de las acciones. En AlmaNatura la legitimidad de 20 años nos la otorga la evaluaciónde del trabajo bien hecho y las relaciones con centenares de Ayuntamientos que han confiado en nuestra labor para mejorar las condiciones de su municipio.

"El compromiso es un acto, no una palabra.- Jean-Paul Sartre"

AlmaNatura y las marcas

No son pocas las personas que nos preguntan sobre nuestra relación con las marcas. ¿Cómo conseguís que se interesen por vuestro propósito? Nuestra respuesta: Cuando eres capaz de alinear los intereses de todas las partes implicadas no hay por que desarrollar ninguna acción comercial, todo fluye si hay intereses compartidos y por suerte nuestro país cuenta con centenares de marcas comprometidas con una sociedad más próspera donde el medio ambiente tiene un importante papel. Entender que lo privado formará parte de nuestras vidas es resolver una parte del crucigrama de la nueva década. Si la sociedad premia a las empresas responsables que desarrollan acciones beneficiosas para la comunidad, los trabajadores, etc. otra sociedad más justa y humana será posible.

"En los sueños comienzan las responsabilidades. - W. B. Yeats"

AlmaNatura, pasado y presente

En veinte años puedes imaginarte lo de etapas superadas y crisis resueltas. Para los que continuamos al frente, AlmaNatura ya va por su quinta versión, la etapa más organizada y humana de entender los negocios con un futuro esperanzador. Si bien es verdad, que el pasado construyó nuestro presente, se nos antoja pensar que sin las zancadillas nunca hubiéramos conseguido focalizar un claro propósito. Ahora nos toca concentrarnos para dar lo mejor de nosotros/as y testar un proyecto que llegará muy pronto y que esperamos sea una nueva oportunidad para muchos pueblos de la geografía española. Sería genial, poder decir que hemos cerrado por conseguir la tan ansiada fijación de población rural. Sería genial poder dedicarnos a otra cosa por que los pueblos siguen vivos y no nos necesitan.

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