Un proyecto de Coca-Cola dentro de su Responsabilidad Social Corporativa, dirigido a impulsar la capacidad de las mujeres para emprender, adaptando sus expectativas y visión, a las oportunidades del entorno. Y en esta primera edición AlmaNatura ha conseguido que 3035 mujeres participen en la formación presencial del proyecto, a través de un total de 212 intervenciones en localidades rurales repartidas entre las provincias de Zaragoza, Teruel, Huesca, Sevilla, Málaga, Huelva y Cádiz.

Para comprobar el nivel de cumplimiento de los objetivos y el grado de impacto conseguido en las participantes, hemos realizado un seguimiento telefónico a una muestra de 1.342 mujeres que han participado en el programa, lo que supone el 44,3% del total. Consideramos que esa muestra es representativa del total con un nivel de confianza del 99% y un intervalo de confianza del 2,63%. El impacto se ha medido en función de cuatro indicadores principales, siendo estos atribuidos a tres grupos diferenciados:

Los resultados obtenidos han sido los siguientes: De las 1342 participantes localizadas, 973 se encontraban en situación de desempleo, mientras que 369 eran mujeres con empresas o autónomas.

De la muestra establecida (1342 participantes), un 80,3% han sido empoderadas y así lo han manifestado a través de los comentarios y cuestiones respondidas durante las conversaciones telefónicas realizadas para el seguimiento del proyecto GIRA.

A continuación analizamos el impacto social positivo generado en los diferentes perfiles que han participado en GIRAMujeres 2016 - 2017:

Desempleadas (973 mujeres): Cabe destacar que el 51,5%, han expresado haber vivido alguna mejora en el ámbito profesional (impulso para emprender, creación de entidades asociativas y adquisición de herramientas en la búsqueda de empleo) a través de la formación presencial.

Así nos encontramos que de 502 mujeres desempleadas, el 39,2% (197 mujeres) han encontrado un empleo, el 59,8% (300 mujeres) han iniciado los procesos para emprender y 1% (5 mujeres) han decidido seguir formándose o bien crear una asociación de impulso a la mujer rural.

Desglosando el dato de 59,8% (300 mujeres) que han decidio emprender, comprobamos que 145 mujeres  han emprendido ya un negocio, y 155 mujeres están aún trabajando la idea a través de entidades de apoyo al emprendedor.

Atendiendo al sector en el que han emprendido se detalla los siguientes sectores:

Empresarias (369 mujeres): A través de las entrevistas realizadas, concluimos que de 369 mujeres empresarias entrevistadas, el 71,8% (265 mujeres) han redefinido su modelo de negocio o han modificado algún aspecto del mismo buscando mejores resultados.

Conclusiones

Premiadas 1ª Promoción GIRA Mujeres

El pasado martes los proyectos de tres mujeres emprendedoras, Mercedes Rodríguez (Nambroca, Toledo), Lorena Romero (Córdoba) y Berta Pérez Domínguez (Los Barrios, Cádiz), han sido premiados en la I edición de GIRA mujeres, puedes ver más info del resto de galardonadas en este post sobre: "Descubre las finalistas del programa de emprendimiento GIRA Mujeres".

¿Quieres participar en la nueva edición 2017 / 2018?

¡Subscríbete por email y recibe más info sobre desarrollo rural!

Un montón de cosas puedes hacer por el mundo. Todas esas que imaginas y muchas más. Pero por centrarnos en alguna, centrémonos en el agua y la basura, que parecen ser dos de los problemas más importantes a los que tendrá que enfrentarse la humanidad a no tardar demasiado. El agua porque es una necesidad fundamental y escasa, y la basura porque compite con los seres vivos en otra necesidad fundamental y también cada vez más escasa: el espacio. Los dos necesitan que todos y cada uno de nosotros nos impliquemos con los gestos más cotidianos en nuestros hogares con responsabilidad personal.

No leáis esto de forma absoluta, sé que nos amenazan otros muchos problemas. Algunos además dan terror: la hambruna, la falta de libertad, la conculcación de los derechos humanos, las guerras, el cambio climático… No hay más que ver últimamente los informativos para darse cuenta de que algo estamos haciendo regular. Entre amenazas de unos países a otros, independentismos, faltas crónicas de diálogo, desastres naturales, y seísmos que son presuntas pruebas nucleares, tenemos el panorama bien servido.

Círculo de influencia, círculo de preocupación

Hay una herramienta muy útil para ganar efectividad en la resolución de nuestros problemas y para priorizar las acciones que emprendemos para conseguir lo que queremos conseguir. Se trata de diferenciar esas preocupaciones o problemas en función del grado de influencia que tenemos en la solución.

Cuando nos hablan de guerras, pueblos enfrentados o desastres naturales, tenemos la tendencia no poco lógica de ubicarlas en nuestro círculo de preocupación. Podemos influir – siempre se puede influir-, pero no mucho. Sin embargo, el agotamiento del agua y la generación desproporcionada de basura son dos problemas mundiales que no podemos cometer la temeridad de ubicarlos fuera de nuestro círculo de influencia.

Acciones coyunturales y compromisos estructurales

Evitar que la basura nos gane la partida en la ocupación del espacio para vivir, y que el agua nos dure más tiempo, son dos preocupaciones globales que dependen, sobre todo, de nosotros. Podemos comenzar con acciones muy simples, aunque enormemente beneficiosas si las hacemos todos a la vez, que son las coyunturales:

  1. No dejes correr el agua innecesariamente cuando friegas, te lavas los dientes o la cara, cuando te duchas o cuando enjuagas ropa que lavas a mano, por ejemplo. Sí, esto es lo de siempre.
  2. Si tienes que esperar por el agua caliente, aprovecha esa oportunidad para recogerla y usarla para otra cosa. Compra algún cubo más y prueba.
  3. No baldees con manguera pudiendo usar un cepillo, y ponte el chip de aprovechar toda el agua que puedas. El agua con el que lavamos la verdura, servirá para fregar; y esa agua que sale del aire acondicionado es agua destilada, perfecta para planchar o para ahorrar una descarga de la cisterna o para, con imaginación, lo que se te ocurra, todo menos dejarla correr por el suelo. No te la bebas, eso no, y si aprecias tus plantas, añádele algún fertilizante porque el agua destilada carece de nutrientes.
  4. Pon en casa un cubo de basura con tres huecos, además del de la orgánica. Separa al menos envases y plásticos, cristales, y papel y cartón. Hazlo bien y presta atención, porque hay veces que los envases vienen mezclados desgraciadamente. Y ante una duda, mejor al de orgánica. Por cierto que el papel de aluminio, eterna pregunta, debe ir al de envases.

Pero también podemos tomárnoslo mucho más en serio y abordar otras acciones un poco más estructurales aunque igual de simples.

  1. Revisa tu instalación de agua. Es fácil. Sólo tienes que cerrar la llave de paso de tu casa, apuntar la lectura de tu contador de agua y esperar dos o tres horas para ver si sigue corriendo. Las fugas de agua ocultas son como heridas sangrantes para el planeta y para tu bolsillo.
  2. No te acostumbres a un grifo que gotea o a una cisterna que pierde un hilillo de agua, porque es otra herida que sufren a la par el planeta y tu economía familiar. Arréglalo y si puedes, instala una cisterna con dos volúmenes de descarga.
  3. Premia con tu compra las marcas que se toman en serio el diseño y fabricación de los envases sin mezclar materiales y, siempre que puedas, reutilizables. Esto es mucho más efectivo de lo que parece, aunque necesita tiempo.
  4. Elige lavadoras y lavavajillas que hayan innovado con la mejora en el uso del agua. Ahorrarás a medio plazo.

Lo importante es abandonar las actitudes pasivas, implicarnos en la solución de los problemas globales cuando están en nuestro círculo de influencia y exigir soluciones cuando se alejan hacia nuestro círculo de preocupación. Esa es nuestra responsabilidad personal.

Y todo esto es replicable en las empresas, sobre todo en las que se toman en serio su papel como agentes del necesario cambio mundial. Eso sería Responsabilidad Social Corporativa, algo que tú también puedes impulsar exigiéndola y premiándola o no con tu compra.

Fíjate cuánto poder podemos llegar a tener a nada que nos pongamos de acuerdo y no vuelvas a preguntarte qué puedes hacer tú por el mundo.

¡Subscríbete por email y recibe más info sobre desarrollo rural!

GIRA Mujeres constituye una oportunidad para desarrollar el talento y las capacidades de trabajo de las mujeres a través de un programa de formación que contribuya a su avance profesional. En su primera edición, 4.643 mujeres de toda España han formado parte de este programa de capacitación, que ha finalizado con la presentación, por parte de las diez finalistas seleccionadas de sus ideas de negocio durante esta semana.

Como sabes AlmaNatura junto con Fundación Mujeres y Cruz Roja España han apoyado durante el último año que la propuesta llegue a aquellas mujeres interesadas en desarrollar una idea de negocio. Nuestro propósito es la reactivación rural y para ello el empleo es básico para conseguir revitalizar pueblos y zonas que sufren un importante desempleo. La actividad emprendedora de estas mujeres se convierte en una importante oportunidad para muchos pueblos, en concreto el último año hemos realizado 212 intervenciones en más de 200 localidades de diferentes regiones Españolas. Más de 2000 horas de formación que han generado un impacto del que te hablaremos en este mismo blog próximamente.

Foto: Impact HUB Madrid

De las 346 ideas presentadas, diez se han convertido en finalistas de esta primera edición, nueve de ellas pertenecientes a mujeres andaluzas, la mayoría pertenecientes a pueblos. Todas las finalistas están recibiendo 3 meses de formación específica para poner en marcha sus ideas y a continuación contarán con otros 3 meses de mentoría destinados a ayudarles a desarrollar las diferentes partes de su negocio. Además, aspiran a ser una de las tres ganadoras que obtendrán otros seis meses más de mentoría así como 3.000 euros de capital inicial para la puesta en marcha de su negocio. La decisión del jurado sobre los tres finalistas se conocerá el próximo 26 de septiembre en un acto que se celebrará en Madrid. Y ahora tengo el gusto de poder presentarte a mujeres valientes y comprometidas con su municipios:

  1. Beli Casillas - Micoactúa: Micoactúa fomenta el auto-cultivo de setas comestibles a través de un kit para el hogar y talleres educativos. Brindan todas las herramientas y conocimientos para que sus clientes produzcan y consuman setas de manera responsable.
  2. Berta Pérez – Aguaviento: Foodtruck de comida ecológica y vegana certificada. Con especial atención a las personas con alergias a los productos lácteos, al huevo o al gluten. Rompiendo barreras arquitectónicas para las personas discapacitadas. Utilizamos energías renovables con envases biodegradables. Cocina sin tóxicos durante todo el proceso, visibilizando a la figura de mujer cocinera.
  3. Inmaculada Sánchez – Gestión de apartamentos turísticos accesibles en Sevilla: Gestión de apartamentos turísticos en Sevilla, adaptados a personas con distintas discapacidades (física, psíquica y/o sensorial) y con asistencia para programar la estancia. Mediante conversaciones con los clientes buscamos soluciones para que el viaje sea lo más grato posible, orientando, gestionando y personalizando su experiencia. Su objetivo prevenir la frustración que provoca encontrar barreras en los momentos de ocio.
  4. Irene Barquin - En boca de todos: “En boca de todos” es una tienda de alimentación que fusiona lo tradicional con lo actual. Ofrecen productos de calidad, como el pan artesano de Alcalá de Guadaira (Sevilla), bocadillos saludables, legumbres, especias a granel, productos ecológicos y de alergias alimentarias. Su tienda es un lugar de relación, creando tres comunidades diferenciadas de clientes con intereses alimenticios comunes.
  5. Lorena Romero – Lorena Rom: Lorena Rom, es una marca de joyería que crea y fabrica productos personalizables y sostenibles mediante tecnologías de impresión 3D. Disfrutarás de joyas intercambiables adaptadas a cada momento y ocasión.
  6. Mari Cifuentes - Paketeriias.com: Es la conexión, con sede física, entre las empresas de mensajería que cubren la localidad de Cañada Rosal (Sevilla) y el cliente final. Ayudan, por un lado, a las empresas de reparto a minimizar gastos solucionando el problema de las entregas fallidas, y, por otro, le ofrecemos al cliente final un servicio personalizado y multicanal. Además, ayudan a conservar el medio ambiente, evitando una gran emisión de CO2 utilizando para el reparto bicicletas.
  7. Mercedes Rodríguez – Mercenatura: La aplicación de productos elaborados con huesos de aceitunas triturado, tanto en calor seco o frío intenso para ciertas patologías.
  8. Encarnación Martinez – Quelea: Complementos realizados con papel usado que transforman a través del reciclaje artístico de manera artesanal. Son diseños innovadores, que brindan exclusividad y originalidad, pero sin dejar de ser funcionales y de alta calidad. Buscan, y nos buscan, personas frescas, diferentes, transgresoras y seguras de sí mismas que, como Quelea, respetan y aman el mundo en el que viven, de manera consciente y empática.
  9. Rosalía Botella – ReciCor: ReciCor, es un emprendimiento que apunta a generar una cultura del reciclado a través de la recolección de aceite de viviendas y de empresas de hostelería para la creación de biodiesel y jabón.
  10. Vanessa Gutiérrez – Barequeo: Es un espacio gastronómico que lucha por convertirse en referente de la Cuenca Minera de Huelva buscando los mejores y más novedosos productos. Cuenta con una comunidad que interacciona y convive como una gran familia.

¡Subscríbete por email y recibe más info sobre desarrollo rural!

El acontecimiento más importante del mes de septiembre es sin duda el comienzo de un nuevo curso escolar. En el entorno rural las familias vivimos este momento con esperanzas renovadas pero también con cierto desasosiego. ¿Qué maestros o maestras tendremos este curso? ¿Cómo agruparán a los niños y niñas de distintas edades en una misma aula? ¿Qué nos depara el futuro inmediato si cada vez entran menos niños y niñas en el colegio del pueblo? ¿Hasta cuando podremos disfrutar de las muchas ventajas de tener una Escuela en nuestra localidad?

La Escuela, como espacio en el que se coordinan, mediante un conjunto de normas y comportamientos aprendidos, las primeras interferencias entre el mundo de la infancia y el mundo de los adultos, supone un núcleo vital en la comunidad rural, un verdadero nexo de unión con el resto del mundo, una puerta abierta de cuya continuidad depende, no sólo el bienestar de las familias, sino la existencia misma del pueblo a largo plazo.

Esta relación de dependencia se hace aún más evidente desde el momento en que la población rural es percibida, tanto desde fuera como desde dentro de este entorno, como una minoría. Aunque es un hecho que el descenso del número de personas que la integran trae consigo una pérdida de autonomía en muchos de estos antiguos colegios rurales: en la década de 1980, desde que diez años antes hubiera comenzado a escasear el alumnado a causa del éxodo a las ciudades, aparecen las primeras agrupaciones de colegios rurales en diferentes puntos de nuestra geografía. Hoy en día una misma Escuela Rural puede agrupar los colegios de varios municipios en función del número de alumnos, quedando centralizadas la dirección y organización en uno de los mismos. Una frase muy conocida en este ámbito, y que define la situación explícitamente, es:

“Se trata de colegios en los que los pasillos son las carreteras.”

Actualmente en España las escuelas rurales se agrupan bajo diversas denominaciones: Colegio Público Rural (CPR) en Andalucía, Zona Escolar Rural (ZER) en Cataluña, Colectivos de Escuelas Rurales (CCE) en Canarias y Colegio Rural Agrupado (CRA) en el resto de comunidades.

Características de la escuela rural

El desconocimiento o la falta de atención pueden provocar, en ciertos sectores de la población, una percepción de la vida rural y, por extensión, de sus colegios, como un fenómeno minoritario y aislado, con los inconvenientes que supuestamente conlleva esta situación. Como madre rural por decisión propia, soy consciente de que en nuestras manos queda tratar esas supuestas desventajas como cartas que siempre han jugado a nuestro favor pero, sobre todo, a favor de las niñas y los niños.

Lo primero que me llamó la atención de la Escuela Rural fue la agrupación del alumnado de distintas edades o cursos en las mismas aulas. Para aquellos que hemos vivido el colegio en las ciudades como una experiencia homogeneizadora, con clases de más de veinticinco niñas y niños de la misma edad, esta circunstancia, tan necesaria como natural, no puede sino sorprendernos. Recuerdo que, en aquellos días, solamente el hecho extraordinario de encontrarnos a nuestro lado a un alumno o a una alumna repetidora podía causarnos cierto estupor: en aquel escenario la presencia de aquel niño o niña mayor suponían una ruptura de la normalidad que, de alguna manera, había que aceptar. Entiendo ahora que la diversidad de edades se asienta en un tipo de educación circular que favorece la experimentación educativa y la innovación pedagógica para adaptarse a la realidad, tanto dentro como fuera de la Escuela.

Se trata de una experiencia integradora con resultados positivos en la mayoría de los casos, tanto en lo que respecta al trabajo del maestro como en el aprendizaje de los alumnos, como podemos leer en el artículo publicado en Verme, el pasado 9 de septiembre, por Inés Pérez, maestra rural en el pequeño pueblo salmantino de San Miguel de Valero, en la que la propia docente se refiere a la agrupación del alumnado como “un encuentro enriquecedor que te prepara para la vida y enseña a respetar el ritmo de los demás.”:

Otro rumor falso que arrastramos en los colegios rurales es el que se refiere a una supuesta baja calidad educativa, atribuida generalmente a colegios pequeños y con pocos medios. En los CPR de Andalucía las aulas se encuentran equipadas igual que en las unidades de los colegios urbanos, con nuevos recursos educativos como las pizarras digitales. Contamos, además, con profesores especialistas para las diversas materias educativas, tales como música, idiomas, educación física o pedagogía terapéutica. Ejemplo de calidad educativa lo encontramos en Castilla y León, una de las comunidades españolas con más centros educativos en el medio rural, y que mejor parado sale en el último informe PISA sobre educación, principalmente debido al trabajo de su equipo docente, como podemos ver en el documental “Camino a la Escuela” que comparto a continuación.

Unido al hecho del escaso número de habitantes en que se ubican muchos de los colegios rurales, no es infrecuente que esta pretendida inferioridad se contemple como algo asociado a su aislamiento. Hablamos, en realidad, de localidades pequeñas ubicadas en entornos que, la mayoría de las veces, podemos considerar privilegiados, ya que permiten a los niños un contacto más inmediato y cercano con la naturaleza.

Por supuesto, no todo son ventajas. Es cierto que aquí no disponemos de aula matinal, comedor o clases extraescolares integradas, lo que muchas veces obliga a las familias a colaborar y organizarse entre ellas para cuidar de los niños a la salida del colegio. También esta situación sirve para propiciar colaboraciones a la hora de crear espacios de juego donde los niños puedan estar atendidos fuera del cole o de sus casas. Sin duda, esta escasez de servicios complementarios se compensa con creces con la libertad de movimiento y la autonomía de los niños, que muchas veces pueden ir solos o en bicicleta al colegio.

En este entorno “idílico” nos enfrentamos ahora a la cuestión que pesa sobre la existencia y la continuidad de las Escuelas Rurales. Esto nos preocupa mucho, de manera directa, a las madres y los padres pero lo cierto es que atañe a toda la población. ¿Qué futuro le espera a un pueblo sin colegio? Hasta hoy ha funcionado esta fórmula de agrupación que permite a las familias escolarizar a nuestros hijos en nuestro propio municipio y evitar el desarraigo por parte de los niños respecto a su lugar de origen.

Conscientes de esta realidad, crecen las iniciativas de visibilización y puesta en valor de la Escuela rural por parte de la comunidad educativa. Sirva de ejemplo el primer Encuentro en Defensa de la Escuela Rural en Salamanca, celebrado este mismo año (2017).

O el Encuentro en Vera de de los Maestros Rurales de Almería, en el que han participado 100 profesionales procedentes de los 17 colegios rurales que hay en dicha provincia andaluza.

La escuela rural ayuda a fijar población

En AlmaNatura trabajamos por la fijación de la población rural y entendemos que la Escuela es un buen indicativo para calcular y valorar el avance de la despoblación. Reconocemos la importancia de poner en práctica iniciativas que han funcionado en otros lugares y que comprometan a la diversidad de grupos que conforman el entorno rural:

  1. A las familias, colaborando con la comunidad educativa, creando AMPA’s para mejorar día a día.
  2. A los ayuntamientos, estrechando su relación con las Escuelas y realizando un buen mantenimiento de los edificios que albergan a las mismas, esforzándose por mejorarlos y convertirlos en espacios vivos.
  3. A los vecinos y vecinas, aportando experiencias y compartiendo saberes en colaboración con los docentes que puedan integrarse en la transversalidad.
  4. A los gobiernos y las empresas, por razones éticas, sociales y económicas, como nos contaba mi compañero Luis en su post “Razones para invertir en educación rural”.

Si existe una institución que puede definir y diferenciar a un pueblo es quizás, por encima del hecho de poseer un ayuntamiento propio, una Escuela viva e integradora, con capacidad para involucrar a todos sus habitantes en un presente y un futuro compartido.

¡Subscríbete por email y recibe más info sobre desarrollo rural!

[Hay poco debate sobre el mundo futuro en el que nos gustaría vivir: es un mundo en el que todas las personas disfrutan de empleos de alta calidad con dignidad y propósito; seguras y cercanas que enriquecen a nuestras familias; y un ambiente sano para nosotros y los nietos de nuestros nietos.

Sin embargo, al igual que David frente a Goliat, también enfrentamos fuerzas que pueden ser mejorables: el poder abrumador de los mercados globales amorales de capital; instituciones en crisis; el aumento de la desigualdad, el nivel del mar, el descontento y la violencia, etc.].

Así comienza el artículo que nos habla sobre "The 2017 Best for the World Honorees" que con motivo de los premios "The best of the world 2017" otorga la ong B Lab a aquellas empresas certificadas B Corporation que cuentan con un 10% más de puntuación en las diferentes mediciones que el resto de empresas certificadasConcretamente este año 846 empresas (de 2255 empresas certificadas) que lideran el camino hacia una prosperidad compartida y duradera para todos. AlmaNatura se encuentra entre ellas, y estamos realmente contentos de todo lo que estamos consiguiendo. El año pasado ya fue nuestro primer reconocimiento, puedes leerlo aquí: "AlmaNatura se convierte en una de las mejores empresas para el mundo". Durante 2016 fuimos incluidos en la lista de las mejores empresas para el mundo que ejercían un impacto global (overall), este año 2017 además hemos sido incluidos en la lista de "Changemakers", mejores como agentes de cambio.

¿Cuales son las empresas españolas que han recibido alguna distinción como las mejores para el mundo?

A continuación comparto aquellas que han recibido la distinción, concretamente 8 de 40 empresas certificadas como B Corporation y sus puntuaciones públicas en el B Impact Assesment:

  1. Allegro234. Expertos en la construcción de marcas con conciencia. Crean valor social, medioambiental y económico para sus clientes mediante el desarrollo y revitalización de experiencias de marca familiares y significativas. 82 puntos.
  2. AlmaNatura. Su propósito es la Fijación de Población Rural a través de alianzas público-privadas para empoderar a las personas de territorios rurales vulnerables en España. 128 puntos.
  3. Cuento de Luz. Publican historias para ayudar a cuidar nuestro planeta, respetar las diferencias, eliminar las fronteras y promover la paz y además incorporando los principios de sostenibilidad a través de la eco-publicación. 129 puntos.
  4. EM Projectes Didàctics. Desarrollan recursos digitales para estimular a niños y jóvenes de cualquier entorno social y cultural en sus procesos de aprendizaje. 83 puntos.
  5. Flyhighme. Su objetivo es el de reducir el paro juvenil a través de una plataforma web que evalúa a los universitarios o recién graduados que quieren entrar en el mundo laboral, y a las empresas a encontrar el candidato ideal. 82 puntos.
  6. IWOPI. Gracias a los Km de tu actividad física o deporte favorito en iWOPI los convierten en donaciones solidarias cambiando la vida de personas que precisan de la solidaridad de todos. 93 puntos.
  7. Roots for Sustainability. Especializados en proyectos y organizaciones de medición del impacto social, desarrollo empresarial inclusivo y la creación de programas de innovación social. 105 puntos.
  8. Worldcoo. Unen empresas comprometidas con Ong para financiar proyectos de alto impacto social llegando a financia 134 impactos desde el inicio de su actividad y con más de 100000 beneficiarios directos. 112 puntos.

Descubre el resto de las mejores empresas para el mundo y sus impactos.

Las empresas B Corporation están demostrando que otra forma de entender los negocios es posible, donde el beneficio compartido sea la clave y por desgracia la diferencia de muchas otras que tomaron otro rumbo para hacer negocios, menos sostenible, contaminante y en prejuicio de las comunidades en las que desarrollan su actividad.

¡Subscríbete por email y recibe más info sobre empresas B Corp!

 

Hace ya unos meses, os hablé brevemente de feminismo y las aportaciones que, este movimiento, puede traer al mundo rural; y también mis compañeros y compañeras de AlmaNatura han escrito mucho sobre economía, especialmente aquellas tendencias más disruptivas del sistema en el que vivimos, como por ejemplo la circular, la social o la colaborativa. Hoy me atrevo a añadir unas pinceladas básicas de una corriente más, en la que aúno ambos temas: economía feminista.

Un estudio realizado el año pasado a nivel mundial, reflejaba lo que todos nos imaginábamos: las mujeres trabajan más horas que los hombres. En cambio, en dicho estudio se han contabilizado también las horas de trabajo doméstico y no remunerado, por lo que nos encontramos con que, a pesar de trabajar más tiempo (algo más de un mes más por año trabajado que un hombre), su participación en el mercado laboral es menor e ingresan retribuciones inferiores a las de sus compañeros. El modelo económico en el que vivimos, no tiene en cuenta las actividades que se realizan fuera del mercado, como por ejemplo la crianza de los menores de la familia, el cuidado de las personas dependientes, o el mantenimiento del hogar familiar; actividades tradicionalmente enmarcadas dentro del llamado trabajo reproductivo.

Además, el crecimiento económico supone ser la única meta del modelo actual, midiéndose ésta tan sólo por indicadores como el PIB, que sólo expresa el valor monetario de la producción del país, dejando de lado no sólo parte de la economía sumergida, sino también el impacto y el efecto que la producción ha realizado en el país.

¿Qué es la economía feminista?

Con el objetivo de dar una vuelta de tuerca a las dos características señaladas anteriormente, nace la economía feminista. Se trata de una corriente crítica del modelo hegemónico actual. Sus pilares básicos son: por un lado otorgar importancia a los hogares y al trabajo reproductivo, donde también se producen bienes y servicios pero que no son remunerados o susceptibles de valoración económica; y por otro lado, busca y ofrece alternativas de indicadores de bienestar diferentes al PIB.

Los hogares, son también lugares en los que se producen bienes y servicios, trabajos domésticos y de cuidados que son esenciales para la población, pero a su vez se encuentran siempre en un segundo plano. El mismo plano en el que se encuentran precisamente las principales productoras de estos trabajos, las mujeres. Nos encontramos así con que, debido a la reproducción de los roles de género tradicionales que hace que naturalicemos que son las mujeres las encargadas de todo lo relativo a la crianza y reproducción humana, éstas se encuentren en un estrato secundario, pues, en el sistema que rige el funcionamiento de la sociedad actual, toda actividad que no tenga contrapartida económica, pierde automáticamente su valor, por muy necesaria que sea para el sostenimiento de la vida.

Hace poco me encontré con un libro muy interesante y necesario para dar los primeros pasos en el tema de la economía feminista, “¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?” de Katrine Marçal; el cual recomiendo encarecidamente si tenéis interés en el tema. En él nos cuenta de manera crítica cómo ha sido la historia de la economía, principalmente de la capitalista, incidiendo principalmente en el olvido que esta ha tenido sobre las mujeres y el trabajo reproductivo.

Y es que, como bien se describe en el libro mencionado, y que es el quid de la cuestión, Adam Smith (al igual que todas y cada una de las personas), se pudo dedicar a su trabajo y pudo desarrollar su teoría económica, porque había alguien detrás que estaba realizando otro trabajo, no remunerado, pero sin el cual lo que él hacía, no podría llevarlo a cabo. Naturalmente, era una mujer la que estaba detrás de ello, su madre en este caso. Esta situación se repite día tras día, con todas y cada una de las personas que vivimos en el mundo, podemos hacer lo que hacemos, porque tenemos alguien detrás que se encarga de nuestros cuidados o se ha encargado de los mismos durante gran parte de nuestra vida.

La importancia de incluir la perspectiva de género en el desarrollo rural

¿Y por qué se me ocurre ahora hablaros de economía feminista? Por una simple razón: si no incluimos la perspectiva de género y los trabajos productivos en el centro del desarrollo, estaremos dando palos de ciego en cualquier acción que busque la igualdad y el empoderamiento de las mujeres.

Todas las personas que nos seguís, sabréis que uno de los proyectos que llevamos a cabo es GIRA Mujeres de Coca-Cola, que busca el empoderamiento e impulso de la mujer rural a través del emprendimiento, y que comenzamos ya mismo con una nueva edición. Particularmente, como uno de los Gestores del Proyecto, me suelo encontrar con un gran hándicap a la hora de buscar participación: las mujeres, a pesar de que su tasa de paro sea muy superior a la de los hombres, disponen de menos tiempo libre. Esto implica que el tiempo que dedican a ellas mismas, a su formación e incluso a la consecución de sus metas, sea siempre mucho más limitado por estar ocupado en su práctica totalidad por las tareas reproductivas y de cuidados. E incluso, si nos centramos más en la mujer rural y más particularmente las que su familia se dedica al campo, veremos como hay épocas en las que también será considerada una ayuda, como por ejemplo durante la recolección, pero difícilmente tendrán ningún tipo de contraprestación económica tampoco por ese servicio.

Con ello llegamos a un círculo vicioso del que es muy difícil salir: la mujer se encarga del trabajo reproductivo que no es remunerado, limitándose así su empleabilidad, lo que conlleva el tener dependencia económica, o lo que es lo mismo, restarle libertad. Esta situación además, termina siempre por reproducirse una y otra vez, alimentando día tras día el estereotipo de género que termina atando a la mujer de nuevo al hogar.

Conclusiones sobre economía feminista

El empoderamiento de la mujer para llegar por fin a una sociedad realmente igualitaria, ha de pasar obligatoriamente por la reestructuración del modelo económico en el que estamos inmersos, que ponga la sostenibilidad de la vida en el centro, no sólo en el sentido de las tareas reproductivas, sino en que debemos pensar qué vidas queremos y qué nivel de bienestar conseguimos (para adentrarnos un poco más en la idea de la sostenibilidad de la vida, recomiendo leer a Amaia Pérez Orozco), que tenga una perspectiva de género, y que se mida más a nivel de bienestar y satisfacción de la población, que por parámetros monetarios. Abrazando un poco más el feminismo y, en este caso, sus corrientes económicas, conseguiremos acercarnos a esa sociedad soñada.

¡Subscríbete por email y recibe más info sobre desarrollo rural!

En la última década, hemos estado viviendo una gran vorágine de cambios y situaciones que parece que cada vez cuesta más asimilar: crisis económica a escala mundial, revolución tecnológica, nuevo éxodo rural, grandes movimientos migratorios… Los pueblos y los territorios rurales, se convierten además en las zonas con mayor vulnerabilidad ante estas situaciones, sobre todo debido a la realidad geográfica, socioeconómica y demográfica de las mismas, pero hay algo que puede ayudarnos a adaptarnos a ellas e incluso poder sacar algún rédito positivo de las mismas: la resiliencia.

La resiliencia, es una capacidad humana de adaptación o superación de circunstancias traumáticas o adversas. Si queremos explicarlo más metafóricamente, podemos imaginarnos una típica pelota antiestrés: podemos aplastarla, estrujarla, estirarla y hacer con ella todo lo que nos venga en gana, pero al final, siempre volverá a su estado original. La resiliencia es precisamente esa capacidad, el poder volver siempre a ser lo que fuimos, o adaptarnos a las realidades más hostiles con las que nos encontramos a lo largo en nuestro camino, permitiéndonos así a continuarlo con mayor seguridad y fortaleza.

Pero también podemos trabajar la resiliencia a un nivel colectivo y comunitario, de hecho, es una buena fórmula de mantener la supervivencia de nuestros pueblos, siendo capaces de enfrentarnos a los problemas que se nos presentan e intentando mantener siempre nuestra esencia.

Y entonces, ¿qué le sucede a un pueblo no resiliente? Pues que no será capaz de mitigar los efectos que los cambios nombrados anteriormente provocan, como pueden ser: la reducción de población y el envejecimiento de la misma, el aumento del desempleo, el aumento de la desigualdad, la pérdida de servicios públicos básicos y, sobre todo, y más grave si cabe, la desaparición del mismo.

En aras de evitar la aparición de dichos efectos, administraciones, población, empresas y demás entidades y agentes sociales, debemos trabajar codo con codo para conseguir pueblos resilientes, que sean capaces de adaptarse y sobrevivir con dignidad.

¿Cómo hacer de nuestros pueblos lugares resilientes?

En AlmaNatura, tenemos un largo recorrido de trabajo poniendo en valor lo rural y los pueblos, y todas las acciones y proyectos que llevamos a cabo, ayudan a mejorar esta capacidad allí donde intervenimos. Y hoy, intentaremos dar algunas ideas de acciones que podemos llevar a cabo para ello:

  1. Formación y reciclaje de empleados públicos y de la administración: Si hay personas que van a hacer que el pueblo funcione, son aquellas que trabajan en la administración del mismo. Pero nos encontramos con que, la mayoría de las veces se dan exactamente las mismas respuestas que se llevan dando siempre, a pesar de que las preguntas o, mejor dicho, las necesidades de la población, son totalmente diferentes. Precisamente, en esta medida, tenemos dilatada experiencia, como por ejemplo, el proyecto realizado hace unos meses junto con el Instituto Aragonés de la Juventud, quien nos solicitaba formación para los técnicos, técnicas y dinamizadores de los pueblos, buscando así mejorar la comunicación con los jóvenes del lugar y, por ende, el servicio ofrecido.
  2. Promoción de políticas, iniciativas y estrategias públicas adaptadas a las necesidades de la población: Aunque suele ser muy difícil precisamente lidiar con los cambios y las nuevas necesidades que se van creando, es muy necesario que la puesta en marcha de planes y proyectos den respuesta a las mismas. Como decía en el punto anterior, no sirve de mucho sacar adelante un programa desfasado, que no cubra ningún tipo de necesidad actual simplemente porque “se ha estado haciendo siempre”. Hace un par de años, realizamos en colaboración con el GDR “Sierra de Aracena y Picos de Aroche”, un estudio de nuevos yacimientos de empleo, en el que dábamos voz a todos los colectivos implicados en el desarrollo de la comarca, detectando así sus necesidades más acuciantes con vista a realizar después acciones concretas y realmente útiles en la zona.
  3. Generación de sinergias, puntos de encuentro y redes de trabajo: Si cada persona va buscando su propio interés, sin preocuparse por el resto de personas de su comunidad, difícilmente conseguiremos tener un pueblo cohesionado y aunado por el bien del mismo. Es vital para obtener una sociedad rural más resiliente que se creen espacios donde compartir, construir y crecer juntos, donde todos y todas pongan su granito de arena. Precisamente en AlmaNatura llevamos a cabo multitud de proyectos que, entre sus numerosos fines, siempre busca la generación de sinergias y redes, como por ejemplo el Proyecto GIRA Mujeres, donde, ponemos en contacto y conectamos a las mujeres empresarias de un mismo pueblo o zona, generándose además mayor riqueza en el lugar. Además, este otoño comenzará a funcionar también nuestro Espacio AlmaNatura, un lugar de encuentro para las personas de la comarca interesadas por el desarrollo rural.
  4. Aumento de las iniciativas de agentes sociales y fortalecimiento de las ya existentes: La población general tiene que ser también protagonista del funcionamiento del pueblo, y puede aportar mucho a esa adaptación a las nuevas situaciones que venimos hablando. El apoyo administrativo a estas iniciativas es vital para que se puedan llevar a cabo, apoyo tanto a nivel logístico, como económico y de recursos necesarios, pues es de lo que más necesitadas suelen estar las asociaciones y otras entidades de estas características. Apostar por el asociacionismo en los pueblos es apostar por la variedad, por las oportunidades y por la cohesión de la población.
  5. Dotación de mayor protagonismo a la juventud y la infancia de la localidad: En la mayoría de mis post, he reiterado hasta la saciedad la importancia que tiene para un pueblo que jóvenes, niños y niñas se sientan protagonistas de lo que sucede en el mismo. Cuanto más joven es una persona, más adaptabilidad al cambio tiene y mayor capacidad de aprendizaje, por lo que es vital para la supervivencia de los pueblos, que las personas más jóvenes sean escuchadas y tomadas como referentes en las cuestiones que conciernen a toda la población. Además, con un buen apoyo, sus intervenciones serán siempre multiplicadoras, incitando a las generaciones siguientes a seguir sus pasos, manteniendo con vida el lugar en el que viven.

Aunque parece no ser fácil trabajar la resiliencia de los pueblos, con algunas ideas clave y con muchas ganas, podemos hacer que las zonas rurales sean capaces de adaptarse a las nuevas realidades a las que han de enfrentarse, reduciendo su vulnerabilidad y, sobre todo, asegurando su supervivencia.

¡Subscríbete por email y recibe más info sobre desarrollo rural!

 

Ya está aquí septiembre y con el los pueblos quedan solos. Acabo de volver de la tienda, un pequeño supermercado que como su propio dueño me decía no hace mucho, más que un negocio somos un servicio público. Y es que hace un par de semanas el pueblo era todo un hervidero de personas que se reencontraban con sus seres queridos durante las fiestas estivales. Ahora en el pequeño supermercado sólo coincidí con una señora de 87 años, a la que la dependienta debe ayudar con los euros.

Septiembre ha llegado. Viene cargado de un tiempo más calmado mientras todos huyen a la ciudad, es normal, aquí no hay trabajo y un día tuvieron que emigrar para no volver. El pueblo parece que se ha convertido en un parque de atracciones, donde en temporada alta los pases se agotan y en temporada baja casi tienen que cerrar. Cada año se repite la misma historia, pero ¿Es viable mantener cerrados los pueblos durante el año para que sólo durante 15 días sean utilizados para el ocio y el descanso? ¿Tiene sentido lo que está ocurriendo? Yo diría que si (con ironía), porque si no los esfuerzos estarían puestos en que esto no siga pasando.

Los Ayuntamientos se ven obligados a satisfacer las demandas de los visitantes: piscina, actividades culturales, exposiciones, ampliación de horarios de servicios al ciudadano, etc. la excusa es fácil, hay más personas, y la demanda exige de más atención y esfuerzo por el consistorio. Desde mi perspectiva y bajo el propósito de ayudar a la fijación de población rural esto forma parte del método de miles de Ayuntamientos para que finalmente los pueblos acaben desapareciendo.

Ideas para dejar de convertir el pueblo en un parque de atracciones

Si no contamos con servicios a lo largo de todo el año, las pocas personas residentes acabaran abandonando. Y para ello debemos prestar atención a sus demandas. ¿Ampliamos la oferta cultural a lo largo del año ahorrando en el presupuesto de fiestas? ¿Y si contamos a los jóvenes que están a punto de ir a la Universidad las oportunidades que le brinda su pueblo para emprender? Tendrán otra puerta abierta cuando terminen su formación universitaria. ¿Y si trabajamos la concienciación del vecindario a que cuando consumen local ayudan a todo el pueblo?

Algunos concejales/as me dicen que es fácil cuando se mira desde la barrera, pero lo que es difícil realmente es no hacer nada de lo que cuento y pretender que el pueblo no siga perdiendo habitantes y servicios año tras año. Mirarse el ombligo, "aguantar" la legislatura y pensar que todo lo que se hace está bien hecho es el primer síntoma de que el municipio va a seguir la linea descendente.

Y es que un pueblo no es un parque temático, no es un lugar sólo de ocio, no hasta donde que yo conozco. Si bien es verdad que cada día veo más parques temáticos diseminados por toda la geografía española, pareciese que es la última oportunidad de que el pueblo siga vivo, aunque sólo sea por 15 días al año. Se conforman, nos conformamos. Ahora es septiembre, los Ayuntamientos relajan sus actividades socioculturales, el verano ha sido duro.

¿Que hacemos desde AlmaNatura?

Lo primero de todo, denunciar esta situación, no conformarnos con ser parte del atrezzo de este parque de atracciones y crear vida cuando no hay fiestas. Para ello a partir de octubre de 2017 vamos a comenzar con un proyecto piloto autogestionado y financiado con fondos propios para evaluar como un grupo de personas implicadas por la falta de actividad pueden devolver vida y oportunidades al municipio. El proyecto del que os hablo fue citado en el anterior post: "AlmaNatura, espacio de trabajo colaborativo" y sin tener la solución maestra al problema de la inactividad rural, vamos a testar con diferentes propuestas que ofrezcan soluciones en el corto-medio plazo.

Conclusiones

Con este post no he querido decir que no sean importantes las jornadas, fiestas y eventos culturales para la dinamización del municipio. El turismo y los visitantes forman parte del desarrollo socioeconómico anual de cada pueblo. Lo que no me parece justo es invertir grandes sumas de dinero durante 15 días mientras los 350 días restantes, los que realmente vivimos en el pueblo, sobrevivimos a duras penas con un servicio de internet de mala calidad y una importante disminución de servicios socioculturales. Dependemos de nuestro talento y esfuerzo por mantener los pueblos vivos y no sólo gracias a 15 días estacionales durante el año. Queda vida en los pueblos, personas que aman la poesía, el dibujo o el futbol. Tenemos derecho a una vida plena donde no haya que desplazarse 100 km para encontrar un producto cultural de calidad. Ser menos personas no implica prestar menos atención, al contrario, deberíamos tener una mejor calidad de todos los servicios públicos para que esta forma de vida perdure por años de forma sostenible. Al fin y al cabo somos ese reducto de valores, calidad en los alimentos y vida no consumista tan necesaria en los años que estamos viviendo.

¡Subscríbete por email y recibe más info sobre desarrollo rural!

¿Qué es Espacio AlmaNatura?

Se trata de un laboratorio de innovación rural donde los cuidados, la revalorización de la vida rural y el emprendimiento social se dan cita. Un lugar inspirador para provocar creatividad e innovación no sólo como posibilidad, si no como deseo para el desarrollo y avance de la sociedad rural. Un lugar donde pasan cosas interesantes para los que habitan en la comarca donde se ubica y para los que quieren reencontrarse con su propósito vital y profesional, dejando la ciudad durante unos días. Un espacio que te permite fortalecer las relaciones dentro de tu empresa u organización y hacer frente a tus retos profesionales.

¿Cuál es su objetivo?

La idea es "romper con el aislamiento de personas y profesionales del mundo rural" debido a que más del 80 % de la población ya viven en grandes ciudades y sólo un 20 % diseminados en pequeños núcleos aislados, la mayoría con menos de 1000 habitantes. Este modelo de espacio pretende precisamente romper con el aislamiento generando comunidades rurales más activas, transformadoras y felices. No sólo empoderando a la ciudadanía local/comarcal si no atrayendo talento al espacio para provocar sinergias que enriquezcan las conversaciones rural-urbano.

¿Donde está Espacio AlmaNatura?

Nos encontramos en la localidad de Arroyomolinos de León, en el norte de la provincia de Huelva, dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Un rincón de la España rural, reserva de la biosfera, con los indices de contaminación más bajos de Andalucía. Desde aquí puedes disfrutar de una extensa red de senderos, disfrutar de la bicicleta de montaña o hacer parapente cerca del pico mas alto de Huelva (Los Bonales con 1055 metros de altitud, techo de Huelva).

¡Reserva tu plaza en nuestro espacio!

Déjate seducir por una semana de inmersión rural donde te facilitamos todas las comodidades para que tu estancia sea tan auténtica como el pueblo en el que nos ubicamos. Un lugar inspirador para trabajar o celebrar eventos que te permitirá salir de tu rutina laboral junto a tu equipo de la mano de la primera empresa certificada B Corporation en España y una de las mejores empresas para el mundo según B Lab.

linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram