Formación profesional en el ámbito rural

Formacion Profesional en el medio rural

La FP como herramienta de empoderamiento juvenil rural para la reactivación de nuestras comarcas.

Aunque aún no hemos encontrado la fórmula completa de la solución a la despoblación rural, si tenemos claros cuáles son algunos de los ingredientes más importantes de esa fórmula: por un lado los y las jóvenes rurales, por otro la educación más adaptada a las necesidades reales de este entorno y, por supuesto, el empleo. Teniendo en cuenta que este último ingrediente es básico para el desarrollo de cualquier comunidad, se hace más patente la necesidad de cambiar la forma en la que lo percibimos, y que tanto las personas jóvenes como la educación tienen mucho que ver con él.

Revisando un poco nuestra propia hemeroteca, he detectado que casi cada vez que hablamos del binomio jóvenes-ruralidad en nuestro blog, siempre terminamos cometiendo el mismo error: hacemos referencia a lo importante que es salir del pueblo para volver a él con la mochila llena. Entendemos por supuesto que, estudiar una carrera, ir a la universidad, y conocer la vida en la ciudad, puede enriquecer mucho el desarrollo personal y aporta grandes enseñanzas para la realización de las personas pero, ¿qué pasa con los y las jóvenes que deciden quedarse? Quizá para estas personas, la Formación Profesional sea una de las mejores opciones para desarrollar una carrera profesional mucho más práctica y más adaptada no solo a sus gustos, sino también al entorno que les rodea.

A finales del pasado año iniciamos uno de los proyectos más enriquecedores en los que nos hemos visto inmersos, un proyecto que pone el foco en el empleo, la educación y las personas jóvenes del rural, mientras que a su vez conseguimos dar soluciones de forma transversal a otros problemas sociales y ambientales del territorio. Hablo de GIRA Jóvenes “Impulsa el Cambio”, una iniciativa de Coca Cola que busca capacitar personal y profesionalmente a jóvenes estudiantes de Formación Profesional, en el que le damos a conocer el nuevo mercado laboral mientras se convierten en agentes de cambio transformadores de la realidad de su entorno.

Precisamente que apostemos en este proyecto por la Formación Profesional no es casualidad. Según la proyección del trabajo futuro en España, para 2030, el 65% del empleo que se creará, estará destinado principalmente a profesionales con cualificaciones medias (Formación Profesional de grado medio), mientras que el 35% será para Formación Profesional de grado superior y las personas con estudios universitarios. Aún a 10 años de esta realidad, nos encontramos además con un problema, y es que el nivel de escolarización en los estudios medios, está muy por debajo de la media europea, encontrándonos entonces con dos posibles escenarios: la ausencia de profesionales que cubran los puestos, o el fenómeno de la sobrecualificación, teniendo que cubrir esos futuros empleos personas que tengan en su haber titulaciones superiores.

Además de las oportunidades laborales que la Formación Profesional va a brindar a los y las jóvenes del futuro, también abre una puerta a la situación del rural. Gran parte de las profesiones que se estudian a través de estos itinerarios, están íntimamente relacionadas con los oficios más tradicionales y la realidad que viven los pueblos, como pueden ser las especialidades agrarias, de energía, de industrias alimentarias o extractivas, medioambientales e incluso las de artesanía. Estudios de este tipo permiten la pervivencia de la tradición y sus oficios, a la vez que mantienen la cultura y la vida de los pueblos. Los y las jóvenes rurales son depositarios del conocimiento y técnicas de esas tradiciones, pero, muchas veces, pierden el interés en dichos oficios por el estado de decadencia, falta de viabilidad económica o dureza de los mismos. Sin embargo, una formación práctica y actualizada de manos de una generación más formada, podría dar un vuelco a los modelos de negocio familiares o incluso iniciar proyectos nuevos, más sostenibles tanto en un aspecto medioambiental como financiero.

Esta es sólo una de las razones por las que el tándem Formación Profesional y ruralidad, tiene que comenzar a adquirir más peso en la agenda política y educativa, pero, ¿qué más se pueden aportar la una a la otra?

  • Estudiar sin necesidad de abandonar el pueblo: Mientras que las universidades se encuentran principalmente en las grandes ciudades, la F.P. es un itinerario formativo mucho más cercano, con presencia por lo general en todas las comarcas rurales españolas, por lo que los y las jóvenes pueden desarrollar una profesión sin tener que marcharse de su municipio.
  • Mayor cercanía a la realidad: La F.P. ofrece un itinerario formativo mucho más práctico, más pegado al terreno y a las necesidades del entorno. Añadiendo ahora además la F.P. Dual (itinerario en el que se comparte la enseñanza entre el centro educativo y el propio centro de trabajo), el profesional de F.P. sale mucho más preparado para enfrentarse al mundo laboral y adaptarse a él.
  • Menor precio, más accesible a todas las personas: Si por algo se caracteriza el rural español desgraciadamente es el nivel de renta mucho menor que en la ciudad. Esto hace que los y las jóvenes rurales tengan menos posibilidades de estudiar carreras universitarias que pueden llegar a tener precios de matrícula y gastos desorbitados. La F.P. se caracteriza por su gratuidad en los centros públicos, haciéndose accesible a todas las personas.
  • Especialización: La formación tendrá más valor si se encuentra donde el conocimiento esté. No me refiero al conocimiento formal solo, sino también al material, al tradicional. Podemos considerar la F.P. como una herramienta de creación, conservación o ampliación de gremios, industrias o clusters que son eminentemente de tradición rural, y podrían diferenciar este entorno y explotar una infinidad de oportunidades aún sin explorar de nuestras localidades. Por ejemplo, el sector de la cerámica tradicional en un pueblo como La Rambla, Córdoba, está teniendo un auge importante por la aparición de negocios jóvenes como Bowtery, e incluso llegando a la Semana de la Moda de París, demostrando que, hasta el oficio más tradicional, puede ser rompedor mientras se mantiene como recurso de desarrollo en los pueblos.

La Formación Profesional está tardando en tomar el lugar que se merece en nuestro país, y aunque poco a poco se está otorgando valor a este itinerario, aún queda un largo camino que recorrer. Es necesario trabajar más aún las posibilidades que la F.P. puede dar al mercado laboral y, más concretamente, a los pueblos.

Una F.P. con mayor apoyo, que consiga adaptarse a las necesidades de los entornos rurales y aporte las soluciones que se merecen, conseguirá generaciones de profesionales preparados para enfrentarse a los problemas presentes y prevenir los que vengan en el futuro. Además, ayudará a evaluar las opciones reales de empleo y desarrollo de las comarcas rurales al detectar las necesidades no cubiertas de las mismas e incluso crear proyectos que pongan en valor nuestros pueblos.


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  1. Aunque muchos hablan de ‘la burbuja de las nuevas profesiones del agro‘, la economía y el desarrollo digital hacen que emerjan nuevas empresas. Estas crean necesidades nunca vistas en el campo y potencian perfiles tecnológicos que ya existen. Y aquí viene lo bueno. También, generan actividades inéditas que nos abren camino hacia nuevas oportunidades laborales.

    1. Hola Mariano, muchas gracias por leernos.
      Estoy totalmente de acuerdo contigo, ya en la primera revolución industrial con la automatización de las fábricas hubo una alarma por la “pérdida” de empleos que generó, pero lo que hizo fue cambiar la forma del empleo, y estoy seguro que el avance tecnológico va a ayudarnos a avanzar incluso en los oficios más tradicionales que encontramos en el campo.
      Aún quedará mucho por avanzar, pero me atrevería a decir que la era digital tiene mucho que aportar para mantener, e incluso mejorar, las profesiones del agro, facilitando y agilizando los procesos tan sacrificados y duros que por lo general se encuentran en este sector.
      Muchas gracias por tu aportación, seguro nos abrirá a nuevas ideas sobre las que escribir.

    1. Muchas gracias “Agrónomo”! Es todo un placer saber que nos leen tantas personas y que gusta lo que hacemos. Te animo a seguirnos para continuar leyendo post interesantes.
      Un saludo.

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