Becas Changemakers, jóvenes que cambian el mundo

Grupo de GIRA Jóvenes

GIRA Jóvenes apoya la creación de proyectos sociales de algunas de sus participantes a través de la Beca Changemakers.

En una época en la que las personas jóvenes están en el punto de mira, se les intenta responsabilizar de todos los males de este mundo, en AlmaNatura nos atrevemos a tirar por tierra esas acusaciones y apostar por los y las jóvenes. Si hay una máxima que tenemos grabada a fuego (además de que el rural es un entorno lleno de oportunidades), es que las personas jóvenes tienen en su poder la llave del cambio, de la mejora de su entorno, de hacer posible un mundo más verde y más social.

Hace ya unos años nos atrevíamos a asegurar que las personas jóvenes eran el futuro de los pueblos. En innumerables ocasiones yo mismo he invitado a los y las jóvenes a salir del pueblo, formarse y llenar su mochila, para volver con ella llena, con una visión fresca y nueva para aprovechar las oportunidades que su entorno les ofrezca. Echando la vista atrás, me doy cuenta de cuán equivocado estaba excluyendo a todas esas personas jóvenes que decidían por motu proprio quedarse en el pueblo, estudiar en él y crear sus propias oportunidades.

Durante el último año y pico hemos tenido el placer de dar forma y poner en marcha ‘Impulsa el Cambio’, un itinerario del proyecto GIRA Jóvenes de CocaCola que nos ha permitido impulsar la empleabilidad de jóvenes rurales, ofrecerles un espacio de aprendizaje donde entrenen y potencien sus habilidades y competencias personales y profesionales y, sobre todo, convertirles en agentes de cambio de su entorno. Gracias a esta experiencia hemos sido muy conscientes de que los jóvenes, claro que pueden construir el futuro pero, sobre todo, ya forman parte del presente de los pueblos.

Ahora que la pandemia agudiza la acusación a los y las jóvenes como irresponsables, fomentando el mantenimiento de este tópico, aprovechamos GIRA Jóvenes para demostrar que también hay jóvenes que lideran grandes iniciativas que abogan por impulsar su entorno y ayudar a las personas que más lo necesitan.

Más de 330 jóvenes rurales han pasado por la formación de ‘Impulsa el Cambio’ llevada a cabo en diez centros educativos de Formación Profesional en su primera edición. Pero hoy venimos a hablar de una pequeña muestra de todas estas personas jóvenes, de cuatro de las ganadoras de la Beca Changemakers, verdaderas agentes de cambio que están ahora mismo haciendo realidad proyectos sociales en sus municipios en colaboración con diferentes entidades sociales locales.

Las Becas Changemakers suponen un reconocimiento a aquellas participantes de ‘Impulsa el Cambio’ más implicadas y comprometidas con su entorno. Cada una de las ganadoras de la beca dispone de 1.000 euros para desempeñar un proyecto social en colaboración con una entidad ambiental o social de su pueblo, mientras son tutorizadas por una mentora de GIRA Jóvenes. El fin de la beca no es más que seguir mejorando sus habilidades y competencias para sus vidas, pero con una metodología basada en “aprender haciendo” en la que se forman poniendo en práctica esos conocimientos, aumentando además su capacidad de autoliderazgo.

¿Quiénes son las ganadoras y sus proyectos?

Macarena Corchado:

Maca es una chica natural de Encinasola, un pueblo de Huelva de poco más de 1.300 habitantes, que estudia el Grado Superior de Integración Social en otro pueblo de Sevilla. Para ella, trabajar con otros jóvenes es lo que más le inspira en el mundo. Sobre todo, apoyar a personas que han tenido menos oportunidades en la vida. Por ello ha decidido aliarse con la Asociación Entre Amigos para poner en marcha un proyecto de sensibilización intercultural en una zona de alta exclusión social, ayudando a jóvenes inmigrantes y/o en situación de vulnerabilidad social. Así, a través de una serie de talleres en los centros educativos de la zona, busca desarrollar las habilidades sociales de jóvenes y ayudarles a adquirir conductas prosociales, mientras pone en valor la riqueza cultural del entorno.

Irene Juidías:

Irene, una joven de La Puebla de Sancho Pérez, un pequeño pueblo de Badajoz, es estudiante del Grado Superior en Educación Infantil en un instituto de Zafra, municipio a pocos kilómetros de su casa. Además de la infancia en general, siempre ha mostrado gran interés en aquellos niños y niñas que presentan desde temprana edad, algunas dificultades de aprendizaje. Gracias a la colaboración que está realizando con la asociación Plena Inclusión de Villafranca de los Barros, Irene está creando materiales y recursos adaptados a la atención temprana de niños y niñas con necesidades especiales, recursos que además llegarán a padres y madres de estos niños para mejorar así su calidad de vida.

Nerea Nuñez:

Nerea es de Almendral, un pueblo de la provincia de Badajoz, y estudia el Grado Medio en Actividades Comerciales en Jerez de los Caballeros, también de Badajoz, municipio muy cercano al suyo. Desde que comenzó su andadura en GIRA Jóvenes, tiene claro que su propósito en la vida es ayudar a los demás, por eso se ha aliado con la Asociación Euexia Rural, para apoyarles en la visibilización y conocimiento de la propia entidad y su labor, con el objetivo de que toda la población del entorno sea consciente del valor de la entidad para conseguir más asociados y colaboradores. Al tratarse de una entidad de apoyo a personas con discapacidad, quiere aprovechar para remover conciencias y ayudar a la sociedad a ponerse en la piel de estas personas, para que las entiendan y empaticen con ellas.

María Ángel:

María, de la provincia de Huelva, concretamente del municipio de Beas, estudia el Grado Medio de Atención a Personas en Situación de Dependencia en Valverde del Camino. Desde hace mucho tiempo tiene clara su vocación, trabajar con personas dependientes para hacer lo posible por mejorar su calidad de vida. Por ello, se ha unido a la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Valverde del Camino, para dar a luz a un proyecto que busca visibilizar la enfermedad y sus consecuencias en cuidadores/as. Para ello realizará una serie de talleres en su instituto, en el que trasladará información sobre el Alzheimer y las vivencias de la familia ante el mismo a través de vídeos testimoniales. Además, dejará a la entidad una serie de recursos y materiales para que puedan ampliar sus servicios a sus usuarios y usuarias.

Aunque aún nos queda una persona más por participar en la Beca Changemakers, de quien contaremos un poco más en próximos artículos, esta es tan solo una pequeña prueba de que los y las jóvenes tienen mucho que aportar a los pueblos y los entornos que les rodea, tan solo necesitan que les dejemos espacio para ello, pues son más que capaces de autoliderar sus propias iniciativas. Con proyectos como este, es como conseguimos revertir el tópico y dejamos de culpar a los jóvenes de todos los males de la sociedad, dándoles las herramientas y los espacios para que sean ellos y ellas quienes los solucionen.

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