No falta trabajo, faltan personas: 3 oficios rurales sin relevo generacional

Aunque desde las ciudades no se aprecie, los oficios rurales son clave para la demanda urbana. Por eso queremos compartir contigo qué oficios necesitan personas que continúen su legado.

El mundo rural se muere, la gente abandona los pueblos… ¿te suenan estas frases?

Seguro que has leído más de una. Y nos jugamos lo que sea a que también has escuchado señalar a un culpable: la falta de oportunidades de trabajo.

Y, aunque la ausencia de oportunidades laborales en el rural es una realidad, lo cierto es que el medio rural ofrece empleos tradicionales necesarios que, además, pueden suponer una oportunidad de negocio. Sobre todo, con la llegada de internet a todos los rincones del país.

Por eso hoy queremos hablarte de tres oficios rurales imprescindibles para toda la población (sí, también la urbana) que se encuentran con un escollo: la falta de personas jóvenes que quieran realizarlos.

3 oficios rurales necesarios sin relevo generacional

1.- Ganadería lechera

La ganadería lechera de vacuno es vital para proveer de productos lácteos a la población. Sin embargo, se encuentra con un problema para su supervivencia: la falta de relevo generacional.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, desde 2016 a 2020 el número de ganaderas y ganaderos en activo ha descendido un 16%.

Teniendo en cuenta estos datos, Danone y AlmaNatura hemos creado el proyecto  “Relevo generacional” para ayudar a transmitir el oficio ganadero de generación en generación y dirigir las ganaderías lecheras hacia el futuro ayudándolas a implementar tecnologías y herramientas de sostenibilidad.

2.- Pastoreo

El pastoreo es también una actividad económica que beneficia al conjunto de la población.

Al utilizar razas y variedades autóctonas aptas para el territorio, el pastoreo no depende de tantos recursos energéticos ni alimentarios como la ganadería intensiva y además genera un impacto positivo en el medio ambiente.

Como dice Susana Pacheco, de la Escuela de Pastoras: “El pastoreo ofrece herramientas contra el cambio climático que han quedado olvidadas. Por ejemplo, una oveja adulta en pastoreo puede consumir de 2 a 3 kg de materia seca al día, con lo que elimina el manto de combustible que puede alimentar incendios forestales”.

Además, los animales de pastoreo fertilizan el suelo y actúan como transporte de semillas, llevándolas de un lugar a otro en su lana, pelo o patas.

Actualmente hay menos de 100.000 pastoras y pastores en España, una cifra que va descendiendo debido, entre otras causas, a la falta de relevo generacional, puesto que las personas jóvenes abandonan los pueblos en busca de mejores condiciones de trabajo.

Sin embargo, hay motivos para la esperanza.

Uno de ellos es el éxito de las llamadas escuelas de pastoreo que, como la propia Escuela de pastoras (enfocada a la mujer rural), enseñan este oficio milenario a quienes quieren cambiar el estrés de la ciudad por una vida en plena naturaleza y al lado de los animales.

3.- Artesanía rural de productos sostenibles

Cada vez más las personas entienden que su consumo tiene un impacto en el planeta.

Y esa creciente demanda de productos más responsables conlleva una oportunidad para la vuelta a los oficios tradicionales de producción ecológica y local, como la artesanía lanera, aupada por la demanda de textiles más naturales por parte de quienes consumen.

Sin embargo, hay una cara B de esta realidad.

Y es que, aunque la demanda aumente, las personas que se dedican a la artesanía tradicional luchan no solo con la ausencia de relevo generacional, sino también con la falta de visibilidad en el mercado y la competencia de grandes marcas.

Como argumenta Laurentino de Cabo, un tejedor lanero que fabrica mantas y prendas con lana de oveja de León: “Somos los últimos dinosaurios”. Y lo dice con conocimiento de causa. En un siglo, la pequeña localidad de Val de San Lorenzo desde la que trabaja ha pasado de tener 112 tejedores a contar solo con tres.

A pesar de este panorama, la llegada de internet puede suponer una grandísima oportunidad para estos negocios artesanos basados en pueblos.

Un ejemplo de ello es la empresa jabonera Zorro D’Avi.

La demanda de jabones en formato sólido, sin componentes potencialmente tóxicos y elaborados de manera cercana ha logrado que empresas como esta, localizada en el municipio zamorano de Puebla de Sanabria, se hayan hecho un hueco en el mercado ecológico.

E incluso que sirvan sus productos internacionalmente a través de tiendas distribuidoras y su propio espacio online.

Oficios rurales: una oportunidad para las personas

Como ves, existen oficios rurales que suponen oportunidades de negocio y necesitan personas que los continúen.

Así que si estás pensando en cambiar de vida y apostar por emprender socialmente en el rural, ¿por qué no echas un vistazo a nuestros programas? ¡Quiero conocer Holapueblo!

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